Nota de los editores.

- Nam Myoho Rengue Kyo - Nam Myoho Rengue Kyo - Nam Myoho Rengue Kyo - Nam Myoho Rengue Kyo - Nam Myoho Rengue Kyo - Nam Myoho

6 de febrero de 2026

Extractos de Nichiren - Textos al paso

 


No existe felicidad mayor para los seres humanos que invocar Nam-myoho-renge-kyo. El sutra dice: “Los que habitan allí [en mi tierra] disfrutan plenamente de la vida”. “Disfrutar plenamente de la vida” ¿no se refiere, acaso, a la ilimitada alegría que proviene de la Ley? Como es obvio, usted está incluido entre “los que habitan”. Y “allí” se refiere al mundo entero. “Disfrutar plenamente de la vida” ¿no sería saber que nuestra vida —es decir, la mente y el cuerpo, el sujeto y el ambiente— es entidad de ichinen sanzen y es, también, el Buda. No existe felicidad mayor que tener fe en el Sutra del Loto. 

Nos promete “paz y seguridad en esta vida y buenas circunstancias en la próxima”.Jamás permita que las dificultades de la vida lo perturben. Después de todo, nadie puede escapar de los problemas, ni siquiera los sabios y venerables. Tan sólo invoque Nam-myoho-renge-kyo. Sufra lo que tenga que sufrir, goce lo que tenga que gozar. Considere el sufrimien-to y la alegría como hechos de la vida y continúe invocando Nam-myoho-renge-kyo, pase lo que pase. ¿No sería esto experimentar la ilimitada alegría que proviene de la Ley? Fortalezca su fe más y más.




Gosho - La Persona y la Ley

 


La Persona y la Ley

El siguiente material ha sido extraído de Los principales escritos de Nichiren Daishonin, vol. 1, págs. 269 a 271.
Su mensajero me acaba de informar que usted está sufriendo una grave enfermedad. Espero que se recupere pronto y que pueda venir a verme.
También recibí los obsequios que me envió: dos sacos de sal, uno de porotos de soja, un talego de algas marinas y un recipiente de bambú lleno de sake. No lo he visto desde que regresó a su hogar desde la provincia de Kozuke y estuve preguntándome cómo estaría. Me es difícil encontrar palabras para expresarle cuánto aprecio su sinceridad al haberme escrito y enviado tantos obsequios.
Como bien sabe, uno de los sutras nos cuenta la historia de Tokusho Doji, quien ofreció al Buda una torta de barro y, tiempo después, renació como el rey Ashoka, que gobernó casi todo el territorio de la India.1 Puesto que el Buda es digno de respeto, el niño pudo recibir esta gran recompensa, aunque la torta era sólo de barro. Sin embargo, el buda Shakyamuni enseña que la persona que hace ofrendas al devoto del Sutra del Loto en el Último Día de la Ley, aunque sea por un solo día, obtendrá una fortuna incomparablemente mayor que la que acumularía ofrendando incontables tesoros al Buda durante cien mil eones. Entonces, ¡cuán maravillosa es su sinceridad genuina, que lo ha llevado a proteger al devoto del Sutra del Loto durante años! De acuerdo con las palabras del Buda, es seguro que usted renacerá en la tierra pura del Pico del Águila. ¡Qué gran buena fortuna posee!
Éste es un lugar montañoso, alejado de todo asentamiento humano. No hay una sola aldea en ninguna dirección. Aunque vivo en una choza abandonada, en lo profundo de este cuerpo mortal preservo la suprema Ley secreta heredada del buda Shakyamuni en el Pico del Águila. Mi corazón es el lugar donde todos los budas entran en el nirvana; mi lengua, donde ellos hacen girar la rueda de la doctrina; mi garganta, donde nacen en este mundo, y mi boca, donde logran la iluminación. Ya que esta montaña es el lugar donde vive el prodigioso devoto del Sutra del Loto, ¿podría ser menos sagrada que la tierra pura del Pico del Águila? Puesto que la Ley es suprema, la Perso-na es digna de respeto; puesto que la Persona es digna de respeto, la Tierra es sagrada. En el capítulo “Jinriki” se lee: “Ya sea en un bosquecillo, bajo un árbol o en un monas-terio, los budas entran en el nirvana”. Los que visitan este lugar pueden, de inmediato, expiar las malas causas que han cometido desde el infinito pasado y convertir el mal de los tres karmas —ilusiones, errores y sufrimientos— en las tres virtudes —sabiduría, verdad y libertad.2
Cierta vez, un viajero afligido de la India central llegó hasta el lago Munetchi, para extinguir las llamas de la angustia que consumían su corazón. Proclamó que sus aguas habían satisfecho todos sus deseos, del mismo modo que el agua de un estanque fresco y cristalino sacia la sed. Aunque el lago Munetchi y este lugar son diferentes, el principio es exactamente el mismo. Por eso, el Pico del Águila de la India ahora se encuentra aquí, en el monte Minobu. Ya ha pasado mucho tiempo desde la última vez que usted estuvo en este sitio. Debe venir a verme tan pronto como le sea posi-ble. Espero ansiosamente el momento de verlo.
¡Es imposible describir su sinceridad, su sinceridad real-mente espléndida!
Nichiren.

De mi puño y letra.


En el undécimo día del noveno mes, en el cuarto año de Koan (1281).
1 Esta historia figura en el Sutra Zo-agon (Samyuktagama), uno de los cuatro sutras Agama o Agon.
2 Las ilusiones (en sánsc.: klesa) se convierten en sabiduría (prajna), los errores (karma), en verdad (dharmakaya), y los sufrimientos (duhkha), en libertad (vimukti). Los términos técnicos del original se ampliaron en la traducción, en beneficio de la claridad.
Antecedentes:
Después de la persecución de Atsuhara, en la que Nanjo Toki-mitsu desempeñó un papel extremadamente importante, ya que protegió a los sufridos creyentes, el gobierno hostigó a su familia exigiendo impuestos elevados e irrazonables. Final-mente, este seguidor no pudo ni siquiera mantener un caballo —toda una afrenta para un joven samuray— o comprar ropa para su esposa e hijos. A pesar de sus propias dificultades económicas, continuó enviando provisiones al Daishonin, que se hallaba en Minobu. “La Persona y la Ley” fue escrito como expresión de gratitud por algunos obsequios, el 11 de se-tiembre de 1281.
Nanjo Tokimitsu tenía apenas veintidós años cuando recibió esta carta. Como se desprende del texto, estaba sufriendo de una grave enfermedad. Sin embargo, de todo corazón sostenía al Daishonin sin pensar en sus problemas personales. Nichi-ren Daishonin le asegura que definitivamente recibirá bene-ficios por sus acciones devotas.
Cuando Nichiren Daishonin afirma: “Mi corazón es el lugar donde todos los budas entran en el nirvana; mi lengua, donde ellos hacen girar la rueda de la doctrina; mi garganta, donde nacen en este mundo, y mi boca, donde logran la ilumi-nación”, se identifica como Buda original y revela que su vida es la entidad de Nam-myoho-renge-kyo, mediante el cual todos los budas en el universo logran la iluminación. Por lo tanto, concluye que el monte Minobu puede compararse con el Pico del Águila, donde el buda Shakyamuni expuso el Sutra del Loto, su enseñanza más elevada. Esto concuerda con el principio: “Puesto que la Ley es suprema, la Persona es digna de respeto; puesto que la Persona es digna de respeto, la Tierra es sagrada”.

Gosho - Sobre la prolongación de la vida

 


SOBRE LA PROLONGACIÓN DE LA VIDA

(Transformación del karma inmutable)
(WND 129)

Existen dos tipos de enfermedades: leve y grave. El tratamiento a tiempo por un doctor hábil puede curar aún una enfermedad grave, con mayor razón una enfermedad leve. El karma también se puede dividir en dos categorías: mutable e inmutable. El arrepentimiento sincero erradicará aún el karma inmutable, todavía más el karma mutable. El séptimo volumen del Sutra del Loto afirma, "Este sutra es una medicina beneficiosa para las enfermedades de toda la humanidad" (1). Estas palabras no se pueden encontrar en ningún otro sutra. Todas las enseñanzas del Buda son palabras doradas de la verdad; por incontables eones, nunca han contenido ni la más mínima falsedad. El Sutra del Loto es la verdad de todas las verdades enseñada por el Buda, ya que incluye su declaración que ahora, honestamente, descartaría las enseñanzas provisionales (2). El Buda Taho confirmó la verdad del Sutra del Loto y todos los otros Budas prestaron sus lenguas como testimonio. Entonces, ¿cómo puede ser falsa? Más aún, este sutra contiene el mayor de todos los secretos. Muchas mujeres sufren de enfermedad y ahora en el período del quinto quingentésimo o sea un poco más de dos mil quinientos años después del fallecimiento del Buda, el Sutra del Loto es también una "medicina beneficiosa" para ellas.

Al Rey Ajatashatru se le brotó todo el cuerpo de inmensas llagas leprosas en el décimo quinto día del segundo mes de sus cincuenta años. Ni aún las destrezas de su renombrado médico Jivaka fueron suficientes para curarlo. Se predijo que moriría en el séptimo día del tercer mes y caería en el infierno de incesante sufrimiento. Todos los placeres de sus más de cincuenta años se desvanecieron súbitamente, y los sufrimientos de toda una vida se reunieron en tres cortas semanas. Su muerte fue predeterminada por su karma inmutable. Pero entonces el Buda le enseñó el Sutra del Loto una vez más, a través de las enseñanzas que se convirtieron en el Sutra de Nirvana. El rey inmediatamente se recuperó de su enfermedad, y las graves faltas que pesaban sobre su corazón se desvanecieron como las gotas de rocío bajo el sol.

Más de mil quinientos años después del fallecimiento del Buda, vivió un hombre en China llamado Ch'en Ch'en (3). Se había profetizado que moriría a la edad de cincuenta años, pero por seguir los preceptos del Gran Maestro T'ien-T'ai, pudo prolongar su vida por quince años y vivió hasta la edad de sesenta y cinco años. El Buda enseñó que el Bodhisattva Fukyo también transformó su karma inmutable y prolongó su vida mediante su práctica del Sutra del Loto. Ajatashatru, Ch'en Ch'en y Fukyo eran hombres, no mujeres, pero prolongaron sus vidas practicando el Sutra del Loto. Ch'en Ch'en vivió antes del período del quinto quingentésimo, por lo que cambiar su karma era tan extraordinario como el arroz que se madura en el invierno o el crisantemo que florece en el verano. Hoy día es tan natural que una mujer cambie su karma inmutable practicando el Sutra del Loto, como lo es para el arroz madurar en el otoño o el crisantemo florecer en el invierno.

Cuando yo, Nichiren, oré por mi madre, no sólo se curó de su enfermedad, sino que su vida se prolongó por cuatro años. Ahora, usted también está enferma, y como mujer, es todavía más oportuno que trate de creer en el Sutra del Loto y palpar qué puede hacer por usted. Además, puede buscar a Shijo Kingo, quien no sólo es un excelente médico sino también un devoto del Sutra del Loto.

La vida es el más precioso de todos los tesoros. Aún un día adicional de vida vale más que diez millones de monedas (ryo) (4) de oro. El Sutra del Loto sobrepasa todas las otras enseñanzas debido al capítulo Juryo. El Príncipe más renombrado del mundo sería de menos consecuencia que un tallo de hierba, si muere en su niñez. Si fallece joven, aún un hombre cuya sabiduría es tan brillante como la luz del sol, sería menos que un perro vivo. Apresúrese en acumular el tesoro de la fe y conquistar rápidamente su enfermedad.

Debo hablarle francamente, pero mientras algunas personas aceptan consejos, otras sienten que no son comprendidas correctamente. Es extremadamente difícil percibir la mente de otras personas. He experimentado esas dificultades en muchas ocasiones. Usted no acepta consejos muy fácilmente, por lo tanto no la aconsejaré directamente. Únicamente órele al Gohonzon franca y sinceramente, sin ayuda de nadie. Cuando Shijo Kingo vino a verme en el décimo mes del año pasado, le dije cuán apesadumbrado estaba por su enfermedad. Me contestó que, en la actualidad, usted probablemente no estaba muy preocupada porque su enfermedad no era grave todavía, pero que definitivamente se tornaría muy seria en el primero o segundo mes de este año. Sus palabras me entristecieron profundamente. Su esposo también me dijo que él depende de usted como un bastón para apoyarse y un pilar para soporte. Está muy preocupado por usted. Es un hombre quien nunca se deja vencer por la derrota y demuestra una gran preocupación por sus propios familiares.

Si no tiene la voluntad para cuidarse, será muy difícil que se cure de su enfermedad. Un día de vida es más valioso que todos los tesoros del universo, por lo que ante todo debe desarrollar una fe sincera. Este es el significado del pasaje en el séptimo volumen del Sutra del Loto que afirma que quemarse el dedo meñique como un ofrecimiento al Buda y al Sutra del Loto es mejor que donar todos los tesoros del universo (5). Una sola vida vale más que el universo. Usted todavía tiene muchos años por delante y además, ha encontrado el Sutra del Loto. Si usted vive aunque sea un día más, puede acumular así más buena fortuna. ¡Cuán preciosa es la vida!

Escriba su nombre y su edad con su puño y letra y envíemelos rápidamente, para que pueda rezarle a los dioses del sol y la luna. Su hijo, lyo-bo, también está sumamente preocupado por usted así que juntos ofreceremos el Jigage a esos dioses.

Respetuosamente,
Nichiren

Notas:
Sutra del Loto, Capítulo 23.
Sutra del Loto, Capítulo 2.
Ch’en Ch’en: Un hermano mayor de T'ien-t'ai y un general de la dinastía Ch'en.
Ryo: Una vieja moneda japonesa. Un "ryo" de oro era como 37 gramos.
Sutra del Loto, Capítulo 23.

2 de febrero de 2026

Extractos de Nichiren - Lo que es importante en nuestra fe

 


Lo que es importante en nuestra fe

«Ichinen sanzen (tres mil mundos en un solo instante de vida) se basa en el único carácter fe. La obtención de la budeidad de todos los Budas de las tres existencias también surge del único carácter fe. Este carácter fe es la espada afilada que puede cortar la oscuridad fundamental. Fe significa no tener dudas y es la espada afilada que puede cercenar todas las dudas e ilusiones. La iluminación es otra palabra para sabiduría. La fe es el medio para obtener el tesoro, mientras que la iluminación es el tesoro mismo. Es a través de la fe que uno puede adquirir la sabiduría de todos los Budas de las tres existencias. La sabiduría es Nam-Myoho-Renge-Kyo. La fe es la causa para obtener la sabiduría y corresponde a la etapa de escuchar por primera vez el nombre de la Ley. Nadie puede alcanzar la iluminación sin fe, y solo con fe la iluminación se vuelve posible. Por lo tanto, el carácter fe se define como la semilla de la iluminación. Ahora bien, dado que Nichiren y sus seguidores practican la fe con convicción en Nam-Myoho-Renge-Kyo, pueden obtener la joya invaluable, descrita como “recibir tesoros invaluables sin siquiera buscarlos”.»

Enseñanzas Transmitidas Oralmente («Ongi kuden») Gosho, p. 1737

Gosho - Los deseos mundanos son la iluminación

 


Los deseos mundanos son la iluminación

Gosho Zenshu, pág. 1116.

The Major Writings of Nichiren Daishonin, vol. 2, pág. 198.
Le agradezco profundamente la visita que me ha hecho y su constante inquietud por las numerosas persecuciones que se han abatido sobre mí.
Hice frente a estos hostigamientos como devoto del Sutra del Loto y no me arrepiento de ello en absoluto. No podría haber una vida tan afortunada como la mía, por muchas veces que se pudiera repetir el ciclo de nacimiento y de muerte. [Si no fuera por estas dificultades,] podría haber permanecido en los tres o cuatro caminos del mal. Pero ahora, para mi inmenso beneplácito, estoy seguro de cortar el ciclo de sufrimientos del nacimiento y la muerte, y de lograr el fruto de la Budeidad.
T'ien-t'ai y Dengyo se vieron sometidos al odio y a los celos tan sólo porque propagaron la doctrina teórica de "los tres mil estados presentes en cada momento de la vida", contenida en la primera mitad del Sutra del Loto. En el Japón, esta doctrina fue propagada y transmitida sucesivamente por Dengyo, Gishin, Encho, Jikaku y otros. Entre los muchos discípulos que siguieron al gran maestro Jie, decimoctavo sacerdote principal de la escuela Tendai, se contaban Danna, Eshin, Soga y Zen'yu. En ese momento, las enseñanzas de dicha escuela se dividieron en dos: Danna, el administrador de los monjes, transmitió los estudios doctrinales, mientras que Eshin, el supervisor de los monjes, se consagró a las prácticas relacionadas con la medi-tación. Los estudios de la doctrina son como la Luna, y la práctica de la meditación, como el Sol. Los estudios doctrina-les son superficiales, mientras que la práctica de la medita-ción es profunda. Por ende, las enseñanzas expuestas por Danna fueron amplias, pero superficiales, mientras que las enseñanzas de Eshin fueron profundas, pero limitadas.
La enseñanza que yo, Nichiren, hoy estoy propagando podrá parecer limitada, pero, en realidad, es insuperablemente profunda. Esto es porque va mucho más allá de todo lo expuesto por T'ien-t'ai y Dengyo. Está compuesta por tres cuestiones importantes, contenidas en el capítulo "Duración de la vida" de la enseñanza esencial. Practicar sólo los siete caracteres de Nam-myoho-renge-kyo podrá parecer limitado, pero ya que esta Ley es maestra de todos los budas de las tres existencias, maestra de todos los bodhisattvas de las diez direccio-nes y guía que permite a todos los seres vivos llegar al Camino del Buda, su práctica es incomparablemente profunda.
El sutra señala: "La sabiduría de los budas es infinita-mente profunda e inmensurable". "Los budas" se refiere a cada uno de los budas de las diez direcciones y de las tres exis-tencias. Representa a cada uno de los budas y bodhisattvas de cualquier escuela o sutra que pueda existir, desde Dainichi El Que Así Llega —de la escuela Shingon— hasta Amida —de la escuela Tierra Pura—, incluidos todos los budas del pasado, presente y futuro y también el mismísimo Shakyamuni El Que Así Llega. El sutra se refiere a la sabiduría de todos estos budas.
¿Qué quiere decir la "sabiduría" de los budas? Es la entidad del verdadero aspecto de todos los fenómenos —o diez factores—; la entidad que conduce a todos los seres a la Budeidad. ¿Y entonces, qué es esa entidad? No es otra que Nam-myoho-renge-kyo. Un comentario señala que el profundo princi-pio del verdadero aspecto es la Ley originariamente intrínseca de Myoho-renge-kyo. El verdadero aspecto de todos los fenóme-nos indica a los dos budas Shakyamuni y Taho [sentados lado a lado en la Torre de los Tesoros]. Taho representa todos los fenómenos, mientras que Shakyamuni representa el verdadero aspecto. Los dos budas indican, también, los dos principios de la verdad como objeto y la sabiduría para captarla. Taho se refiere a la verdad como objeto, y Shakyamuni, a la sabiduría. Aunque son dos, se fusionan en una unidad, en la iluminación del Buda.
Estas enseñanzas son de importancia primordial. Significan que los deseos mundanos son la iluminación, y que los sufrimientos del nacimiento y la muerte son el nirvana. Aun durante la unión física del hombre y de la mujer, cuando uno invoca Nam-myoho-renge-kyo, los deseos mundanos son la ilumi-nación, y los sufrimientos del nacimiento y la muerte son el nirvana. Los sufrimientos son el nirvana sólo cuando uno comprende que la vida, a lo largo de todo su ciclo de nacimiento y muerte, no nace ni se destruye. A estos principios se refieren los siguientes pasajes. El Sutra Fugen señala: "Sin cortar los deseos mundanos y sin separarse de los cinco deseos, pueden purificar sus sentidos y borrar sus faltas". En el Maka shikan dice que "la ignorancia y el polvo de los deseos son la iluminación, y los sufrimientos del nacimiento y la muerte son el nirvana". El capítulo "Duración de la vida" del Sutra del Loto afirma: "A cada momento, me pregunto cómo hacer para que todos los seres vivientes ingresen en el camino insuperable y adquieran, rápidamente, el cuerpo de un buda". Y el capítulo "Medios hábiles" señala: "Son, también, eternas todas las características del mundo". La entidad no es más que Nam-myoho-renge-kyo.
Y este Sutra del Loto, tan preciado y augusto, fue lo que en existencias pasadas yo aplasté bajo mis rodillas, desprecié, desdeñé con repugnancia y en lo cual me negué a creer. De una forma u otra, maliciosamente me burlé de las personas que estudiaban el Sutra del Loto y que lo enseñaban a los demás, aunque más no fuera a una sola persona, y así transmitían la Ley en bien del futuro. Además, hice cuanto pude para impedir que los demás abrazaran la fe en el sutra: aseguré que debían hacerlo a un lado por el momento, ya que en esa existencia les sería muy difícil de practicar, aun cuando, en su próxima vida, pudiese resultar una práctica adecuada. Por actos contra la Ley como los que acabo de mencionar he tenido que enfrentar las muchas persecuciones que sufrí en esta existencia. Porque una vez desprecié el Sutra del Loto, la enseñanza suprema, ahora los demás me desprecian y no toman en cuenta mis pala-bras. El capítulo "Parábolas y semejanzas" señala que otras personas no se preocuparán por uno ni le mostrarán ninguna solidaridad, aunque uno trate sinceramente de ser amistoso con ellas.
Como devoto del Sutra del Loto, usted sufrió graves persecuciones, y, sin embargo, siguió viniendo a ayudarme. En el capítulo "Maestro de la Ley", el Buda señala que él enviará cuatro clases de creyentes, mágicamente conjurados: monjes, monjas, laicos y laicas [en bien de los maestros de la Ley]. Si usted no es uno de estos laicos, entonces, ¿a qué laicos podría estar refiriéndose este pasaje? No sólo escuchó la Ley, sino que también abrazó la fe en ella y, desde entonces, la ha seguido sin desviarse. ¡Qué prodigioso! ¡Qué extraordinario! ¿Cómo podría haber dudas, pues, de que yo, Nichiren, soy el maestro del Sutra del Loto? En otras palabras, casi me parezco al "emisario de El Que Así Llega"; estoy llevando a cabo "la tarea de El Que Así Llega". He propagado los cinco caracteres del daimoku que fueron encomendados al bodhisattva Jogyo cuando los dos budas se sentaron juntos en la Torre de los Tesoros. ¿Acaso esto no indica que soy un enviado del bodhi-sattva Jogyo? Pero, además, usted me está siguiendo a mí y, como devoto del Sutra del Loto, también está hablando con otras personas acerca de esta Ley. ¿Qué otra cosa podría ser esto, sino la transmisión de la Ley?
Mantenga firme su fe en el Sutra del Loto. Nadie puede arrancar fuego del pedernal si se detiene en mitad de la tarea. Haga surgir el inmenso poder de la fe y establezca una excelente reputación entre los pobladores de Kamakura y del resto del Japón, para que lo conozcan como "Shijo Kingo de la escuela Hokke". La mala fama echa a correr por todas partes. Entonces, una buena reputación se difundirá mucho más aún, particularmente si se debe a la fe en el Sutra del Loto.
Explíquele todo esto a su mujer, y trabajen los dos juntos, como el Sol y la Luna, como un par de ojos, como las dos alas de un ave. Con el Sol y la Luna, ¿acaso podrían caer en el camino de la oscuridad? Con un par de ojos, ¿acaso podrían no ver los rostros de Shakyamuni, Taho y de todos los demás budas de las diez direcciones? Con un par de alas, seguramente podrán volar, en un instante, a la tierra de los tesoros de la Luz Tranquila. En otra oportunidad, le escribiré con mayor detalle.
Con mi profundo respeto,

Nichiren


En el segundo día del quinto mes.

En respuesta a Shijo Kingo.
Antecedentes:
En el cuarto mes de 1272, Shijo Kingo viajó desde Kamakura para visitar a Nichiren Daishonin en la isla de Sado. Kingo era un samuray que estaba al servicio de la familia Ema, rama del clan Hojo que gobernaba en ese momento. Fue un arduo viaje a través del mar del Japón, que lo mantuvo alejado de sus obligaciones en Kamakura por más de un mes.
En el segundo día del quinto mes de 1272, poco después de haber retornado Kingo a Kamakura, Nichiren Daishonin le envió esta carta. Fue redactada como expresión de gratitud por su visita. En primer lugar, el Daishonin afirma que es motivo de gran regocijo soportar persecuciones como devoto del Sutra del Loto, ya que ése era el camino más certero para lograr la Budeidad. Revela que la Ley esencial percibida por todos los budas no es más que Nam-myoho-renge-kyo.
Asimismo, el Daishonin demuestra el poder de la Ley refiriéndose a doctrinas budistas tan profundas como la que establece la fusión entre la realidad y la sabiduría, y la que sostiene que "los deseos mundanos son la iluminación". El tema de este escrito, "los deseos mundanos son la iluminación", es un principio esencial del Budismo Mahayana e indica que los anhelos terrenales de los seres humanos, cuando están templados por la fe en la enseñanza correcta, se convierten en fuerza vital para lograr la iluminación.