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lunes, 21 de septiembre de 2026
miércoles, 19 de agosto de 2026
Vida del Maestro Nichiren
Vida del Maestro Nichiren
(16
de febrero de 1222 - 13 de octubre de 1282), fue un monje Budista del siglo
XIII en Japón. Es el fundador del Budismo Nichiren, una rama del Budismo
japonés, que abarca las escuelas Nichiren Shu, Nichiren Shoshu, al movimiento
laico Soka Gakkai y otras escuelas.
Los miembros de la Nichiren Shoshu y la Soka Gakkai le otorgan a Nichiren el
título de Buda Original. Mientras que Nichiren Shu considera que el Buda
Original y Eterno es el Buda Shakyamuni, y que Nichiren es la encarnación del
Bodhisattva Jogyo (Prácticas Superiores) a quien el Buda Shakyamuni le
encomendó la propagación del Sutra del Loto en la era del Declinar del Dharma.
Esa sutil diferencia tiene un efecto importante en el acento que se pone a las
enseñanzas de cada quien. Mientras que Nichiren Shoshu y SGI estudian
preferentemente las enseñanzas de Nichiren, la orden Nichiren Shu considera a
los escritos de Nichiren como documentos subordinados al Sutra del Loto y tal
como el mismo Nichiren lo hizo, el principal objeto de estudio es el Sutra.
Su nombre originalmente era Zennichimaro (善日麿), más tarde Zeshō-bō Renchō (是生房蓮長) y finalmente Nichiren.
Generalmente es más conocido como Nichiren Shōnin (日蓮聖人) o Nichiren Daishōnin (日蓮大聖人). El
nombre Nichiren significa en japonés nichi, sol, y ren es una contracción de la
palabra renge que significa loto. Fue una figura controvertida en su época.
Nacimiento
e infancia:
Nichiren
nació en Japón el decimosexto día del segundo mes de 1222, en una familia de
pescadores en la villa de Tojo, provincia de Awa (Prefectura de Chiba), en una
época en la que abundaban los conflictos sociales y las calamidades naturales,
una carga particularmente pesada para la gente más desprotegida del pueblo. Sus
padres fueron Mikuni no Taifu y Umegiku-nyo. Al nacer recibió el nombre de
Zenichimaro.
En 1233, con once años (doce según la costumbre japonesa), Nichiren entró al
templo Seicho-ji de la escuela Tendai para comenzar sus primeros estudios bajo
la dirección de Dozembo.
Sacerdocio:
Retrato
de Nichiren.Después de su ingreso en Seicho-ji se llamó Yakuomaro y junto a
Dozembo y sus discípulos superiores, Jokembo y Guijobo inició sus ejercicios
básicos. Según la tradición, durante este período de estudio oró al Bodhisattwa
Kokuzo pidiéndole: "Conviérteme en el hombre más sabio de Japón".
En el año 1237, Yakuomaro, con quince años (dieciséis según la costumbre
japonesa), conducido por su maestro Dozembo, pasó por la ceremonia de la
tonsura y se convirtió en reverendo con el nombre de Zeshobo Rencho.
En la primavera de 1239, con el consentimiento de su maestro, Rencho partió del
Templo Seicho-ji rumbo a Kamakura, con el fin de profundizar en el estudio del
budismo.
Establecimiento de su enseñanzaNichiren emprendió un peregrinaje
espiritual en busca de la verdad y durante veinte años visitó Kamakura, Kioto,
Eizan, Onjoji, Koyassan, Shiten-no-ji y otros muchos templos y ciudades con el
objetivo de perfeccionarse.
Gracias a esta peregrinación de estudio, además del budismo, estudió otras
disciplinas, como los manuscritos de China o los Kojiki o Nihon Shoki,
compendios y manuscritos del Japón antiguo. Su estudio fue amplio y completo.
Como resultado de todas estas investigaciones, creyó comprender la esencia del
budismo y también que todo el origen de la infelicidad humana proviene de la
práctica de religiones heréticas e inferiores, alejadas de la verdad.
.Según sus enseñanzas, en los milenios de la era de Mappō (época actual), el
único camino para la salvación de la humanidad sería el establecimiento de la
Ley Suprema «de Myoho-Rengue-Kyo», escondida en las profundidades del capítulo
Juryo del Sutra del loto, del que Nichiren era muy devoto.
Nichiren creía que al divulgar este propósito sería perseguido y pondría en
peligro su vida, comparándose con lo expuesto en el Sutra del loto.
Rencho, siguiendo la tradición budista, se enfrentó a los «Tres Obstáculos» y
«Cuatro Demonios» y decidió establecer lo que él llamaba «Budismo Verdadero»
para salvar a la humanidad de la oscuridad. El templo Seicho-ji fue el lugar de
la declaración.
Tras estas peregrinaciones de estudio en la inmediaciones de Kioto retornó a
Awa, su tierra natal.
El 28 de abril de 1253, a los 32 años, en el templo Seicho-ji en Awa, proclamó
que Namu Myoho Rengue Kyo es la única Ley Verdadera para ser propagada durante
los Últimos Días de la Ley. Este fue el establecimiento de lo que llamó Budismo
Verdadero.
Ese mediodía, el monje cambió su nombre por el de Nichiren, en el ala
Jibutsu-do del Shobutsu-bo del Templo Seichoji, delante de su maestro Dozembo y
un gran número de personas. Realizó su primer sermón afirmando que Nam Myoho
Rengue Kyo es la entidad última del Budismo así como también la Ley que
posibilita alcanzar el Estado de Buda.
Enfrentándose
a la oposición:
Nichiren se salva de ser decapitado gracias a una gran luz celeste. El anuncio
de Nichiren conllevó varias persecuciones, a menudo violentas, por parte del
gobierno militar y de las escuelas budistas establecidas.
A raíz de su misiva al gobierno, la "Tesis sobre la pacificación de la
tierra mediante la propagación de la enseñanza correcta", muchos
seguidores del Nembutsu intentaron asesinarlo en su residencia. Esta
persecución es conocida como la persecución de Matsubagayatsu.
Por un tiempo Nichiren se alejó de Kamakura, pero más tarde regresó. A su
vuelta, sacerdotes de otras sectas asombrados por el éxito con que Nichiren
ganaba seguidores, incitaron al gobierno a desterrarlo.
El 12 de mayo de 1262 Nichiren fue exiliado a la península de Izu, de la cual
no pudo regresar hasta recibir un perdón oficial en enero de 1263. Cuando
Nichiren dejó Izu también dejó un grupo considerable de conversos en dicha
península y al regresar volvió a instalarse en Kamakura.
En 1268, ante la eminente invasión por los mongoles, Nichiren envió once cartas
las cuales contenían una síntesis de su "Tesis sobre la pacificación de la
tierra mediante la propagación de la enseñanza correcta" a las personas
más influyentes en el gobierno japonés. El 12 de septiembre de 1271 oficiales
armados del gobierno central lo arrestaron, en lo que sería conocido como la
persecución de Tatsonokuchi, y lo llevaron a la playa del mismo nombre con
intenciones de decapitarlo.
Y aquí se mezcla la historia con la tradición, ya que según muchos escritos, la
ejecución falló debido a la aparición de un objeto brillante en el cielo
nocturno que aterrorizó a los oficiales.
Exilio
en Sado:
Dibujo de Utagawa Kuniyoshi que representa la llegada al exilio de Sado de
Nichiren.El gobierno, después de fallar en su tentativa de decapitar a Nichiren
en Tatsunokuchi, decidió exiliar al maestro en la isla de Sado.
Partió el 10 de octubre y llegó a Sado el 28 del mismo mes. El día primero de
noviembre entró en Sam-Maido, en Tsukahara, el lugar de su exilio.
El local de Tsukahara era un cementerio devastado (donde se abandonaban a los
fallecidos) con un Sam-Maido, un templete para reliquias muy pequeño. Casi sin
maderas en el techo, las cuatro paredes en ruinas, sin alimentos y sin ropa
apropiada, Nichiren Daishonin sufrió grandes penurias.
Los seguidores del Nembutsu local, en un intento de eliminar a Nichiren
conspiraron otra vez contra él. Consta que en medio de esta situación crítica,
Abutsubo, que era un creyente del Nembutsu, se convirtió junto con su esposa
Sennichi-Ama, admirado por la grandiosidad de la persona de Nichiren y la
legitimidad de la Ley.
Bonzos de las sectas Nembutsu, Zen y Ritsu organizaron el 16 de enero de 1272,
un debate religioso con el objetivo de derrotar a Nichiren. Con este fin,
fueron convocados los bonzos y creyentes de todas las sectas de todas las
localidades y provincias más allá de la isla de Sado. Este debate es conocido
como el debate de Tsukahara.
Según la tradición favorable a Nichiren, centenares de bonzos se hicieron
presentes y fueron refutados por completo por el monje. Había personas que se
despojaban del "kesa", manto budista, o que arrojaban su
"juzu", y otras que prometían no recitar jamás el Nembutsu. Parece
que a partir de este debate, muchas personas se conviertieron al budismo de
Nichiren.
El decreto de perdón fue expedido por el gobierno el 14 de febrero de 1274 y
llegó a Sado el 8 de marzo.
Estudiosos de Nichiren en su contexto histórico son de la opinión de que él no
atacó en general a todas las otras escuelas sino particularmente a la visión
que los religiosos más importantes de ellas, en ese momento, tenían en contra
del Sutra del Loto. Y que era esa postura contra el Sutra del Loto la que debía
ser refutada, y no la práctica en sí de cada escuela, dado que el Sutra del
Loto es explícito en declarar que todas las enseñanzas son medios hábiles y por
tanto deben ser respetadas. La divergencia de interpretación sobre la real
postura de Nichiren respecto de las otras escuelas y tradiciones es
posiblemente la causa principal de las diferentes actitudes -conciliatorias o
refutadoras- de diferentes linajes respecto de los demás.
Regreso
del exilio:
Nichiren calma una tormenta en Kakuda, dibujo de Utagawa Kuniyoshi.Los
seguidores del Nembutsu quisieron impedir su regreso a Kamakura, pero no lo
lograron. El monje Nichiren partió del lugar del exilio el 13 de marzo y arribó
a Kamakura el 26 del mismo mes.
El día 8 de abril, el gobierno ordenó a Nichiren presentarse ante las
autoridades. En esa ocasión, el llamado Daishonin amonestó a
Heino-Semon-Nojo-Yoritsuma por tercera vez, pero el gobierno lo ignoró. Ante
esta actitud del gobierno de no cambiar su comportamiento después de tres
advertencias, Nichiren decidió retirarse al monte Minobu.
El 12 de mayo partió hacia su retiro, acompañado por Nikko Shonin y sus
discípulos. El 17 llegó a la mansión de Hagiri-Rokuro-Sanenaga, quien ofreció
como gokuyo (ofrenda) para Nichiren un pedazo de terreno en Nishi no Tai del
Monte Minobu.
Allí, el 17 de junio se construyó una cabaña pequeña donde Nichiren se
estableció hasta 1282. A pesar de que el Monte Minobu estaba localizado en un
bosque espeso y que era un lugar de difícil acceso, recibía muchas visitas de
discípulos y adeptos de todo el país.
A pesar de su edad (90 años) Abutsubo fue a visitarlo varias veces. Shijo Kingo
y Nanjo Tokimitsu también visitaron Minobu y recibieron orientaciones de parte
de Nichiren.
Las enseñanzas del monje en ese lugar se centraban en el Hokkekyo (Sutra del
loto), con el fin de enseñar y orientar a sus discípulos para perpetuar la Ley
Suprema o Dharma Maravilloso.
Nuevas
persecuciones:
Dibujo de Utagawa Kuniyoshi (1798-1861) en el que se muestra a Nichiren rezando
en medio de una fuerte tormenta.Por la época que Nichiren se retiró al monte
Minobu, sus adeptos iniciaron una intensa campaña de Shakubuku (predicación) en
varias localidades. Los reverendos Nishu, Nichiben y Nichizen del Templo
Ryusenji de Atsuhara, quienes habían sido convertidos por Nikko Shonin, también
se empeñaron en la propagación y efectuaron la conversión de los campesinos y
de los hermanos Jinshiro, Yagoro y Yarokuro.
El bonzo Guiochi, prior del Templo Ryusenji, solicitó ayuda a los bonzos
Daishimbo y Sam-Mibo, que se habían separado del grupo de laicos de Nichiren
Shonin, y castigaron violentamente a los campesinos de Atsuhara.
En esta persecución, el 8 de abril, uno de los creyentes, Shiro fue herido, y
en agosto Yashiro fue decapitado. A continuación, el 21 de septiembre, durante
la cosecha de arroz, los creyentes campesinos fueron atacados por Guiochi y sus
oficiales, y fueron tomados presos veinte campesinos, entre ellos figuraba
Jinshiro. Los veinte campesinos fueron enviados a Kamakura, donde fueron
interrogados rigurosamente por Heino-Saemon-Nojo-Yoritsuma. Este los amenazó
así:
"Si ustedes descartan su fe en el Sutra del Loto ahora e invocan el
Nembutsu, inmediatamente serán perdonados y liberados. Si se niegan a hacerlo,
sin embargo, ustedes se enfrentarán a un severo castigo. Piénsenlo bien antes
de tomar una decisión".
Pero, Jinshiro y los demás estaban decididos a que "pase lo que pase,
jamás abandonarían la práctica de la fe" y resistieron hasta el fin.
Como resultado de esto, el 15 de octubre de 1279 fueron decapitados Jinshiro,
Yagoro y Yarokuro, y los otros 17 campesinos fueron exiliados. Jinshiro y los
otros continuaron recitando sus oraciones hasta el momento que fueron
decapitados. Este acontecimiento es conocido como la persecución de Atsuhara.
Según la escuela Nichiren Shoshu, Nichiren Daishonin, que observaba atentamente
este hecho de la persecución, en el mismo año, el 12 de octubre, inscribió el
llamado Dai Gohonzon Sama del Supremo Santuario, y de esta manera concretó el
objetivo de su advenimiento a este mundo, a los 58 años. La veracidad de que
Nichiren haya inscrito este Gohonzon, no está comprobada.
A un costado del Dai Gohonzon Sama se lee:
"Inscrito para la salvación de todos los seres vivos de ahora en adelante
y para el futuro, muy respetuosamente para el solicitante del Supremo Santuario
de la Enseñanza Esencial, Yashiro Kunishige, y los miembros del Hokkeko-shu. En
el día doce del décimo mes del segundo año de Koan."
Nota: El "Dai Gohonzon Sama" es aceptado como válido sólo por
Nichiren Shoshu y SGI, mientras que la escuela fundada por él, Nichiren Shu y
todas las otras escuelas de Nichiren (incluidos otros linajes de Nikko Shonin
distintos de Nichiren Shoshu) lo consideran una piadosa fraguación con el
objeto de otorgar al templo Taiseki-ji (cuna de Nichiren Shoshu), pequeño y
poco conocido en la época en que por vez primera se hace mención a este
Gohonzon, preponderancia sobre otros templos más grandes e importantes.
Su sepulcro:
En
su testamento dejó escrito:
"Doquiera que yo muriere, tengan a bien darme sepultura en el monte
Minobu, donde siempre mora mi corazón"
Y así se cumplió; sus cenizas fueron llevadas de vuelta a Minobu y atesoradas
en un sepulcro, al cuidado de los monjes de Nichiren Shu.
Escritos
Artículos principales: Gosho
Durante el exilio de Sado, Nichiren Shonin escribió varios Gosho (cartas) muy
importantes. Entre ellos, en febrero de 1272, a los 51 años de edad, escribió
el Gosho Kaimoku-sho, donde revela el objeto de veneración en términos de la
persona.
El 25 de abril de 1273 escribió el, Gosho Kanjin-no-honzon-sho, que revela el
objeto de veneración en términos de la Ley.
En la actualidad se conservan más de 700 trabajos de Nichiren, incluidas
transcripciones de enseñanzas orales, cartas e incluso ilustraciones. En forma
conjunta, estos escritos se conocen como Goshos, que se encuentran disponibles
en distintas compilaciones.
La Tierra Pura del Pico del Águila - Jacqueline Stone
Principio del formulario
Final del formulario
La Tierra Pura del Pico del Águila - Jacqueline
Stone
La
Tierra Pura del Pico Sagrado [del Águila] (ryazen Jodo). A nivel teórico, su
concepción de este reino difería significativamente de la Tierra Pura de la
Máxima Felicidad de Amida, tal como la entendían la mayoría de sus
contemporáneos. Los primeros escritos de Nichiren muestran poca preocupación
por lo que les sucede a los devotos después de la muerte.
Con
frecuencia enfatizaba la inmanencia de la tierra pura en el mundo presente, una
doctrina tanto del Loto como de las enseñanzas esotéricas, como base para
criticar la noción de la Tierra Pura de alcanzar la salvación en un mundo
aparte. Por ejemplo: “Pregunta: ¿A qué tierra pura debería aspirar quien
practica el Sutra del Loto?
Respuesta:
El capítulo "Sondeando la duración de la vida", el corazón y
la esencia de los veintiocho capítulos del Sutra del Loto, afirma: "Yo
[Sakyamuni] siempre he estado aquí en este mundo saha."
También
afirma: "Siempre estoy aquí". Y de nuevo afirma: "Esta,
mi tierra, permanece segura y en paz." Según estos pasajes, el
Buda de la enseñanza perfecta en su terreno original, iluminado desde el pasado
más remoto, mora en este mundo.
“¿Por
qué debería uno abandonar este mundo y aspirar a otra tierra? Por lo tanto, el
lugar donde mora quien practica el Sutra del Loto debe considerarse la tierra
pura. ¿Por qué esforzarse en buscarla en otro lugar?”
Los
primeros escritos de Nichiren ocasionalmente invocan nociones contemporáneas de
la Tierra Pura como un reino post mortem postulado por encima y en contra del
mundo presente, pero solo para afirmar que uno nace allí en virtud, no del
nembutsu, sino de la fe en el Loto. Por ejemplo: “El Sutra del Loto es la causa
principal por la que uno puede nacer en la Tierra Pura desde este mundo
impuro.”
Sin
embargo, poco antes de su exilio a Sado, Nichiren comenzó a referirse en sus
cartas y otros escritos a la «Tierra Pura del Pico Sagrado [del Águila].» Estas
referencias aumentan durante el período de Sado y, especialmente, durante el
retiro de Nichiren en el monte Minobu.
«Pico
Sagrado del Águila» es la traducción de Kumarajiva de Grdhrakata, el nombre de
la montaña en Rajagrha donde se dice que se predicó el Sutra del Loto. Este
sitio había sido considerado durante mucho tiempo como una «tierra pura» donde
mora el eterno Sakyamuni. Varios lugares sagrados en Japón, como el monte Hiei
o el santuario Kasuga, habían sido identificados en ocasiones como la Tierra
Pura del Sagrado Pico del Águila. A lo largo de su vida, en cartas a sus
seguidores, Nichiren expresaría su comprensión de la Tierra Pura del Pico del
Águila de varias maneras:
como
una recompensa por soportar la persecución por causa del Sutra del Loto; como
el reino de la iluminación, al que se accede en el momento de fe y práctica;
como un reino donde los muertos y los vivos pueden comunicarse; o como la
morada de alguien dedicado al Loto. Sin embargo, más comúnmente, Nichiren usó
el término "Tierra Pura del Pico del Águila" para indicar a dónde van
los creyentes en el Sutra del Loto después de la muerte, un lugar donde
aquellos que quedan atrás pueden esperar reunirse con ellos en la próxima vida.
Como otros han sugerido, Nichiren pudo haber comenzado a predicar a sus
seguidores sobre esta tierra pura en respuesta a la inminente posibilidad de
muerte, ya sea por el peligro inminente que acompañaba a la amenaza mongola o
por la represión que sufrieron Nichiren y su comunidad a manos de las
autoridades. A diferencia de la mayoría de los practicantes del Loto de los
períodos Heian y Kamakura, que recitaban el Sutra del Loto con la esperanza de
alcanzar la Tierra Pura occidental de Amida, Nichiren, para entonces, había
rechazado tan rotundamente el concepto amidista de renacer en otra tierra, que
no habría podido representar la otra vida en tales términos.
La
«Tierra Pura del Pico del Águila» le proporcionó una imagen alternativa
necesaria, coherente con su exclusivismo del Loto, para conceptualizar lo que
les sucede a los creyentes después de la muerte. Durante su reclusión en el
Monte Minobu, a medida que el propio Nichiren envejecía, también se enfrentó
cada vez más a la necesidad de consolar a los seguidores que habían perdido a
sus padres, cónyuges e hijos; la promesa de reencuentro en la Tierra Pura del
Pico del Águila aparece con frecuencia en sus cartas en tales ocasiones. Por
citar varios ejemplos:
A su
seguidor laico, Shijo Kingo, sobre su difunta madre:
«Seguramente
ella está ahora mismo en presencia de Sakyamuni, Muchas Joyas y los Budas de
las diez direcciones, quienes al unísono le acarician la cabeza y se regocijan,
diciendo: «Esta es la madre de Shijo Kingo, mientras le habla a Sakyamuni del
admirable hijo que tiene».
A
Nanjo Tokimitsu, tras la muerte de su padre:
«Incluso
los extraños, si abrazan este sutra, nacerán en la misma [Tierra Pura del Pico
del Águila]. ¡Cuánto más, en el caso de ti y de tu padre! Ambos creyendo en el
Sutra del Loto, ambos nacerán en el mismo lugar.”
A
Sennichi-ama, en relación con su difunto esposo:
«Si
uno se pregunta dónde está ahora el difunto Abutsu-bo, ...está dentro de la
estupa enjoyada del Buda Muchas Joyas en el Pico Sagrado».
A la
madre de Nanjo Shichiro Goro, quien murió a la edad de dieciséis años:
«Debido
a que Sakyamuni y el Loto Sutra entraron en su cuerpo, murió de manera
admirable. Ahora está con su padre en la Tierra Pura del Pico del Águila; qué
felices deben estar de tomarse de la mano y unir sus cabezas».
Con
toda probabilidad, muchos de los seguidores laicos de Nichiren entendían la
Tierra Pura del Pico del Águila en términos muy similares a la forma en que sus
contemporáneos de la Tierra Pura entendían la Tierra de la Dicha Suprema de
Amida: como un mundo ideal al que los fieles irían después de la muerte y se
reunirían con aquellos que los habían precedido. Habría resultado una imagen
convincente, en contraste con los sufrimientos e insuficiencias del mundo
actual, especialmente aquellos evocados por el miedo a la muerte o el dolor de
la separación de los seres queridos. Pero desde el punto de vista de los
escritos doctrinales de Nichiren, queda claro que la Tierra Pura del Pico del
Águila no es simplemente el análogo del Sutra del loto al paraíso occidental de
Amida. No se postula en contraposición a este mundo, ni uno debe morir para
«ir» allí; más bien, es la tierra de la luz eternamente tranquila (jo jakkodo),
el reino del Buda del Sutra del Loto que permanece constantemente, como se
describe en el Kanjin honzon sho de Nichiren:
“El
mundo saha del momento presente (ima), que es el tiempo original (honji) [de la
iluminación del Buda), es la tierra pura que perdura constantemente, liberada
de los tres desastres y más allá [del ciclo de] los cuatro kalpas [formación,
estabilidad, decadencia y extinción]. Su Buda no ha entrado ya en el nirvana en
el pasado, ni ha de nacer aún en el futuro. Y sus discípulos son de la misma
esencia. Este [mundo] está [implícito en] los tres reinos, que son inherentes a
los tres mil reinos de la mente”.
Esta "tierra
pura que perdura constantemente" está, por supuesto, representada
en el Sutra del Loto por la asamblea en el espacio abierto (kokue no gishiki),
donde Sakyamuni predica a la multitud reunida desde dentro del stupa enjoyado
de Prabhataratna. Este es el reino iluminado representado en el daimandara o
honzon caligráfico que Nichiren ideó. Y la forma de entrar en ese reino,
enseñó, es mantener los cinco caracteres myo-ho-ren-ge-kyo con fe exclusiva en
el Sutra del Loto. Como escribió en una carta a un seguidor a quien le había
enviado dicho mandala:
“Este
gohonzon está contenido únicamente en la palabra "fe".
Ese
es el significado de "ganar la entrada por la fe". Al
creer indivisamente en [el Sutra del Loto, de acuerdo con sus palabras],
"descartando honestamente los artificios hábiles" y "no
aceptando ni un solo verso de otros sutras", los discípulos y
seguidores laicos de Nichiren entrarán en la estupa enjoyada de este gohonzon.
¡Qué reconfortante, qué reconfortante!”
La
afirmación de que la fe permite la entrada, en el momento presente, a la «tierra
pura que perdura constantemente» del Buda eterno, es fundamental en el
pensamiento de Nichiren. En términos del practicante individual, se expresa
como «alcanzar la Budeidad con este mismo cuerpo» (sokushin
jobutsu). En términos colectivos, es «traer paz a la tierra
estableciendo el Dharma Verdadero» (rissho ankoku), la realización de
una sociedad pacífica y armoniosa a través de la difusión de la fe en el Sutra
del Loto. Y en términos de la otra vida, es «ir a la Tierra Pura del
Pico del Águila» (ryozen okei). Según las enseñanzas de la Tierra
Pura, primero se debe nacer en la Tierra de la Dicha Suprema de Amida, y solo
entonces se puede alcanzar la Budeidad. Por el contrario, en la enseñanza de
Nichiren, se puede acceder a la iluminación del Buda original en el momento de
abrazar la fe en el Sutra del Loto y cantar su daimoku. El Pico del Águila como
destino post mortem, entonces, no es un lugar al que uno "va" para
alcanzar la Budeidad, sino la continuación, en el reino más allá de la muerte,
de la Budeidad alcanzada en vida.
Hay
poca lógica dicotómica aquí de "aborrecer este mundo contaminado y aspirar
a la Tierra Pura", como se encuentra a menudo en las enseñanzas amidistas;
la Tierra Pura del Pico del Águila no es ontológicamente diferente del mundo
actual. Por lo tanto, no hay transición fuera del samsára al morir, lo que
requiere control ritual para llegar a un lugar separado e iluminado. Este
concepto del destino post mortem del creyente en el pensamiento de Nichiren, no
como un reino aparte, sino como una continuación de la misma iluminación del
Buda Eterno. El Sutra del Loto que uno realiza en esta vida, puede ayudar a
explicar por qué no sintió la necesidad de establecer una práctica formalizada
en el lecho de muerte. Como se mencionó anteriormente, Nichiren mantuvo la
creencia de sus contemporáneos de que el momento de la muerte representa la
culminación de la vida y que la forma en que muere un individuo revela algo
sobre el estado espiritual y el destino post mortem de esa persona.
En
particular, desplegó un discurso contemporáneo sobre la importancia de los
signos corporales mostrados por los moribundos como una estrategia polémica
para contrarrestar las afirmaciones de los seguidores de la Tierra Pura de que
cantar el nembutsu conduce a una muerte liberadora. Sin embargo, al argumentar
la superioridad del Sutra del Loto, Nichiren rechazó la demanda de control
ritual del último momento para escapar del samsára y alcanzar la tierra pura.
Esta falta de preocupación por la práctica formal en el lecho de muerte puede
provenir de su lógica de práctica única: dado que la única causa que puede
efectuar la liberación es la fe exclusiva en el Sutra del Loto, lo que cuenta
es mantener dicha devoción hasta el último momento de la vida, y no cómo, o
incluso si, ese momento en particular se ritualiza. De manera similar, dado que
la tierra pura, tal como la concibió Nichiren, no se alcanza después de la
muerte, sino que se accede a ella ya en el mundo presente, es posible que no
considerara esencial un ritual particular en el lecho de muerte destinado a
alcanzar la tierra pura.
Fragmento
de: "EL
MOMENTO DE LA MUERTE EN EL PENSAMIENTO DE NICHIREN" de Jacqueline
Stone
Ver
texto completo, Aquí
El Daimoku antes de Nichiren - Jacqueline Stone
El Daimoku antes de Nichiren - Jacqueline Stone
Las formidables dificultades para datar el texto
Shuzenji-ketsu y otros textos medievales Tendai, incluidos aquellos que parecen
insinuar prácticas de daimoku, significan que estos documentos no pueden
decirnos con certeza cuándo surgió la práctica de cantar el título de Sutra del
Loto. Solo pueden sugerir que pudo haberse llevado a cabo independientemente de
la tradición de Nichiren.
Sin embargo, en las últimas décadas, los estudios basados en
otros tipos de documentos han arrojado algo de luz sobre este tema, demostrando
que el daimoku se cantaba efectivamente antes del período de Kamakura, aunque
en ese momento no era ni uniforme ni generalizado. Uno de los primeros en notar
referencias tempranas al canto del daimoku fue Ienaga Saburo (1913-), quien en
1947 publicó evidencia de esta práctica que había encontrado en colecciones de
sermones y de Ojo den que datan de mediados del período Heian. Ienaga descubrió
los siguientes tres ejemplos. En primer lugar, el Shui ojo den (compilado a
principios del siglo XII) dedica una sección a un tal Tachibana no Morisuke (d.
1096), quien:
«todas las noches miraba hacia el oeste y, juntando las
palmas de las manos en reverencia, cantaba el nombre de [A]mida y recitaba el
título del Sutra del Loto».
Otros dos ejemplos provienen del período temprano del
gobierno del Claustro, en forma de cuentos o setsuwa relatados en el Hokke
hya-kuza kikigakisho, un registro parcial de una serie de trescientos días de
conferencias sobre el Sutra del Loto celebradas en 1110 de acuerdo con el voto
de una hija del emperador retirado Go-Sanjo. El registro de la conferencia
impartida el cuarto día del tercer mes, relata la historia de:
Un monje novicio de ingenio lento en la China de la dinastía
Sui que, al no poder leer el Sutra del Loto, se le enseñó a recitar solo el
título. «Desde el momento en que sonaba la campana al amanecer hasta el
anochecer, cantaba solo Namu-ichijo- myoho-renge-kyo [Namu al único vehículo,
el Sutra de la Flor de Loto del Dharma Maravilloso]. Avergonzado por no poder
leer el sutra, se arrojó desde un alto risco. Cayó entonces al infierno, donde
demonios con cabeza de caballo y de buey lo arrojaron a una olla. Al oír sus
varas de hierro golpear la olla, confundió el sonido con la campana del templo.
«Estoy siendo negligente», pensó, y, alzando la voz, cantó «Namu-
myoho-renge-kyo». Enseguida, la olla se rompió, el agua hirviendo se transformó
en un lago claro y fresco, y él y todos alli, se sentaron sobre una flor de
loto. Tras interrogar al monje y escuchar su historia, Yama, el rey del
infierno, se regocijó enormemente y se postró en reverencia, diciendo: «Vuelve
y canta el título del Sutra del Loto aún más». Y el monje resucitó. El registro
de la conferencia impartida el vigésimo sexto día del Sexto Mes relata cómo
cantar el daimoku efectuó un milagroso escape del infierno.
Esta historia trata sobre un tal Sun-chū, nativo de
Wen-chou, de quien se nos dice que «no hubo mal que no cometiera»:
Sun-chū se burló de un monje mendicante devoto del Loto y
arrugando la boca y cantando «Myoho-renge kyo» en una imitación del monje, se
burló de él. Pero cuando Sun-chū murió y cayó al infierno, el rey Yama declaró
que, aunque Sun-chủ parecía ser un hombre extremadamente malvado, en realidad
había realizado una inmensa buena acción. «Nunca una persona que haya cantado
«Myoho- renge-kyo» una sola vez, ya sea en burla o en serio, ha caído en el
infierno», dijo el rey Yama. «Vuelve al Saha [mundo] y abraza el Sutra del Loto
con mayor devoción.
En estos ejemplos, el canto del daimoku aún no ha surgido
como una práctica independiente por derecho propio y se considera como inferior
a recitar el sutra mismo. Sin embargo, estos relatos reflejan la creencia de
que la potencia del Sutra del Loto era tal que incluso invocar su nombre era
suficiente para redimir la ignorancia y la maldad humana. Ienaga da más
ejemplos que sugieren que para el final del período Heian, la gente había
llegado a considerar el sutra como un objeto de devoción cuyo poder benéfico
podía invocarse de la misma manera que el de un buda o un bodhisattva.
El Eiga Monogatari registra que cuando su hijo Yorimichi
yacía gravemente enfermo, afectado por espíritus posesivos, el poderoso
cortesano Fujiwara no Michinaga (966-1027) exclamó: "¡Que el Sutra del
Loto al que he servido durante todos estos años me ayude!" El Konjaku
Monogatari habla de una jikyosha que, al ser asaltado por ladrones a su regreso
de una peregrinación al monte Mitake, gritó tres veces: "¡Sutra del loto,
sálvame!".
La misma colección también contiene la historia de una ex
nodriza que, por compasión, se hizo cargo de un bebé cuya madre no podía
alimentarlo. Colocando su pecho marchito en la boca del bebé, oró
fervientemente durante toda la noche: "¡Que el Sutra del loto que he leído
durante todos estos años me ayude!", tras lo cual sus pechos se llenaron
de leche al instante.
Uno puede imaginar fácilmente cómo aquellos que buscaban en
el Sutra del loto una fuente de ayuda y protección habrían encontrado en el
daimoku una forma conveniente de invocar su ayuda. La investigación más
detallada hasta la fecha sobre los orígenes del daimoku ha sido realizada por
Takagi Yutaka, mencionado anteriormente en relación con sus sugerencias sobre
el Shuzenji-ketsu. El trabajo de Takagi sobre los orígenes del daimoku en el
período Heian es tan vital para comprender la historia de esta práctica que
dedicaremos el resto de esta sección a resumirlo. Basándose en los hallazgos de
Ienaga, Takagi ha demostrado que las palabras «Namu-myoho-renge-kyo» o
expresiones similares de devoción al Sutra del Loto aparecieron por primera vez
en expresiones formales de devoción a los tres tesoros del budismo,
específicamente, de devoción al dharma. Un ejemplo muy temprano encontrado por
Takagi aparece en relación con los servicios conmemorativos patrocinados en 881
por Sugawara no Michizane en honor a sus padres fallecidos, que incluyeron la dedicación de una nueva imagen de Kannon,
ofrendas a monjes y conferencias sobre el Sutra del Loto. La oración escrita de
Michizane (ganmon), compuesta con motivo de estos eventos, concluye con una
expresión convencional de deseo por la iluminación de sus padres y por la
transferencia de méritos a todos los seres sintientes. Este deseo se introduce
con las palabras «Namu-Kanzeon-bosatsu, Namu-myohō-renge- kyo». Esta es la
ocurrencia autenticada más antigua de la frase «Namu- myoho-renge-kyo»
descubierta en fuentes japonesas hasta ahora. Shimaji Daito ya había señalado
que el uso del título del Sutra del Loto en expresiones de devoción a los tres
tesoros ocurre en ciertas obras atribuidas a Genshin, autor del Ojoyoshu
mencionado anteriormente, y a sus discípulos Kakuun (953-1007) y Kakucho
(952/960-1034). Shimaji mencionó específicamente el Kukan (Contemplación de la
Vacuidad), un breve texto atribuido a Genshin, que concluye con la afirmación
de que quien
«aborrece el impuro mundo saha y aspira a nacer en la Tierra
Pura de la Máxima Felicidad» debe cantar «Namu-Amida-butsu, Namu-
myōhō-renge-kyo, Namu-Kanzeon-bosatsu. Esta es claramente una expresión de
devoción a los tres tesoros, en la que «Amida» representa el tesoro del buda;
«Myoho-renge-kyo», el tesoro del dharma; y «Kan- zeon», el tesoro de la
sangha».
En este caso, también encontramos que se afirma
explícitamente que el daimoku debe cantarse en voz alta. Takagi señala casos
similares en los que el daimoku se utiliza para expresar devoción a los tres
tesoros en obras atribuidas a Kakuun. Como hemos visto en el caso del
Shuzenji-ketsu, el corpus medieval Ten- dai incluye muchas obras apócrifas
atribuidas retrospectivamente a eminentes monjes eruditos, y es difícil estar
seguros de si los textos mencionados anteriormente son realmente obra de
Genshin y Kakuun Sin embargo, Takagi señala que también aparece una referencia
al daimoku en un documento recientemente descubierto, obra verificable del
discípulo de Genshin, Kakucho, el Shuzen kōshiki (colofón fechado en 989). Se
trata de un escrito litúrgico para una ceremonia que Kakucho realizó entre 989
y 991 para una «asociación de creyentes para cultivar el bien» (shuzenko), que
fundó en su distrito como una oportunidad para que los participantes realizaran
el bien y crearan méritos para sí mismos, sus familiares fallecidos y todos los
seres vivos. Este texto especifica qué frases se cantaban en expresión de
devoción a los tres tesoros:
como expresión de devoción al dharma, se cantaban las
palabras «Namu-ichijō- myōhō-renge-kyo» (Namu al vehículo único, el Sutra de la
Flor de Loto del Dharma Maravilloso). Tagaki sugiere que si el Kukan mencionado
anteriormente y las obras atribuidas a Kakuun son genuinas, entonces, junto con
esta obra indiscutiblemente auténtica de Kakucho, constituirían evidencia de
que, a finales del siglo X y principios del XI, Genshin y sus discípulos
entonaban el daimoku en el monte Hiei como expresión de devoción al tesoro del
dharma. Al pasar de los documentos escritos a otro tipo de «texto», Takagi ha
podido documentar otra posible conexión entre el linaje de Genshin y el
daimoku.
Señala que en el año 1007, Fujiwara no Michinaga hizo que se
colocara en un montículo en el monte Kimpu, en Yoshino, una copia del Sutra del
Loto y otros sutras que había inscrito. Este es el primer ejemplo totalmente
verificable en Japón de entierro de sutras, una práctica asociada con la
creencia en la era del Dharma Final y destinada a preservar las enseñanzas a lo
largo de la era de la degeneración, hasta la llegada de Maitreya, el futuro
Buda. Takagi señala que la superficie exterior del lateral de la tapa de la
caja cilíndrica de bronce que contenía los rollos del Sutra del Loto de
Michinaga estaba inscrita con doce letras sánscritas que daban el equivalente
sánscrito de Namu myoho-renge-kyo, y que el monje que ofició como
conferenciante (koji) en la ceremonia donde se ofrecieron los sutras para su
entierro no era otro que Kakuun. Sugiere que si el daimoku era conocido entre
los discípulos de Genshin en el monte Hiei, podría haber llegado a Michinaga a
través de Kakuun. Al mirar más allá de los textos escritos, Takagi ha
encontrado evidencia adicional del uso temprano del daimoku. Señala, por
ejemplo, una imagen de Kannon de mil brazos, erigida en 1012 en el Koryuji de
Kioto para beneficio de los padres fallecidos del donante, que lleva en dos
lugares, junto con la inscripción «Namu-amida-butsu», la inscripción «Namu-
myoho-renge-kyo». Basándose en los nombres inscritos en la estatua, Takagi
considera que el donante no era necesariamente una persona de alto rango.
Takagi descubre que hasta el siglo XII, las expresiones de devoción al Sutra
del Loto en una sola frase aún no se habían cristalizado como
«Namu-myoho-renge-kyo»; en cambio, se empleaban varias frases diferentes.
Sus ejemplos incluyen los siguientes Una oración inscrita
por Sugawara no Sadayoshi en 1060 contiene la frase "Namu-Hoke
kyo-o"(Namu al Loto, rey de los sutras). Un monumento de piedra de unos
123 centímetros de altura, inscrito en 1064 y que marca las ruinas del Templo
Josuiji en Toyono, en el distrito de Shimo-mashiki, prefectura de Kumamoto,
lleva la inscripción "Namu-nyoho-myoho-renge-kyo" (Namu al Sutra de
la Flor de Loto del Dharma Maravilloso, [inscrito] de acuerdo con el
procedimiento). Fujiwara no Munetada registra en su diario Chuyuki, en su
entrada del vigésimo segundo día del noveno mes de 1118, una ceremonia en la
que la emperatriz viuda Fujiwara no Hiroko hizo ofrendas en el Salón Amida de
Uji. Según su descripción, en cuatro momentos distintos de la ceremonia, los
monjes hicieron reverencias y entonaron expresiones de devoción al Sutra del
Loto. Estas expresiones fueron
"Namu-gokuraku-nan-chigu-myōhō-renge-kyo" (Namu al Sutra de la Flor
de Loto del Dharma Maravilloso, la dicha suprema, que es difícil de encontrar),
"Namu-kugyo-kuyo-ichijo-myoden" (Namu con reverencia y ofrendas a la
maravillosa escritura del único vehículo), "Namu-bydo-
daie-myoho-renge-kyo" (Namu a la gran sabiduría imparcial, el Sutra de la
Flor de Loto del Dharma Maravilloso), y "Namu-shojo-sese-chigu-
myoho" (Namu al Dharma Maravilloso, que se encuentra vida tras vida y era
tras era). Takagi también señala la existencia de los "cantantes del
título" (daimyoso), los monjes que entonaban el título del sutra en
conferencias públicas sobre el Sutra del Loto o en otras ceremonias budistas.
Se desconoce la forma exacta en que se entonaba el título; tal vez, sugiere
Takagi, fue a la manera de la ceremonia mencionada anteriormente descrita en el
Chu yuki. En cualquier caso, señala que la gente habría escuchado cantar el
título en tales ocasiones, un hecho que bien podría haber ayudado a facilitar
la difusión del daimoku como expresión de devoción al Loto.
Una prueba adicional, no señalada por Takagi, es que una de
las cartas de Nichiren también contiene una referencia al conferenciante del
Sutra del Loto cantando su título en el momento de la conferencia. A finales
del siglo XII, Takagi encuentra evidencia de que el daimoku se cantaba
repetidamente, en unidades de muchos miles, de la misma manera que se recitaba
el nembutsu.
En 1183, en cumplimiento de un voto de larga data, el
artista Unkei (fallecido en 1223) mandó transcribir dos copias del Sutra del
Loto con la ayuda de una madrina llamada Akomaro y dos monjes calígrafos. Como
anexo al colofón de Unkei se encuentra una lista de raihai kechiensha, aquellos
que realizaban reverencias rituales (raihai) durante la copia para obtener
méritos y formar un vínculo (kechien) con el dharma. Esta lista incluye a
varios monjes de la escuela de Unkei, así como a otros hombres y mujeres. Según
el colofón, Unkei calculó el número de versos copiados diariamente y, por cada
verso copiado, hizo que los kechiensha, hombre y mujer, se inclinaran tres
veces y cantaran juntos el título augusto y el nembutsu. El "augusto
título" se refiere aquí evidentemente al daimoku, pues la lista de
kechiensha va seguida de la declaración:
"Durante la copia, las personas mencionadas se
inclinaron cincuenta mil veces y cantaron el nembutsu cien mil veces, y el
augusto título del Sutra del Loto, cien mil veces". El colofón también
menciona el número de recitaciones individuales realizadas por los lugareños
que apoyaron el proyecto: entre ellos, dos laicos cantaron el augusto título y
el nembutsu tres mil cien veces cada
uno, y un monje, Sokei, cantó el augusto título del Loto cien mil veces.
Takagi sugiere que el énfasis, que comenzó alrededor del período del gobierno
del Claustro, en la cantidad de nembutsu cantado se refleja aquí en el canto
del daimoku. Otras referencias al canto del daimoku que Takagi cita de
aproximadamente el mismo período aparecen en setsuwa.
Un ejemplo de ello aparece en un cuento del Hobutsu shu (Una
colección de tesoros, compilado alrededor de 1177-1180). El rey Veneno Maligno,
llamado así por su hostilidad hacia el budismo, tenía una afición desmesurada
por el ganado. Deseando salvarlo de su maldad, el Buda convocó a sus discípulos
Kasyapa, Sari-putra y Maudgalyayana y los transformó, respectivamente, en una
vaca, su dueño y un pastor. Llamó a la vaca Myoho, al dueño Renge y al pastor
Kyo. Los tres se presentaron ante el rey, quien estaba encantado. Cuando los
llamó, dijo: "Myoho, Renge, Kyo". Después de que el rey murió y cayó
al infierno, pudo escapar del castigo porque, aunque inadvertidamente, había
pronunciado el título del Sutra del Loto. Otro ejemplo aparece en el Hosshin shu
(Una colección de despertares religiosos, compilada alrededor de 1214-1215),
una colección de setsuwa atribuida a Kamo no Chomei (1155-1216).
Esta historia trata sobre un hombre sabio que tenía varios
hijos. Tan pronto como sus hijos aprendieron a hablar, les enseñó a cantar el
título del Sutra del Loto. A medida que crecían, les enseñaba más del sutra,
frase por frase, hasta que podían repetir un capítulo o rollo completo. Cuando
se le preguntó por qué lo hacía, explicó que, si los niños morían jóvenes,
habrían formado un vínculo con el Sutra del Loto, la enseñanza suprema del
Buda, por lo que la oportunidad que les brindaba haber nacido en una existencia
humana no se habría desperdiciado. En resumen, existe abundante evidencia del
canto del daimoku mucho antes de la época de Nichiren; de hecho, la frase
«Namu-myoho-renge- kyo» está atestiguada ya a finales del siglo IX. Como
expresión de devoción a los tres tesoros, el daimoku servía para expresar la
veneración del dharma, y de esta forma se incluía en oraciones escritas, se
entonaba en ceremonias y se inscribía en estatuas y monumentos, así como en las
vitrinas de bronce de los sutras destinados a ser enterradas. Servía como una
frase sencilla para invocar el poder y la protección del Sutra del Loto, y,
aunque no tan extendido como el nembutsu, parece haber sido cantado de manera
similar al menos a finales del siglo XII. Además, si el Shuzenji-ketsu es un
texto del período Heian, parecería que el daimoku también se utilizaba como una
forma simplificada de meditación y como práctica en el lecho de muerte.
Sin embargo, cabe destacar que el daimoku cantado en este
período aún no parece haber ganado mucho impulso como práctica popular. El
setsuwa, citado anteriormente, del novicio torpe que escapó del infierno
cantando el daimoku y del hombre sabio que enseñó el daimoku a sus hijos
pequeños muestra una conciencia de que esta práctica era adecuada para personas
de conocimiento limitado. Sin embargo, el punto de estas historias parece no
ser la idoneidad del canto del daimoku como práctica para personas sin educación,
sino la inmensidad del poder salvífico del Sutra del Loto, tan grande que
incluso pronunciar su título permitiría formar un vínculo con el dharma y
escapar de los dolores del infierno. Tales relatos también habrían resonado con
la creencia generalizada de que todas las personas que vivían en la era del
Dharma Final tenían una capacidad limitada. La gente común puede haber tenido
la oportunidad de escuchar el daimoku cantado en conferencias y ceremonias,
como la dirigida por Kakucho; Las inscripciones de Kannon de mil brazos
señaladas por Takagi también sugieren que pudo haber sido conocido entre
personas ajenas a la aristocracia.
Sin embargo, la información disponible actualmente evidencia
que en el período Heian en varios casos se conecta al daimoku con monjes,
miembros de la nobleza y otras personas de alto rango. Es posible que el
daimoku haya surgido en círculos monásticos y aristocráticos, más que como una
respuesta directa a las necesidades de la gente común, como se ha sugerido a
menudo como en el caso del Shuzenji-ketsu, surge la pregunta de si Nichiren
conocía y se basó en esta tradición del daimoku del período Heian, mucho más
antigua.
Ienaga Saburo pensaba que no, aunque reconocía la convicción
de Nichiren de que la expresión «Namu-myōhō-renge-kyō» había sido utilizada por
maestros del pasado. Nichiren, señaló, había escrito él mismo: «En nuestro
país, durante setecientos años y más [es decir, desde la introducción del
budismo],... no ha habido nadie que cantara o animara a otros a cantar
Namu-myoho-renge-kyo de la misma manera que se canta el nombre de Amida. Solo
Nichiren lo cantó por primera vez en Japón." Sobre esta base, Ienaga supuso
que el daimoku de Nichiren no se había desarrollado a partir de prácticas de
daimoku anteriores, sino que fue "reinventado" siguiendo el patrón
del nembutsu cantado. Sin embargo, Takagi Yutaka, al continuar la investigación
que Ienaga había iniciado y realizar hallazgos adicionales, ha llegado a una
conclusión muy diferente. Sugiere que tres elementos principales contribuyeron
al desarrollo de la práctica del daimoku de Nichiren:
(1) prácticas de daimoku anteriores del período Heian,
(2) daimoku en la doctrina Tendai medieval, representada por el Shuzenji- ketsu, que Nichiren habría encontrado durante sus estudios en el monte Hiei, y
(3), como Ienaga había sugerido, el nembutsu de Honen. Fue a partir de estos tres, argumenta Takagi, que Nichiren forjó su concepción única del daimoku, divorciada de los elementos amidistas a menudo asociados con él durante el período Heian, y la estableció como una práctica exclusiva y el núcleo de una nueva interpretación del budismo.
La evidencia de los propios escritos de Nichiren sobre este tema no es clara. Es cierto que las referencias de Nichiren a personas específicas que invocaron el daimoku antes que él generalmente no se refieren a contemporáneos ni siquiera a predecesores japoneses, sino a maestros budistas de India y China. La declaración que cita Ienaga, de que «solo Nichiren invocó por primera vez el daimoku», parecería sugerir que Nichiren no conocía a nadie más en su época que invocara «Namu- myōhō-renge-kyo». Sin embargo, se puede yuxtaponer esto con otro pasaje, ya mencionado, en el que Nichiren escribe que, desde la época del Buda, ya sea en India, China o Japón, «el daimoku del Sutra del Loto nunca ha sido defendido de la misma manera que el nombre de Amida. Los individuos simplemente lo han invocado ellos mismos, o al impartir conferencias sobre el sutra, solo el conferenciante lo invocaba». Esto parecería reflejar cierto conocimiento de las prácticas anteriores de daimoku. También sugiere que Nichiren vio la originalidad de su daimoku no en ser literalmente el primero en entonarlo, sino en ser el primero en propagarlo "de la misma manera que el nombre de Amida", es decir, como una práctica exclusiva con pretensiones de validez universal. Además, Nichiren ciertamente conocía al menos uno de los intentos de expresar la devoción al Sutra del Loto en una sola frase. En 1264 escribió una carta, citada en la sección anterior, en respuesta a una discípula que le había
contado que cantaba "Namu-ichijo-myoden" (Namu a
la maravillosa escritura del vehículo único) diez mil veces al día. En ella, le
aconsejaba: "aunque es lo mismo, simplemente deberías cantar
Namu-myoho-renge- kyo, como lo hicieron el bodhisattva Tenjin y el gran maestro
Tien-t'ai". Por lo tanto, aunque los pasajes relevantes no son lo
suficientemente explícitos como para permitir una conclusión firme, los
escritos existentes de Nichiren sí transmiten cierta conciencia de prácticas de
daimoku anteriores o existentes. Además, la investigación de Takagi ha
demostrado que para la época de Nichiren, el daimoku se utilizaba en una
variedad de contextos rituales, aunque su uso no estaba generalizado. Si
consideramos que Nichiren, de joven, pasó al menos doce años estudiando en el monte Hiei, Onjoji, el monte
Koya, Shi-tennoji y otros centros religiosos en la capital imperial y sus
alrededores, parece probable que se hubiera encontrado con tales prácticas.
Aunque gran parte de ello es circunstancial, la evidencia en resumen sugiere
que el daimoku de Nichiren no fue simplemente algo que originó como una
contrapartida al nembutsu entonado, sino que tenía raíces en estas
formas antecedentes de devoción al Loto.
Extraido del texto: "El canto del Augusto Titulo del
Sutra del Loto" - Jacqueline i. Stone