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jueves, 19 de febrero de 2026

Gosho - El Regalo de Arroz

 


He recibido el costal de arroz, el costal de taro y la canasta de plantas de río que usted fue tan gentil de enviarme por medio de sus sirvientes.

El hombre tiene dos clases de tesoros: la ropa y la comida. Cierto sutra afirma: “Todos los seres sintientes viven de la comida”. El hombre depende de la comida y de la ropa para sobrevivir en este mundo. Para los peces, el agua es su mayor tesoro, y para los árboles, la tierra en la que crecen. La vida del hombre se sostiene por lo que come. Es por eso que la comida es su tesoro.¹

Sin embargo, la vida misma es el más valioso de todos los tesoros. Incluso los tesoros del universo entero no pueden igualarse al valor de una sola vida humana.² La vida es como una lámpara, y la comida como el aceite. Cuando se acabe el aceite, la llama se extinguirá; sin comida, la vida cesará. La gente pone la palabra “Nam” delante de los nombres de los dioses y de los Budas al venerarlos.

Pero ¿qué significa “Nam”? Esta palabra se deriva del sánscrito y quiere decir dedicar la vida.³ Fundamentalmente, significa ofrecer nuestra vida al Buda. Algunos pueden tener esposas, hijos, subalternos, tierras, oro, plata u otros tesoros de acuerdo con su posición social. Otros no tienen nada en absoluto. Sin embargo, tengamos riquezas o no, la vida sigue siendo el tesoro más valioso. Ésta es la razón por la cual los santos y los sabios de antaño ofrecieron sus vidas al Buda, y así pudieron lograr la budeidad.

Sessen Dōji ofreció su cuerpo a un demonio para recibir una enseñanza que constaba de ocho caracteres. El Bodhisattva Yakuō, al no tener aceite, quemó su codo como ofrenda al Sutra del Loto. En nuestro propio país, el Príncipe Shōtoku se peló la piel de la mano para usarla para copiar el Sutra del Loto, y el Emperador Tenji se quemó el dedo del corazón como ofrenda al Buda Shakyamuni. Tales prácticas austeras son para los santos y los sabios, mas no para la gente común.

Pero incluso los mortales comunes pueden lograr la budeidad si mantienen una sola cosa: fe firme. En el sentido más profundo, fe firme es la voluntad de entender el espíritu de los sutras y vivir de acuerdo con él, y no sólo con sus palabras. ¿Qué quiere decir esto? En un sentido, significa que ofrecer el único manto que uno posee al Sutra del Loto es equivalente a arrancarse la propia piel, y que en tiempo de hambruna, ofrecerle al Buda el único plato de arroz del cual depende su supervivencia es dedicarle la vida al Buda.

Los beneficios de una dedicación como ésta son tan grandes como los que recibió el Bodhisattva Yakuō al quemarse el codo, o Sessen Dōji al ofrecer su propia carne a un demonio. Por lo tanto, los santos se consagraban ofreciendo sus propios cuerpos, mientras que los mortales comunes pueden consagrarse por medio de la sinceridad con la que hacen sus ofrendas.⁶

El precepto de la donación⁷ que se explica en el séptimo volumen del Maka Shikan nos enseña el espíritu de hacer ofrendas. El verdadero sendero de la vida yace en los asuntos de este mundo. El Sutra Konkomyō dice: “Tener un profundo conocimiento de este mundo es en sí el budismo”. El Sutra del Nirvana reza: “Todas las escrituras o enseñanzas, de cualquier fuente, son fundamentalmente la revelación de la verdad budista”. En contraste, el sexto volumen del Sutra del Loto reza: “Ningún asunto de la vida o del trabajo es, de manera alguna, diferente de la realidad fundamental”.⁸

Al discutir el significado subyacente de estas citas, Miao-lo enseñó que los dos primeros sutras son profundos, pero aún superficiales cuando se comparan con el Sutra del Loto. Mientras que ellos relacionan los asuntos seculares en términos del budismo, el Sutra del Loto explica que los asuntos seculares son fundamentalmente el budismo mismo.

Los sutras que precedieron al Sutra del Loto enseñaron que todos los fenómenos se derivan de la mente. La mente es como la tierra y los fenómenos son como las plantas que crecen en la tierra. Pero el Sutra del Loto enseña que la mente es una con la tierra y que la tierra es una con sus plantas.

Los sutras provisionales dicen que una mente tranquila es como la luna y un corazón puro como una flor, pero el Sutra del Loto afirma que la flor y la luna son en sí el corazón y la mente.

Por lo tanto, es obvio que el arroz no es sólo arroz, sino la vida misma.

Ya que el regente no quiso probar la suculenta comida [del Budismo Verdadero], no había nada más que yo pudiera hacer y, por lo tanto, me retiré al bosque. Soy un hombre común y encuentro difícil soportar el frío del invierno o el calor del verano. Tampoco tengo lo suficiente para comer. Nunca podría igualar la proeza del hombre que se dice caminó diez mil ri⁹ con una sola comida, ni la de Confucio y su nieto, que tuvieron solamente nueve comidas en cien días. Sin comida, no podría continuar por mucho tiempo recitando el Sutra o concentrándome en la meditación.

Por ende, sus ofrendas son más que simples regalos. Quizás el mismo Señor Buda le haya aconsejado que cuidara de mí, o puede ser que su karma del pasado le haya impulsado a hacerlo. Es imposible decir todo lo que quiero expresar en esta carta.

Con mi profundo respeto.


Notas

  1. Este párrafo se simplificó para que sonara más lógico y razonable.

  2. Aquí el Daishonin cita una frase del sutra y luego la parafrasea. Se omitió una de las citas en vista de que dice la misma cosa dos veces.

  3. Esta palabra se deriva del sánscrito y quiere decir dedicar la vida. La traducción literal aquí es: “Esta palabra proviene del sánscrito, y se traduce como kuiming en chino y kimyō en japonés”. Namas en sánscrito, kuiming en chino y kimyō en japonés tienen el mismo significado. La traducción se simplificó para evitar confusión al lector.

  4. Shōtoku (574–622): Segundo hijo del trigésimo primer emperador, Yōmei, famoso por su aplicación del espíritu del budismo al gobierno.

  5. Tenji (626–671): Logró reformas importantes del gobierno usando como modelo el antiguo sistema de la dinastía T’ang de China. Bajo este sistema, el emperador era la figura central del gobierno nacional.

  6. La traducción aquí se amplía para transmitir el significado de los términos técnicos que no tienen un simple equivalente en español.

  7. El precepto de la donación: Uno de los seis paramitas.

  8. Esta oración aparece en el Hokke Gengi, vol. 1, de T’ien-t’ai, como anotación al siguiente pasaje del capítulo décimo noveno del Sutra del Loto: “Y lo que él enseñe de acuerdo con su comprensión nunca contradirá la verdad. Todos los asuntos que él predique referentes a la erudición, el gobierno, el lenguaje y la vida cotidiana concordarán con la Ley Verdadera”.

  9. Ri: Equivale a 36 chō. Aproximadamente entre 3.9 y 4.3 km. Diez mil ri aquí significa una distancia extremadamente larga.


Antecedentes históricos

Nichiren Daishonin escribió esta carta después de haber recibido un regalo de alimentos durante su estancia en los lugares más recónditos del Monte Minobu. Estaba muy necesitado de comida, ropa y otras cosas esenciales. La copia original de esta carta se encuentra preservada en el templo principal, Taiseki-ji, pero se sabe muy poco sobre sus antecedentes. No se conocen ni la fecha ni el nombre del destinatario.

En el mundo religioso de la época, las ofrendas a los sacerdotes eran prácticamente esperadas y se daban por sentadas, y no existía una costumbre fija de agradecer cada regalo. El Daishonin, sin embargo, como se ve en muchas de sus cartas, invariablemente respondía a sus creyentes, alabándolos por su sinceridad y aprovechando la oportunidad para ofrecerles valiosas palabras de ánimo en la fe.

En este Gosho se demuestra que las cosas materiales tienen un valor verdadero en la medida en que preservan la vida.

Los tesoros como el dinero, la fama o el poder son buscados; pero, en el análisis final, lo que es absolutamente indispensable para la supervivencia humana es la comida. Por lo tanto, como dice el Daishonin: “El arroz no es sólo arroz, sino la vida misma”.

El hombre se adhiere tenazmente a lo que posee, y sin embargo su deseo más fuerte es aferrarse a la vida. Los apegos pueden causar sufrimiento cada vez que se pierde aquello que uno desea. Al practicar el budismo verdadero, la gente puede cortar sus apegos erróneos y liberarse de los estados más bajos de vida —Infierno, Hambre, Animalidad e Ira— y entonces lograr la iluminación.

El Budismo Hinayana enseñó que los deseos y los apegos son las causas primordiales del sufrimiento humano y que, al extinguirlos, uno podía entrar al nirvana. En contraste, el Budismo Mahayana despierta a la gente a la suprema realidad de la vida y le demuestra que, a través de su devoción a esa realidad, puede elevar sus deseos, purificar su vida y finalmente ascender a la condición más alta de la vida humana: la iluminación.

Gosho - Sobre Recomendar Esta Enseñanza a su Amo

 


He recibido dos kan¹ de monedas. El tesoro más importante de los seres sintientes no es otro que la vida misma. Quien mata está destinado a caer en los tres senderos del mal. Los reyes giradores de ruedas observaban el precepto de “no matar” como el primero de los diez buenos preceptos². El Buda predicó los cinco preceptos³ como el punto de partida de los sutras Hinayana y colocó el “no matar” como el primero de ellos. El Buda también enseñó el “no matar” como el primero de los diez preceptos más importantes⁴ en el Sutra Bommo del Mahayana. El capítulo Yurio del Sutra del Loto contiene los beneficios del precepto del Buda Shakyamuni de “no matar”⁵. Como consecuencia, los que matan serán abandonados por todos los Budas de las tres existencias, y los dioses de los seis cielos del mundo del deseo⁶ no los protegerán.

Los estudiosos de nuestra época están conscientes de esto, y yo, Nichiren, también tengo una comprensión general acerca de ello. Sin embargo, las circunstancias del acto de matar varían, y la ofensa de la persona asesinada puede ser grave o leve. Si uno mata al asesino de sus padres, de su soberano o de su maestro, entonces, a pesar de cometer la misma ofensa de matar, su pecado grave, en efecto, se convierte en uno más leve.

Esto también es algo que nuestros estudiosos contemporáneos saben. Pero incluso los bodhisattvas, en su gran compasión, si hacen ofrendas a los enemigos del Sutra del Loto, seguramente caerán en el infierno de incesante sufrimiento. Por otra parte, incluso los que cometen los cinco pecados cardinales, si odian a dichos enemigos, definitivamente renacerán en los dominios humanos o celestiales.

El Rey Sen’io⁷ y el Rey Utoku⁸, quienes habían destruido quinientos e innumerables enemigos del Sutra del Loto, respectivamente, se convirtieron en el Buda Shakyamuni de este mundo. Los discípulos de Shakyamuni, tales como Majakashiapa, Ananda, Shariputra, Maudgaliahiana y otros incontables seguidores, fueron quienes, en esa época, habían estado a la vanguardia de la batalla y habían dispersado a los enemigos, matándolos, hiriéndolos o regocijándose en la lucha.

El monje Kakutoku se convirtió en el Buda Kasho. Él fue uno de los más compasivos devotos del Sutra del Loto, quien en esa época instó al Rey Utoku a atacar a los enemigos del sutra como lo haría contra una persona que hubiera traicionado a su padre y a su madre desde una vida previa. Nuestra época corresponde a aquella. Si el gobernante estuviera dispuesto a aceptar las palabras de Nichiren, llegaría a ser como esos dos reyes.

Pero no solamente las rechazó, sino que efectivamente se puso del lado de los enemigos del Sutra del Loto; por eso el país entero me ataca a mí, Nichiren. Desde el gobernante hasta la gente del común, todos se han convertido en transgresores cuya ofensa excede incluso los cinco pecados cardinales.

Todos ustedes pertenecen al lado del gobernante. Aunque en su corazón usted esté del mismo parecer que Nichiren, su persona está al servicio de su amo, por lo que parecería extremadamente difícil que evitara la ofensa de complicidad en transgresión. Sin embargo, usted le ha comunicado esta enseñanza a su amo y lo ha instado a que crea en ella. ¡Cuán admirable! Aunque él no la acepte ahora, usted ha podido evitar la ofensa de complicidad.

De ahora en adelante, debe tener cuidado con lo que diga. Los dioses celestiales lo protegerán sin falta, y yo mismo les diré que lo hagan. Por favor, tome toda precaución posible. Quienes lo odian estarán aún más atentos para buscar la oportunidad de hacerle daño.

No asista a más fiestas nocturnas. ¿Qué tiene de malo beber alcohol solo en compañía de su esposa? Aunque asista a banquetes con otros durante el día, nunca baje la guardia. Sus enemigos no tendrán oportunidad de atacarlo a menos que se aprovechen de un momento en el que usted esté bebiendo alcohol.

Tenga muchísimo cuidado.

Con mi profundo respeto,
Nichiren

El vigésimo sexto día del noveno mes


Notas

¹ Kan: Antigua unidad monetaria que consistía en mil monedas ensartadas en una cuerda. Los agujeros en algunas monedas modernas japonesas se derivan de esta tradición.

² Diez buenos preceptos: Preceptos para creyentes laicos del Mahayana que prohíben los diez actos malvados: asesinato, robo, adulterio, mentira, discurso irresponsable o adulador, difamación, duplicidad, avaricia, ira y mantener puntos de vista equivocados.

³ Cinco preceptos: Preceptos básicos para budistas laicos: no matar, no robar, no cometer adulterio, no mentir y no ingerir alcohol ni estupefacientes.

Diez preceptos más importantes (Sutra Bonno):

  1. no matar

  2. no robar

  3. no cometer adulterio

  4. no mentir

  5. no vender alcohol

  6. no hablar de las faltas de otros

  7. no alabarse a sí mismo ni despreciar a otros

  8. no regatear ofrendas ni escatimar esfuerzos por el bien del budismo

  9. no dejarse llevar por la ira

  10. no hablar mal de los tres tesoros

Capítulo Yurio (16°): “La Duración de la Vida del Tathagata”, que revela la eternidad de la iluminación del Buda y la naturaleza de Buda inherente en todos los seres.

Seis cielos del mundo del deseo: Cielo de los Cuatro Reyes Celestiales, Cielo Trayastrimsha (Treinta y Tres Dioses), Cielo Yama, Cielo Tushita (Satisfacción), Cielo Nacido en Alegría y Cielo de Mara.

Sen’io: Nombre de Shakyamuni en una existencia previa, según el Sutra del Nirvana.

Utoku: Nombre de Shakyamuni en otra existencia previa, también descrita en el Sutra del Nirvana.


Antecedentes históricos

Nichiren Daishonin escribió esta carta en el noveno mes de 1274 a Shiyo Kingo, uno de sus seguidores más destacados en Kamakura, quien era un samurái al servicio de la familia Ema, rama del clan gobernante Hojo.

En ella, alaba a Shiyo Kingo por su valentía al atreverse a introducir las enseñanzas del Daishonin a su amo, Ema Mitsutoki (o, según otra opinión, a su hijo Chikatoki). El título completo del Gosho puede entenderse como: “Sobre recomendar esta enseñanza a su amo y así evitar la ofensa de complicidad en transgresión”.

La “ofensa de complicidad en transgresión” se refiere a la falta que ocurre cuando, aunque uno mismo no transgreda, apoya o hace ofrendas a los enemigos de la Ley Verdadera, o actúa en colaboración con los transgresores en vez de amonestarlos.

Alrededor de la época del retiro de Nichiren Daishonin al Monte Minobu, Shiyo Kingo había recomendado sus enseñanzas a su amo. Tras el regreso del Daishonin del exilio en Sado, muchos creyentes fortalecieron su fe, ya que sus profecías expresadas en el Rissho Ankoku Ron se estaban cumpliendo: conflictos internos dentro del gobierno y la amenaza inminente de invasión mongola.

El Amo Ema era seguidor del sacerdote Ryokan del templo Gokuraku-ji. También se dice que la familia Ema construyó Choraku-ji, templo de la secta Jodo y uno de los principales templos de Kamakura. El Amo Ema se resintió ante lo que consideró presunción de su vasallo al intentar convertirlo y lo hostigó de diversas maneras. Incluso llegó a amenazar con trasladar a Kingo a la remota provincia de Echigo si no abandonaba su fe en el Sutra del Loto.

Pasaron tres años antes de que el samurái pudiera recuperar plenamente la confianza de su señor.

En este Gosho, Nichiren explica que “no matar” es el primero de todos los preceptos budistas. Sin embargo, sostiene que oponerse al Sutra del Loto constituye una falta aún más grave, porque implica negar la naturaleza de Buda inherente en todos los seres y el propósito supremo de la vida.

El Daishonin elogia a Shiyo Kingo por haber instado a su amo a creer en el Sutra del Loto, evitando así la ofensa de complicidad en transgresión, y le aconseja actuar con prudencia, mostrando profunda comprensión tanto del carácter del samurái como de los peligros que enfrentaba.

Gosho - Los Deseos Mundanos son la Iluminación

 


Agradezco profundamente su visita aquí y su constante preocupación por las numerosas persecuciones que he sufrido. He enfrentado estas grandes persecuciones como devoto del Sutra del Loto y no lamento en lo más mínimo haberlas sufrido. Ninguna vida podría ser más afortunada que la mía, no importa cuántas veces uno pudiera repetir el ciclo del nacimiento y de la muerte. De no ser por estos problemas, yo podría haber permanecido en los tres o los cuatro senderos del mal. Pero ahora, para mi gran regocijo, estoy seguro de cortar el ciclo de los sufrimientos del nacimiento y de la muerte y lograr la budeidad. T’ien-t’ai y Dengyo sufrieron persecuciones a raíz del odio y los celos simplemente porque propagaron el ichinen sanzen de la enseñanza teórica. En el Japón, esta enseñanza fue propagada y transmitida sucesivamente por Dengyo, Gishin,1 Encho,2 Ennin y otros. Entre los muchos discípulos que siguieron al Gran Maestro Ryogen,3 el décimo octavo sumo sacerdote de la secta Tendai, estaban Danna,4 Eshin,5 Soga6 y Zen’yu.7 Por esa época, las enseñanzas de la secta se dividieron en dos: el abad Danna transmitió las enseñanzas doctrinales, en tanto que el sacerdote Eshin se dedicó a las prácticas meditativas. La doctrina es comparable a la luna y la práctica al sol. Los estudios doctrinales son superficiales, mientras que las prácticas meditativas son profundas. Por consiguiente, las enseñanzas expuestas por Danna fueron amplias pero superficiales, mientras que las enseñanzas de Eshin fueron profundas pero limitadas. La enseñanza que yo, Nichiren, ahora propago puede parecer limitada, pero en realidad es sumamente profunda.

Esto es porque ahonda aún más que las enseñanzas expuestas por T’ien-t’ai y Dengyo. Revela los tres asuntos importantes8 contenidos en el capítulo Juryo de la enseñanza esencial. Practicar solamente los siete caracteres de Nam-myoho-renge-kyo puede parecer limitado, pero ya que esta Ley es el maestro de todos los Budas del pasado, el presente y el futuro, el mentor de todos los bodhisattvas del universo y la guía que permite que todos los seres humanos logren la budeidad, su práctica es incomparablemente profunda. El sutra afirma: “La sabiduría de los Budas es infinitamente profunda e inconmensurable”.9 “Los Budas” significa cada Buda en todo el universo y en cada época del pasado, el presente y el futuro, incluyendo tanto al Buda Dainichi de la secta Shingon como al Buda Amida de la secta Jodo. Representa a cada Buda y bodhisattva de cualquier sutra o secta, desde el pasado infinito hasta el futuro infinito, incluso al Buda Shakyamuni mismo. Luego, ¿qué es lo que significa la “sabiduría” de todos los Budas? Es la verdadera entidad manifestada en todos los fenómenos, que Shakyamuni reveló en términos de los Diez Factores, para guiar a toda la gente a la iluminación. Entonces, ¿qué es esa entidad? No es otra cosa que Nam-myoho-renge-kyo. T’ien-t’ai afirma: “El profundo principio de la ‘verdadera entidad’ es la ley original de Myoho-renge-kyo”.10 La verdadera entidad que se manifiesta en todos los fenómenos indica a los dos Budas Shakyamuni y Taho [sentados juntos en la Torre de los Tesoros]. Taho representa todos los fenómenos, y Shakyamuni la verdadera entidad. Los dos Budas también indican los dos principios de objeto (kyo) y sujeto (chi), o la realidad y la sabiduría.

El Buda Taho significa el objeto y Shakyamuni, el sujeto. Aunque éstos son dos, están fusionados en uno en la iluminación del Buda. Estas enseñanzas son de importancia primordial. Significan que los deseos mundanos son la iluminación y que los sufrimientos del nacimiento y de la muerte son el nirvana. Cuando uno entona Nam-myoho-renge-kyo incluso durante la unión sexual de hombre y mujer, entonces los deseos mundanos son la iluminación y los sufrimientos del nacimiento y de la muerte son el nirvana. Los sufrimientos son nirvana únicamente cuando uno se da cuenta de que la entidad de la vida humana, a través de todo el ciclo del nacimiento y de la muerte, ni nace ni se destruye. El Sutra Fugen afirma: “Incluso sin extinguir los deseos mundanos o separarse de los cinco deseos,11 pueden purificar todos sus sentidos y erradicar todos sus actos malvados”. Se declara en el Maka Shikan que “la ignorancia y el polvo de los deseos son la iluminación y los sufrimientos del nacimiento y de la muerte son el nirvana”. El capítulo Juryo del Sutra del Loto afirma: “Éste es mi pensamiento a cada momento: ¿cómo puedo hacer que todos los seres vivos logren entrar al Camino más alto y rápidamente lograr la budeidad?”. Y el capítulo Hoben afirma: “Todos los fenómenos son manifestaciones de la Ley y en esencia son eternos”.

La entidad de todos los fenómenos no es otra cosa que Nam-myoho-renge-kyo. Fue este sumamente augusto y valioso Sutra del Loto que en el pasado pisoteé y traté con repugnancia y en el que me rehusé a creer. De una manera u otra, ridiculicé con malicia a las personas que estudiaban el Sutra del Loto y se lo enseñaban al menos a otra persona, de esta manera transmitiendo la Ley en bien del futuro. Además, hice todo lo que pude para impedir que abrazaran el sutra, aseverando que podían practicarlo en su próxima vida pero que no las beneficiaría en ésta.12 Actos transgresores como éstos ahora han ocasionado las severas persecuciones que he sufrido en mi vida. Debido a que antes despreciaba el más alto de todos los sutras, ahora soy menospreciado y mis palabras no son acatadas. El capítulo Jihi declara que [debido a que uno denigraba el Sutra del Loto en el pasado] las demás personas no sentirán compasión por él, aunque intente sinceramente ser amistoso con ellas. Como devoto del Sutra del Loto, usted ha sufrido severas persecuciones y, sin embargo, acudió a mi ayuda. En el capítulo Hosshi el Buda declara: “Enviaré a sacerdotes, monjas, laicos y laicas [para hacer ofrendas al maestro del Sutra del Loto y escuchar su prédica de la Ley]”.

Si usted no es uno de esos laicos, entonces, ¿a quién más podría referirse este pasaje? Usted no solamente ha escuchado la Ley, sino que ha abrazado la fe en ella y desde entonces la ha seguido sin desmayar. ¡Qué maravilla! ¡Qué cosa tan extraordinaria! Entonces, ¿cómo puede haber duda de que yo, Nichiren, soy el maestro del Sutra del Loto? He cumplido con las palabras del Buda: “Él es el enviado del Buda, mandado para llevar a cabo la obra del Buda”.13 He propagado los cinco caracteres del daimoku que fueron confiados al Bodhisattva Jogyo cuando los dos Budas estaban sentados juntos dentro de la Torre de los Tesoros. ¿No indica esto que yo soy un enviado del Bodhisattva Jogyo? Además, siguiéndome como devoto del Sutra del Loto, usted también les cuenta a otros acerca de esta Ley. ¿Qué otra cosa podría ser sino la transmisión de la Ley Mística? Nunca abandone su fe en el Sutra del Loto. No se puede encender fuego con pedernal si se detiene después de medio intentarlo. Ármese del gran poder de la fe y establezca su reputación entre toda la gente de Kamakura y el resto del Japón como “Shijo Kingo de la secta Hokke”.14 Incluso una mala reputación se difundirá por todas partes. Una buena reputación se propagará aún más ampliamente, especialmente si es una reputación de devoción al Sutra del Loto. Explique todo esto a su esposa y trabajen juntos como el sol y la luna, un par de ojos o las dos alas de un ave.

Con el sol y la luna, ¿cómo pueden ustedes caer en el sendero de la oscuridad? Con un par de ojos, ¿cómo pueden dejar de contemplar los rostros de Shakyamuni, Taho y todos los demás Budas del universo? Con un par de alas, seguramente podrán volar en un instante a la tierra de la felicidad eterna. Le escribiré con más detalles en otra ocasión.

Con mi profundo respeto,
Nichiren

El segundo día del quinto mes

Notas:

  1. Gishin (781–833): sucesor de Dengyo y el primer sacerdote jefe de Enryaku-ji, el templo principal de la secta Tendai.

  2. Encho (771–836): segundo sacerdote jefe del templo Enryaku-ji. Finalmente corrompió las doctrinas Tendai al incorporarlas a las enseñanzas esotéricas de Shingon.

  3. Ryogen (912–985): décimo octavo sacerdote jefe del templo Enryaku-ji, cargo que asumió a la edad de cincuenta y cinco años. Como sacerdote jefe, auspició a muchos discípulos capaces y competentes, y contribuyó mucho a la restauración de las doctrinas Tendai y al desarrollo del templo.

  4. Danna (953–1007): otro nombre para Kakuin, fundador de la escuela Danna de la secta Tendai. Su nombre se deriva del hecho de que vivió en el templo alterno Danna-in, en el monte Hiei. Entre los discípulos de Ryogen, Danna y Eshin se consideraban los dos más distinguidos eruditos de la secta Tendai.

  5. Eshin (942–1017): otro nombre para Genshin, fundador de la escuela Eshin de la secta Tendai. El nombre Eshin proviene del templo alterno Eshin-in, en el monte Hiei.

  6. Soga (917–1003): uno de los discípulos de Ryogen. Tuvo una vida muy humilde durante su práctica budista, sin prestar atención a la fama o al interés personal. Se dice que tenía una apariencia tan andrajosa y miserable que la gente se burlaba de él y lo trataba de loco. En sus años tardíos, sin embargo, se dice que ganó amplio respeto y educó a muchos discípulos.

  7. Zen’yu: uno de los cuatro principales discípulos de Ryogen. Se desconocen detalles acerca de él.

  8. Tres asuntos importantes: las Tres Grandes Leyes Secretas: el verdadero objeto de veneración, la invocación de Nam-myoho-renge-kyo y el sumo santuario.

  9. Sutra del Loto, cap. 2.

  10. Fuente desconocida.

  11. Cinco deseos: deseos que surgen del contacto de los cinco órganos sensoriales (ojos, oídos, nariz, lengua y piel) con los cinco objetos sensoriales (forma, sonido, olor, gusto y tacto).

  12. Según la secta Tierra Pura, el Sutra del Loto es demasiado profundo como para ser entendido por los mortales comunes en el malvado Último Día de la Ley y, por lo tanto, es un desperdicio de tiempo abrazarlo en esta vida. Más bien, aseveran, uno debe entonar el Nembutsu y lograr el renacimiento en la Tierra Pura, donde podrá entonces practicar el Sutra del Loto más fácilmente.

  13. Sutra del Loto, cap. 10.

  14. Secta Hokke: la corriente ortodoxa del budismo. Originalmente indicaba las enseñanzas de T’ien-t’ai, que se basan en el Sutra del Loto. Aquí se refiere a las enseñanzas del Daishonin.

Antecedentes históricos:

Hacia finales de marzo de 1272, Shijo Kingo le envió su mensajero a Nichiren Daishonin, quien estaba viviendo en exilio en la isla de Sado. El mensajero volvió a Kamakura con un tratado titulado “La Apertura de los Ojos”, que el Daishonin había dirigido a todos sus discípulos y confiado a Shijo Kingo. En este escrito, Nichiren Daishonin revela claramente que él es el Buda que posee las tres virtudes de soberano, maestro y padre. Allí dice en parte: “Cuando se trata del entendimiento del Sutra del Loto, solamente tengo una pequeña fracción de la vasta habilidad que poseían T’ien-t’ai y Dengyo. Pero en mi capacidad de resistir la persecución y en la riqueza de mi compasión por otros, creo que los sobrepaso”. Otra parte reza: “Yo, Nichiren, soy soberano, maestro, padre y madre para toda la gente del Japón”.

El Daishonin aquí define el verdadero objeto de veneración en términos de la Persona, es decir, en términos del Buda que eternamente guía, protege y nutre a toda la gente en su búsqueda de la budeidad. En abril de 1272, Shijo Kingo viajó desde Kamakura para visitar al Daishonin en Sado. Requirió gran coraje para que Kingo saliera de Kamakura. En ese entonces, estaba al servicio de su señor Ema Mitsutoki, del clan Hojo, la misma familia que había exiliado al Daishonin en primer lugar. Además, el viaje mismo a Sado y de regreso, cruzando el mar del Japón, demoraba casi un mes e implicaba una larga serie de dificultades.

Nichiren Daishonin había sido trasladado el 3 de abril de su choza en Tsukahara a una residencia en Ichinosawa. El número de personas en Sado que mantenían la fe en el budismo había aumentado, y en la casa en que vivía, la esposa del dueño se convirtió en creyente y el dueño mismo desarrolló una actitud favorable. Poco después del regreso de Shijo Kingo a Kamakura, Nichiren Daishonin le escribió esta carta, titulada “Los Deseos Mundanos son la Iluminación”, el 2 de mayo de 1272. Muy probablemente la escribió en agradecimiento por la visita de Kingo.

Antes de la frustrada ejecución en Tatsunokuchi, en septiembre de 1271, el Daishonin había asumido el papel de Bodhisattva Jogyo, el devoto cuya aparición había sido prevista en el Sutra del Loto. Pasaba todo su tiempo enseñando la esencia del sutra y propagando la fe. Después de Tatsunokuchi, reveló su verdadera identidad como el Buda del tiempo sin comienzo, quien es uno con la Ley suprema de Nam-myoho-renge-kyo. En este gosho, Nichiren Daishonin enseña a sus seguidores el significado del daimoku desde el punto de vista del Buda original que abre el camino a la budeidad para toda la humanidad.

Primero declara que es para su gran regocijo haber enfrentado persecuciones como devoto del Sutra del Loto, porque ésa es la manera segura de lograr la budeidad. “La enseñanza que yo, Nichiren, ahora estoy propagando puede parecer limitada, pero en realidad es extremadamente profunda. Esto es porque ahonda aún más que las enseñanzas expuestas por T’ien-t’ai y Dengyo”. Él revela que la Ley suprema lograda por todos los Budas a través del tiempo y el espacio no es otra que Nam-myoho-renge-kyo de las Tres Grandes Leyes Secretas.

Además, el Daishonin demuestra el poder de la Ley al referirse a doctrinas budistas tan profundas como la fusión del objeto (kyo) y el sujeto (chi) y el principio de que “los deseos mundanos son la iluminación”. Hace referencia a la fusión de la persona y el objeto que la ilumina. “Objeto”, o realidad, significa el Gohonzon, la encarnación objetiva de la budeidad, mientras que “sujeto”, o sabiduría, indica a la persona que desarrolla su sabiduría de Buda innata al fusionar su vida con el Gohonzon. En términos prácticos, la doctrina de que “los deseos mundanos son la iluminación” indica que los deseos mundanos del individuo, templados por la fe en la Verdadera Ley, se convierten en el alimento de la iluminación.



Gosho - Disminuir los Efectos Kármicos Negativos

 


Había dos hermanos llamados Suri y Jandoku.1 Ambos respondían al nombre Suri Jandoku. Ustedes tres creyentes son como ellos. Cuando cualquiera de ustedes viene, siento como si los tres estuvieran aquí conmigo. El Sutra del Nirvana enseña el principio de disminuir los efectos kármicos negativos. Si el karma pesado del pasado no se expía en esta existencia, uno deberá soportar los sufrimientos del infierno en el futuro; pero si experimenta dificultades extremas en esta vida, los sufrimientos del infierno desaparecerán instantáneamente. Cuando muera, obtendrá los beneficios de Éxtasis y Tranquilidad, así como los de los tres vehículos y del vehículo supremo. El Bodhisattva Fukyo no fue maltratado y vilipendiado, apedreado y golpeado con varas por nada. Probablemente había transgredido la Ley Verdadera en el pasado. La frase “después de expiar sus pecados”2 indica que, debido a que el Bodhisattva Fukyo sufrió persecuciones, pudo erradicar sus pecados cometidos en existencias anteriores. Los veinticuatro sucesores3 fueron todos emisarios del Buda, quien había predicho el advenimiento de ellos. De éstos, el décimo quinto, el Bodhisattva Kanadeva, fue asesinado por un brahmán, y el vigésimo cuarto, Aryasimha, fue decapitado por el rey Dammira. Budamitra y el Bodhisattva Nagarjuna también sufrieron muchas persecuciones. Pero otros propagaron el budismo bajo la protección de reyes devotos, sin enfrentar persecuciones.

Esto parecería mostrar que existen tanto países buenos como malos en el mundo y, por consiguiente, hay dos formas de propagación: shoyu y shakubuku. Las persecuciones ocurrieron incluso durante el Primero y el Medio Días de la Ley, e incluso en la India, el centro del budismo. Ahora estamos al principio del Último Día de la Ley, y este país queda lejos de la India. Por lo tanto, yo esperaba que surgieran persecuciones y las he estado esperando largo tiempo. Expuse este principio hace mucho tiempo, de modo que no debe ser nuevo para ustedes. Kangyo-soku es una de las seis etapas de la práctica de la enseñanza perfecta. Significa que uno actúa como habla y habla como actúa. Aquellos en las etapas de ri-soku y myoji-soku creen en la enseñanza perfecta, pero, a pesar de que la alaban, sus acciones no reflejan sus palabras. Por ejemplo, muchas personas estudian los libros de los Tres Grandes Gobernantes4 y los Cinco Emperadores, pero no hay siquiera un caso entre diez millones en que la sociedad sea gobernada como enseñaron aquellos antiguos sabios chinos. Así que es muy difícil establecer la paz en la sociedad. Uno puede recitar el Sutra del Loto al pie de la letra, pero es mucho más difícil practicar tal como éste enseña.

El capítulo Jihi afirma: “Despreciarán, odiarán, envidiarán y guardarán rencor contra los que leen, recitan, transcriben y abrazan este sutra”. El capítulo Hosshi reza: “En vista de que el odio y la envidia abundan aun durante la vida del Buda, ¿cuánto peor será en el mundo después de su muerte?” El capítulo Kanji reza: “Nos atacarán con espadas y garrotes […] seremos desterrados una y otra vez”. El capítulo Anrakugyo afirma: “La gente estará llena de hostilidad y será extremadamente difícil creer [en este sutra]”. Estas citas provienen del sutra, pero no hay manera de saber cuándo estas profecías se cumplirán. En el pasado, el Bodhisattva Fukyo y el sacerdote Kakutoku leyeron y vivieron estos pasajes. Pero, aparte del Primero y Medio Días de la Ley, ahora, en el Último Día, en todo el Japón sólo Nichiren parece haber hecho lo mismo.

Por mi situación actual, puedo imaginarme bien cómo los seguidores, parientes, discípulos y creyentes debieron haber sufrido cuando tantos de sus santos enfrentaron persecuciones en los antiguos días de los reyes malvados. Ahora Nichiren ha leído la totalidad del Sutra del Loto. Aun una sola frase o pasaje asegurará la iluminación; debido a que he leído el sutra entero, mis beneficios serán mucho más grandes. Aunque pueda parecer presuntuoso, mi más ferviente deseo es permitir que toda la nación logre la iluminación. Sin embargo, en una época en que nadie me presta atención, está más allá de mi poder. Termino ahora para ser breve.

Nichiren

El quinto día del décimo mes del octavo año de Bun’ei (1271).

Notas:

  1. Suri y Jandoku: hijos de una familia brahmán en la época de Shakyamuni que, se dice, eran tan tontos que no podían distinguirse entre sí; ambos venían corriendo cuando se llamaba a cualquiera de ellos. El Daishonin compara su íntima relación con la fuerte unidad de los tres creyentes de Shimosa.

  2. Sutra del Loto, cap. 20.

  3. El número y el orden de los sucesores del Buda difieren levemente de acuerdo con diferentes documentos. Esta traducción se basa en una lista completa de ellos hecha por el Daishonin, que aparece en la pág. 1103 del Gosho Zenshu.

  4. Los libros de los Tres Grandes Gobernantes y los Cinco Emperadores: escritos que se atribuyen popularmente a ocho legendarios emperadores de la antigua China. Se piensa tradicionalmente que Confucio los incorporó en su libro, el Libro de Documentos, uno de sus Cinco Clásicos. Se conoce muy poco acerca del contenido de estos escritos, pero se dice que estos legendarios emperadores realizaron un gobierno modelo.

Antecedentes históricos:

La doctrina del karma es básica en la filosofía budista. Ésta manifiesta que cada ser vivo lleva una acumulación de efectos debidos a causas creadas no sólo en esta vida, sino a través del pasado infinito. Cada palabra, pensamiento o acción queda grabado en la vida del individuo y contribuye a su destino total como una invisible hoja de balance de débitos y créditos. La práctica del budismo es lo suficientemente poderosa como para anular esta vasta acumulación y puede minimizar sus efectos negativos; de ahí el título de esta carta: “Disminuir los Efectos Kármicos Negativos”. El 5 de octubre de 1271, solamente tres semanas después de que estuvo a punto de ser ejecutado en Tatsunokuchi, Nichiren Daishonin escribió esta carta y la envió a tres de sus principales discípulos: Ota Saemon, Soya Nyudo y Kimbara Jokkyo.

Uno de ellos quizá haya visitado al Daishonin mientras éste estaba detenido en Echi. Existen documentos que indican que vivían en Shimosa, al noroeste de Kamakura, y esta carta fue una expresión de agradecimiento por su visita y su preocupación por la seguridad del Daishonin. La frustrada ejecución del Daishonin y su detención en la mansión de Homma Rokurozaemon les causaron graves preocupaciones a sus seguidores. Inmediatamente después de que el gobierno del shogunato fallara en su intento de decapitar a Nichiren Daishonin, no se pudo decidir qué hacer con él, así que lo detuvieron provisionalmente en dicha mansión.

Mientras tanto, los fanáticos adherentes del Nembutsu y otras sectas prendieron fuego a algunas casas en Kamakura y echaron la culpa del incendio que habían provocado a los seguidores del Daishonin para que el gobierno no lo liberara. Por eso el gobierno decidió finalmente exiliarlo a la isla de Sado. Parece que, cuando esta carta fue redactada, el exilio ya había sido decidido. Los practicantes del Budismo Verdadero se sentían descorazonados. El Daishonin anticipó su ansiedad y envió un constante flujo de cartas de aliento.

Les explicó que los incidentes no fueron simple hostigamiento, sino que fueron altamente significativos porque confirmaron las predicciones en el Sutra del Loto y así comprobaron el hecho de que él era el Buda original. Sus sufrimientos fueron una parte importante e inevitable de esa revelación. En esta carta exhorta a sus seguidores a borrar su propio karma “leyendo” el Sutra del Loto con sus vidas. Les asegura que el poder de la Ley suprema es tan grande que puede minimizar e incluso borrar los efectos de las causas negativas.

Gosho - La Persecución de Tatsunokuchi

 


No puedo expresar adecuadamente mi agradecimiento por sus frecuentes cartas. En el momento de mi persecución, el doce del mes pasado,1 usted no sólo me acompañó a Tatsunokuchi,2 sino que además declaró que moriría a mi lado. ¡Estuve profundamente conmovido! ¡Cuántos son los lugares en los cuales fallecí en mis existencias pasadas por causa de mi familia, tierras y parientes! He dado mi vida en montañas, mares y ríos, a la orilla del mar y al lado del camino, pero ni una sola vez he muerto por el Sutra del Loto ni he sufrido persecuciones por el daimoku. Por lo tanto, ninguna de mis muertes me permitió lograr la iluminación. Debido a que no logré la budeidad, los mares y los ríos en donde fallecí no son la tierra del Buda. En esta vida, sin embargo, como devoto del Sutra del Loto, fui exiliado y casi ejecutado: exiliado a Sado y a punto de ser decapitado en Tatsunokuchi, en la provincia de Sagami, es el lugar en donde Nichiren dio su vida. Debido a que murió allá por el Sutra del Loto, ¿cómo podría ser otra cosa que la tierra del Buda? Un pasaje del Sutra reza: “En todas las tierras del Buda en el universo, hay un solo vehículo supremo [...]”.3 ¿Acaso esto no le da sustento a mi afirmación? El “único vehículo supremo” es el Sutra del Loto. No existe otra enseñanza verdadera fuera del Sutra del Loto en ninguna de las tierras del Buda en todo el universo. Se excluyen las enseñanzas provisionales del Buda, como explica el Sutra en otra parte.4 Así las cosas, entonces cada lugar en donde Nichiren enfrente persecución es la tierra del Buda. De todos los lugares en este mundo, es en Tatsunokuchi, en Katase, en la provincia de Sagami, donde mora la vida de Nichiren.5

Debido a que dio su vida allá por el Sutra del Loto, Tatsunokuchi bien puede ser llamado la tierra del Buda. Este principio se encuentra en el capítulo Jinriki, donde se afirma: “Ya sea en una arboleda, en un jardín, en una montaña, en un valle o en una campiña [...] los Budas entran al Nirvana”. Usted acompañó a Nichiren y juró dar su vida como devoto del Sutra del Loto. Su acción es infinitamente más respetable que la de Jing Ke,6 quien se abrió el vientre e introdujo en él el hígado de su amo muerto, el duque Li, para salvarlo de la vergüenza y el deshonor.

Cuando llegue al Pico del Águila, primero que todo diré cómo Shijo Kingo, tal como lo hizo Nichiren, resolvió morir por el Sutra del Loto. Me enteré en secreto de que voy a ser exiliado a Sado por orden del regente Hojo. De los tres dioses celestiales, el dios de la luna me salvó la vida en Tatsunokuchi al aparecer como un objeto luminoso, y el dios de las estrellas descendió hace cuatro o cinco días para saludarme.7 Ahora sólo falta el dios del sol, y él con toda certeza me protegerá. ¡Cuán alentador! El capítulo Yakuo declara: “[El Buda] enviará a los dioses en varias formas para proteger al devoto del Sutra del Loto”. Este pasaje no deja lugar a dudas. El capítulo Anrakugyo reza: “Ni espadas ni garrotes le harán daño”. El capítulo Fumon afirma: “La espada se partirá instantáneamente en pedazos”. No hay falsedad en estas citas. Una fe fuerte y constante es de vital importancia.

Con mi profundo respeto,
Nichiren

El vigésimo primer día del noveno mes en el octavo año de Bunei (1271).

Notas:

  1. 12 de septiembre de 1271.

  2. Tatsunokuchi: lugar cerca de Kamakura que se utilizaba para llevar a cabo las ejecuciones.

  3. Sutra del Loto, cap. 2.

  4. Ibíd.

  5. La traducción aquí se simplificó para evitar referencias geográficas redundantes.

  6. Jing Ke: leal subalterno en la antigua China cuyo amo, el duque Li, fue muerto en batalla. Jing Ke sacrificó su propia vida para evitar que profanaran el cuerpo de su amo. Para los chinos, el hígado era la fuente de la vitalidad.

  7. En la noche del 13 de septiembre, mientras el Daishonin se hallaba detenido en la residencia de Homma Rokurozaemon en Echi, un objeto luminoso cayó del cielo y quedó suspendido frente a él, en las ramas de un ciruelo. En términos científicos, esto parece haber sido un fenómeno causado por una descarga atmosférica.

Antecedentes históricos:

El 21 de septiembre de 1271, sólo nueve días después de la Persecución de Tatsunokuchi, Nichiren Daishonin escribió esta carta a Shijo Kingo, quien lo había acompañado al lugar en donde iba a ser decapitado y estaba dispuesto a morir al lado de su maestro. El Daishonin contaba entonces con cincuenta años de edad y se encontraba detenido en la residencia de Homma Rokurozaemon, en Echi, al norte de Tatsunokuchi, mientras el gobierno consideraba qué acción tomar en su contra. Ésta es la primera carta existente que él escribió después de la persecución. El Daishonin expresa su profunda admiración por Shijo Kingo, quien había jurado morir como un mártir al lado de su maestro. A su más fiel discípulo, el Daishonin le revela algo sobre su verdadera identidad, que más tarde describió en “La Apertura de los Ojos”, el cual también le envió a Shijo Kingo. Aquí él dice: “Tatsunokuchi, en la provincia de Sagami, es el lugar en donde Nichiren dio su vida.

Debido a que murió allá por el Sutra del Loto, ¿cómo podría ser otra cosa que la tierra del Buda?” ¿Por qué dice el Daishonin que “murió”, cuando de hecho sobrevivió al intento de ejecución? “La Apertura de los Ojos” da mayores detalles, donde dice: “Una persona llamada Nichiren fue decapitada a medianoche del duodécimo día del noveno mes del año pasado (1271), pero su espíritu llegó a la isla de Sado”. Esto ciertamente no significa que su espíritu se haya separado de su cuerpo al momento de su muerte. El Daishonin da a entender que el mortal común llamado Nichiren murió en Tatsunokuchi, pero que el Buda original, Nichiren, llegó a la isla de Sado para cumplir su misión. “La Persecución de Tatsunokuchi” declara que la tierra del Buda no es un lugar específico en donde todo el mundo mora en un estado de sublime comprensión. De acuerdo con el principio de que la persona y su medio ambiente son inseparables, todo lugar en donde uno dedique su vida a defender la ley suprema del budismo es la tierra del Buda. En esta instancia, parecería que se le urge al creyente a morir por el Sutra del Loto.

Pero ésa no es la intención. Como él mismo dice: “Cada lugar en donde Nichiren enfrente una persecución es la tierra del Buda”. La naturaleza de Buda del individuo se desarrolla al vencer las dificultades. Con seguridad podemos decir que dedicarle la vida al Gohonzon significa destinar su tiempo y su esfuerzo a venerar al Gohonzon, a estudiar las enseñanzas del Daishonin y a animar a los demás en la fe. El Daishonin declara que Shijo Kingo, debido a sus devotas acciones, ya ha creado las causas que lo llevarán a la iluminación. Esto se sobreentiende de la frase en la cual el Daishonin afirma que informará sobre la dedicación de Kingo cuando llegue al Pico del Águila. Finalmente, este gosho explica que los dioses budistas con seguridad protegerán a aquellos que lleven a cabo su práctica budista con seriedad. Nichiren Daishonin expresa su júbilo y confianza ante este innegable conocimiento.

Gosho - Un Barco para Cruzar el Mar de Sufrimiento

 


Cuando le pregunté a él sobre lo que usted me había dicho el otro día, descubrí que era exactamente como usted me lo había comentado. Por lo tanto, usted debe esforzarse más que nunca en la fe para poder recibir los beneficios del Sutra del Loto. Escuche con los oídos de Shih K’uang y observe con los ojos de Li Lou.¹ En el Último Día de la Ley, el devoto del Sutra del Loto aparecerá sin falta. Cuanto mayores sean los obstáculos que se le presenten, mayor será la felicidad que sienta, debido a su fe fuerte. ¿No arde más intensamente el fuego cuando se le agrega leña? Todos los ríos desembocan en el mar, pero, pese a estar lleno, ¿acaso el mar hace que los ríos fluyan hacia atrás? Las corrientes de los obstáculos se vierten en el mar del Sutra del Loto y azotan a su devoto.

El océano no rechaza el río; tampoco el devoto rechaza los sufrimientos. Si no fuera por los ríos que fluyen, no existiría el mar. De igual forma, sin las tribulaciones no existiría el devoto del Sutra del Loto. Como dijo T’ien-t’ai: “Todos los ríos fluyen hacia el mar y la leña hace que el fuego arda”.² Usted debe darse cuenta de que es debido a una profunda relación kármica del pasado que puede enseñar a otros incluso una oración o frase del Sutra del Loto. El Sutra reza: “Es extremadamente difícil salvar a aquellos que hacen oídos sordos a la Verdadera Ley”.³ “La Verdadera Ley” significa el Sutra del Loto. Un pasaje del capítulo Yakuō (Josshi) reza: “Si hay alguien, ya sea hombre o mujer, que enseñe en secreto a una persona, aunque sea una sola frase del Sutra del Loto, que se sepa que dicha persona es el emisario del Buda”. Esto significa que cualquiera que enseñe a otros tan siquiera una sola frase del Sutra del Loto es claramente el emisario del Buda, ya sea sacerdote o monja, laico o laica. Usted es un creyente laico y uno de los que son descritos en el Sutra. Aquel que escuche siquiera una sola oración o frase del Sutra del Loto y la guarde profundamente en su corazón puede compararse con un barco que navega en el mar del sufrimiento.

El Gran Maestro Miao-lo dijo: “Así sea una sola frase que se guarde en lo más profundo del corazón de uno, ésta le ayudará sin duda alguna a llegar a la otra orilla.⁴ Contemplar una frase y ponerla en práctica es ejercer la navegación [...]”.⁵ Un pasaje del Sutra del Loto reza: “[...] como si uno hubiera encontrado un barco para cruzar el agua”.⁶

Este “barco” puede describirse de la siguiente manera: El Señor Buda, un constructor de barcos de sabiduría infinitamente profunda, recogió la madera de los cuatro sabores y las ocho enseñanzas; la alisó al descartar honestamente las enseñanzas provisorias; cortó y unió las tablas, utilizando tanto el bien como el mal,⁷ y completó el navío martillando los clavos de la única enseñanza suprema. Así lanzó el barco al mar de los sufrimientos.

Desplegando las velas de las tres mil condiciones sobre el mástil de la doctrina del Camino del Medio, llevado por la brisa favorable de “todos los fenómenos revelan la verdadera entidad”,⁸ la nave sigue adelante, llevando a todos los creyentes, quienes pueden entrar en la budeidad por medio de su fe pura. El Buda Shakyamuni es el timonel; el Buda Taho se encarga de las velas; y los Cuatro Bodhisattvas, dirigidos por Jogyo, se esfuerzan al unísono en los rechinantes remos. Éste es el barco descrito como “el barco para cruzar a la otra orilla”, el navío de Myōhō-renge-kyō. Aquellos que lo abordan son los discípulos y seguidores de Nichiren. Crea en esto con todo su corazón. Cuando visite a Shijo Kingo, por favor converse franca y honestamente con él. Le volveré a escribir.

Con mi profundo respeto,
Nichiren

El vigésimo octavo día del cuarto mes.


Notas:

  1. Shih K’uang y Li Lou: Figuras legendarias en China, famosos respectivamente por su extraordinario sentido del oído y su visión.

  2. Maka Shikan, vol. 5.

  3. Sutra del Loto, cap. 2.

  4. La otra orilla: Representa la orilla de la iluminación o nirvana, mientras que la orilla donde vivimos representa la de la ilusión.

  5. A esta cita del Hokke Mongu Ki le sigue la oración: “Sólo el barco de Myōhō-renge-kyō permite que uno cruce el mar de los sufrimientos”. Pero otra oración con el mismo significado aparece al principio de la siguiente página y, si se traduce literalmente, interrumpiría la continuidad del significado. Ésta es la razón por la cual se omitió aquí la oración.

  6. Sutra del Loto, cap. 23.

  7. Usando tanto el bien como el mal: Tanto el bien como el mal son eternamente inherentes en la vida. Los sutras provisorios sostienen que la gente malvada no puede obtener la iluminación, pero el Sutra del Loto revela que, no importa cuán mala sea la vida de una persona, simultáneamente posee la naturaleza de Buda.

  8. Sutra del Loto, cap. 2.


Antecedentes históricos:

Esta carta fue escrita a Shiiyi Shiro, quien vivía en la provincia de Suruga, el 28 de abril de 1261, cerca de dos semanas antes de que exiliaran a Nichiren Daishonin a la península de Izu. Se sabe muy poco sobre él, pero, al juzgar por esta carta, parece que conocía a uno de los más importantes discípulos del Daishonin, Shijo Kingo. El Daishonin tenía por ese entonces cuarenta años y residía en Kamakura. Un año antes, había enviado una carta de amonestación al antiguo regente Hojo Tokiyori, quien, aun cuando oficialmente se había retirado, era políticamente el hombre más poderoso de Kamakura. Quizás por haber oído de un plan para exiliarlo, el Daishonin escribió este Gosho para animar a sus discípulos a que fueran valientes si ocurrían persecuciones.

La primera mitad explica que el devoto del Sutra del Loto aparecerá con seguridad en el Último Día de la Ley y enfrentará grandes persecuciones. El Daishonin dice: “Cuanto mayores sean los obstáculos que se le presenten, mayor será la felicidad que sienta, debido a su fuerte fe. ¿No arde más intensamente el fuego cuando se le agrega leña?” El nombre “devoto del Sutra del Loto” puede aplicarse solamente a la persona que haya encontrado, enfrentado y vencido los grandes obstáculos descritos en el Sutra.

La última parte alienta a Shiiyi Shiro a tener fe en que el daimoku del Sutra del Loto es el “barco” que, sin falta, podrá transportarlo a la orilla distante de la iluminación. El Sutra del Loto es la más alta de todas las enseñanzas de Shakyamuni y, en el Último Día de la Ley, corresponde al Gohonzon.

Gosho - Gosho de Año Nuevo

 


He recibido cien pasteles de mushimochi¹ y una canasta de frutas. El Primer Día del Año Nuevo marca el primer día, el primer mes, el inicio del año y el comienzo de la primavera.² Quien celebre este día acumulará virtud y será amado por todos, así como la luna gradualmente llega a ser luna llena, moviéndose del oeste al este³, y el sol brilla más intensamente viajando del este al oeste. Primero que todo, en cuanto a la pregunta sobre dónde exactamente existen el infierno y el Buda, un sutra asevera que el infierno existe bajo tierra y otro sutra dice que el Buda está en el oeste. Sin embargo, una investigación más cuidadosa revela que ambos existen en nuestro cuerpo de metro y medio. La razón por la cual lo veo de esta manera es que el infierno está en el corazón del hombre que internamente desprecia a su padre y desatiende a su madre, como la semilla del loto, que contiene la flor y la fruta al mismo tiempo.

De la misma manera, el Buda habita en nuestros corazones. Por ejemplo, el pedernal puede producir fuego y las joyas poseen valor intrínseco. Nosotros, los mortales comunes, no podemos ver ni nuestras cejas, que están tan cerca, ni el cielo en la distancia. De igual manera, no comprendemos que el Buda existe dentro de nuestro propio corazón. Usted puede preguntarse cómo es que el Buda puede residir dentro de nuestro cuerpo, que se origina del esperma y la sangre de nuestros padres y es la fuente de los tres venenos y el origen de los deseos carnales. Pero reflexiones repetidas demuestran la validez de mi afirmación.

La flor pura del loto florece en un estanque turbio; el fragante sándalo crece de la tierra; las graciosas flores del cerezo brotan de los árboles; la hermosa Yang Kuei-fei⁴ nació como hija de una criada; y la luna sale desde detrás de las montañas para difundir luz sobre ellas. El infortunio proviene de la boca de uno y lo arruina, pero la fortuna proviene de la mente de uno y lo hace digno de respeto. La sinceridad de hacer ofrendas al Sutra del Loto al inicio del Año Nuevo es como cuando los árboles se llenan de flores, el loto se abre en un estanque, el sándalo florece en las Montañas Nevadas o la luna comienza a ascender.

Al convertirse en enemigo del Sutra del Loto, Japón ahora ha invitado el infortunio desde mil kilómetros de distancia, mientras que aquellos que creen en el Sutra del Loto atraerán fortuna desde diez mil kilómetros de distancia. La sombra es formada por el cuerpo y, así como la sombra sigue al cuerpo, el infortunio caerá sobre el país cuyas personas sean hostiles al Sutra del Loto. Los creyentes del Sutra del Loto, por otro lado, son como el sándalo dotado de fragancia. Volveré a escribirle.

Nichiren

El quinto día del primer mes

Notas:

  1. Mushimochi: Pasteles de arroz cocidos al vapor y comidos tradicionalmente durante la festividad del Año Nuevo.

  2. Según el calendario lunar, la primavera comienza en enero.

  3. Moviéndose del oeste al este: Se refiere al hecho de que la luna nueva se ve al principio en el oeste, justo después de la puesta del sol. A medida que la luna se va llenando en las noches sucesivas, parece moverse un poco más hacia el este. Por supuesto que la dirección del movimiento de la luna es la misma que la del sol y las estrellas, de este a oeste, pero debido a su movimiento orbital pareciera moverse ligeramente en retroceso cada día, de oeste a este.

  4. Yang Kuei-fei (719–756): Favorita del emperador Xuanzong, el sexto gobernante de la dinastía Tang. A pesar de que era de nacimiento humilde, fue escogida por el emperador por su extraordinaria belleza.

Antecedentes históricos:

El “Gosho de Año Nuevo” fue escrito a la esposa del Amo Omosu el 5 de enero en reconocimiento a las ofrendas que Nichiren Daishonin había recibido de ella a principios del año. El año preciso en que fue escrito es un misterio. El Amo Omosu se llamaba así porque era el gobernante de un área llamada Omosu, situada cerca de Taiseki-ji, el actual templo principal de Nichiren Shoshu. Su nombre completo fue Ishikawa Shinbei Sanetada. Su esposa fue la hermana mayor de Nanyo Tokimitsu. Después de convertirse al Budismo Verdadero por intervención de Nikko Shonin, se mantuvo como creyente devota durante toda su vida.

En esta carta, Nichiren Daishonin alaba su genuina expresión de fe, diciéndole que su sinceridad al hacer ofrendas le traerá sin lugar a duda buena fortuna y será la causa para que otros la amen. También le explica los Diez Mundos de una manera simple y poética, revelando que tanto la budeidad como el infierno existen dentro de la vida de cada individuo. Una persona con el corazón lleno de odio experimenta la condición del infierno, mientras que una persona con fe en el Sutra del Loto experimenta la condición de la budeidad. La mala fortuna se deriva de las transgresiones contra el Sutra del Loto y la buena fortuna de la creencia en él. En última instancia, la responsabilidad del destino depende totalmente de uno mismo.

Gosho - Sobre el Itai Doshin

 


He recibido el manto blanco de invierno y el grueso acolchado, así como un kan¹ de monedas, por medio de Hoki-bo². Hoki-bo, Sado-bo³ y los creyentes de Atsuhara, unidos en su valiente fe, probaron el verdadero poder del itai doshin.⁴ Si itai doshin (diferentes en cuerpo, uno en espíritu) prevalece entre las personas, lograrán todos sus objetivos, mientras que en dotai ishin (uno en cuerpo, diferentes en espíritu) no podrán lograr nada notable. Los más de tres mil volúmenes de literatura confucianista y taoísta están llenos de ejemplos. El rey Zhou de Yin condujo a 700.000 soldados a la batalla contra el rey Wu de Zhou y sus 800 hombres.⁵ No obstante, el ejército del rey Zhou perdió, a causa de la desunión, mientras que los hombres del rey Wu lo derrotaron, debido a su perfecta unidad. Incluso un individuo que se contradice a sí mismo fracasará con toda seguridad.

Sin embargo, cien o aun mil personas definitivamente podrán lograr su objetivo si tienen la misma mentalidad. Aunque numerosos, los japoneses hallarán difícil lograr cosa alguna, porque están divididos en espíritu. Por el contrario, creo que, aunque Nichiren y sus seguidores son pocos, cumplirán su gran misión de propagar el Sutra del Loto, porque actúan en itai doshin. Muchos fuegos violentos son extinguidos por una simple lluvia, y muchas fuerzas malvadas son vencidas por una única gran verdad. Nichiren y sus seguidores están comprobando esto. Usted ha servido al Sutra del Loto con devoción por muchos años y, además, demostró una notable fe durante el reciente incidente de Atsuhara.

Muchas personas, incluyendo a Hoki-bo y Sado-bo, me lo han confirmado. He escuchado con cuidado y le he informado todo al dios del sol y a Tensho Daijin. Debí haberle contestado antes, pero no había quién pudiera llevarle esta carta. Nissho⁶ salió de aquí tan rápidamente que no tuve tiempo para terminar de escribir antes de su partida. Algunas personas pueden estar preguntándose si realmente los mongoles atacarán de nuevo, pero creo que la invasión es inminente ahora.

Una invasión sería deplorable; significaría la ruina de nuestro país, pero, de no suceder, el pueblo japonés calumniaría más que nunca al Sutra del Loto y todos caerían en el infierno de incesante sufrimiento. La nación puede ser devastada por el poder superior de los mongoles, pero la calumnia al budismo cesará casi totalmente. La derrota sería como la cauterización con moxa, que cura el mal, o la acupuntura, que alivia el dolor. Ambas son dolorosas en el momento, pero luego dan felicidad. Yo, Nichiren, soy el emisario del Sutra del Loto, mientras que los japoneses son como el rey Mihirakula, quien eliminó el budismo en toda la India. El Imperio Mongol puede ser como el rey Simhala⁷ de las Montañas Nevadas, un mensajero del cielo enviado para castigar a aquellos que son hostiles al devoto del Sutra del Loto. Si los japoneses se arrepienten, serán como el rey Ajatashatru, quien se convirtió en devoto seguidor del budismo, con lo cual curó su propia lepra y alargó su vida por cuarenta años. Como Ajatashatru, profesarán la fe a pesar de su anterior incredulidad y despertarán a la eternidad de la vida.

Con mi profundo respeto,
Nichiren

El sexto día del octavo mes.

Notas:

  1. Kan: Una antigua unidad monetaria que consistía en 1.000 monedas ensartadas en una cuerda. Los agujeros que existen en algunas monedas japonesas modernas se derivan de esta tradición.

  2. Hoki-bo (1246–1333): Otro nombre de Nikko Shonin, sucesor inmediato de Nichiren Daishonin.

  3. Sado-bo (1253–1314): Otro nombre de Niko. Fue uno de los seis discípulos más cercanos de Nichiren Daishonin, conocidos colectivamente como los seis sacerdotes mayores.

  4. La redacción del original ha sido ampliada para mayor claridad.

  5. Esta historia está registrada en el Shih Chi (Registros del Historiador).

  6. Nissho (1221–1323): Otro de los seis sacerdotes mayores.

  7. Simhala: Gobernante indio que vivió alrededor de seiscientos años después de la época de Shakyamuni. Budista devoto, derrotó al dominante clan Kirata, que había oprimido esa religión.

Antecedentes históricos:

“Sobre Itai Doshin” fue entregado a Takahashi Nyudo, tío de Nikko Shonin. Nikko Shonin fue el discípulo más cercano y sucesor inmediato de Nichiren Daishonin, y fue a través de él que Takahashi se convirtió en seguidor del Daishonin. Como estaba íntimamente relacionado con Nanyo Tokimitsu, subalterno del clan Hojo, y con los creyentes de Atsuhara, su residencia fue utilizada como sede cuando ocurrieron las persecuciones en Atsuhara en los últimos años de la década de 1270. El manuscrito tiene la fecha del 6 de agosto, pero no se indica el año. Se cree, sin embargo, que fue escrito entre 1275 y 1280. El pasaje “[usted] demostró una notable fe durante el reciente incidente de Atsuhara” sugiere la fecha. La persecución empezó en 1275, poco después de la primera invasión mongola, y duró hasta 1280. La segunda invasión mongola ocurrió en mayo de 1281.

“Sobre Itai Doshin” enfatiza la importancia de la unidad. Los creyentes del Daishonin eran pocos, una presa aparentemente fácil para las sectas religiosas rivales que intentaban impedir su desarrollo. El Daishonin alentó a sus seguidores a intensificar su fe y a desarrollar una unidad que ninguna fuerza externa pudiera romper. Citó un famoso ejemplo de la historia china, donde una fuerza numéricamente inferior pero firmemente unida salió victoriosa sobre un gran ejército debilitado por la desunión. En julio de 1260, el Daishonin terminó el “Rissho Ankoku Ron”, prediciendo la invasión extranjera si la nación continuaba calumniando al budismo verdadero, y todos los líderes japoneses de la época sabían del documento y su advertencia. Cuando el Daishonin escribió “Sobre Itai Doshin”, estaba seguro de que la segunda invasión mongola era inminente y sabía que la clase gobernante sería dolorosamente consciente de que su predicción de catorce años atrás estaba haciéndose realidad.

Gosho - El general Tigre de Piedra

 


El día veintidós de este mes, recibí todo lo que usted me envió desde Shinano: tres kan¹ de monedas, un costal de arroz blanco, cincuenta pasteles de arroz, un recipiente grande y uno pequeño de bambú con sake, cinco bultos de caquis pasados y diez granadas, además de la lista que usted incluyó con estos regalos. Un soberano es apoyado por la gente, y ella, por su parte, vive bajo su protección. La ropa nos protege del frío y la comida nos alimenta, así como el aceite mantiene el fuego ardiendo y el agua mantiene con vida a los peces. Las aves anidan en la parte alta de los árboles por miedo de que los hombres les hagan daño, pero descienden para alimentarse y son capturadas en trampas. Los peces que viven en el fondo de un estanque temen que sea demasiado poco profundo y cavan hoyos para esconderse y, sin embargo, atraídos por la carnada, muerden el anzuelo.

Ningún tesoro que posea el hombre es más precioso que la comida y la bebida, la ropa y la medicina. Yo, Nichiren, no soy tan saludable como otros y, además, moro en este remoto bosque montañoso. Este año fue especialmente difícil, con las epidemias generalizadas y la hambruna en la primavera y en el verano, que se recrudeció en el otoño y en el invierno. Mi enfermedad empeoró nuevamente, pero usted me recetó varias medicinas y me las envió junto con ropa acolchada de seda. Gracias a sus remedios, he mejorado sostenidamente; ahora me he recuperado y me siento mucho mejor que antes. Tanto el Iuga-ron del Bodhisattva Maitreya² como el Dairon del Bodhisattva Nagarjuna dicen que, si la enfermedad de uno es causada por el karma inmutable, incluso la mejor medicina se convertirá en veneno, pero que, si la persona cree en el Sutra del Loto, el veneno se convertirá en medicina. A pesar de ser indigno del honor, Nichiren propaga el Sutra del Loto; por eso, los demonios compiten unos con otros para privarle de comida. Como entiendo eso, no tengo quejas, pero creo que esta vez sobreviví únicamente porque el Buda Shakyamuni lo envió a usted para ayudarme.

Basta con eso. Estuve muy preocupado por su viaje de regreso a casa la última vez y me encuentro rebosante de alegría al enterarme de que llegó sano y salvo a Kamakura. Tanta fue mi ansiedad que le pregunté a todo el mundo que llegaba aquí desde Kamakura por usted. Una persona dijo que se había encontrado con usted en Yumoto; otra, que casualmente lo encontró más adelante en Kozu; y cuando una tercera me dijo que lo había visto en Kamakura, me sentí muy aliviado. De ahora en adelante, no debe venir a visitarme personalmente a menos que sea absolutamente necesario. Cuando tenga algo urgente que decirme, envíe a un mensajero. De hecho, estuve profundamente preocupado por usted en su último viaje. Un enemigo tratará de bajarle la guardia para poder atacarlo. Si resulta que tiene que viajar, no escatime el costo de un buen caballo. Lleve a sus mejores soldados con usted para que lo defiendan contra cualquier ataque sorpresivo y use un caballo que pueda llevarlo fácilmente con su armadura.

En el octavo volumen del Maka Shikan y en el octavo volumen del Guketsu de Miao-lo se dice: “Cuanto más fuerte sea la fe de uno, tanto mayor será la protección de los dioses”. Esto quiere decir que la protección de los dioses depende de la fuerza de la fe que uno tenga. El Sutra del Loto es una espada bien afilada, pero su fuerza depende de la persona que la esgrima. Entre aquellos que propagan este sutra en el Último Día de la Ley, ¿quién podría compararse con Shariputra, Mahakashyapa, Kannon, Myo’on, Monju e Yakuo? Shariputra y Mahakashyapa, que eran de los dos vehículos, habían destruido todas las ilusiones del pensamiento y del deseo y así se habían liberado de los seis senderos. Los otros, todos bodhisattvas, habían erradicado las cuarenta y una ilusiones³ y se estaban acercando a la perfección, tal como la luna llena en la noche antes de alcanzar su plenitud. Sin embargo, Shakyamuni Buda rehusó confiarles la misión de propagar la fe a cualesquiera de esas personas y, en cambio, se la encargó a los Bodhisattvas de la Tierra. Por lo tanto, estos Bodhisattvas de la Tierra son quienes habían forjado completamente su fe. La madre del poderoso guerrero General Li Kuang⁴ fue devorada por un tigre feroz. Él vislumbró la bestia y le disparó una flecha, pero entonces descubrió que lo que había visto era solamente una piedra. La flecha se había alojado profundamente en la piedra. Se sorprendió y trató de repetir su proeza, pero no pudo penetrar la piedra por segunda vez. Más tarde llegó a ser conocido como el General Tigre de Piedra. La fuerza de voluntad que usted tiene es comparable a la de él. Aunque los enemigos lo acechan, su firme fe en el Sutra del Loto ha prevenido las persecuciones antes de que pudieran comenzar. Al darse cuenta de esto, debe fortalecer su fe aún más que nunca. Es imposible decir todo lo que quiero decir en una sola carta.

Con mi profundo respeto,
Nichiren

El día veintidós del décimo mes del primer año de Koan (1278)

Notas:

  1. Kan: Una antigua unidad monetaria que consistía en 1.000 monedas ensartadas en una cuerda. Los huecos en algunas monedas japonesas modernas se derivan de esta tradición.

  2. Maitreya: No el contemporáneo y discípulo cercano de Shakyamuni, sino un erudito budista del siglo III o IV en la India. El Iuga-ron, o Iugashiyi-ron (sánscrito, Yogacarabhumi-sastra), constituye su obra principal.

  3. Cuarenta y una ilusiones: Las enseñanzas tardías de Shakyamuni dividen las ilusiones en cuarenta y dos categorías. La última categoría es la oscuridad fundamental innata en la vida.

  4. Li Kuang (m. 119 a. C.): General de la dinastía Han Anterior. Según el Shih Chi o Archivos del Historiador, vol. 109, él servía al emperador Wu y sobresalía en el tiro con arco. El cuento sobre su búsqueda de venganza contra el tigre aparece en el Konjaku Monogatari Shu (Cuentos de Antaño), vol. 10, que relata que su madre fue asesinada por el tigre, mientras otro episodio asevera que fue el padre quien fue asesinado.

Antecedentes históricos:

Esta carta fue escrita en el décimo mes de 1278, cuando el Daishonin sufría de alguna enfermedad. Parece que Shiyo Kingo había visitado al Daishonin para curarlo. El Daishonin describe vívidamente las dificultades de vivir en su retiro aislado y expresa su agradecimiento por varios regalos de comida, ropa y medicina. En el otoño de 1277, una virulenta epidemia asolaba Japón y, justo cuando parecía ser el peor momento para Kingo, el Amo Ema contrajo una enfermedad y estaba a punto de morir. El Amo Ema antes había privado a Kingo de su finca; ahora que estaba en un estado crítico, no tenía otro recurso sino pedirle tratamiento a Kingo.

El Amo Ema se recuperó rápidamente y, al año siguiente, recompensó generosamente a Kingo y le devolvió las tierras que le había incautado. De nuevo mostró profunda confianza en Kingo asignándole tres nuevas parcelas de tierra. Sin embargo, la vida de Kingo aún estaba en peligro, porque sus compañeros samurái ahora sentían intensos celos hacia él debido a los favores que estaba recibiendo, y el Daishonin le aconseja que evite el peligroso viaje al Monte Minobu en el futuro. A Kingo le advierte que tenga cuidado al viajar y que mantenga una fe fuerte para que pueda continuar disfrutando de la protección de los dioses budistas.

Gosho - Los ocho vientos

 


Había estado preocupado por usted porque no había recibido comunicación desde hacía tanto tiempo. Me agradó muchísimo recibir a su mensajero, quien llegó con el gran número de regalos que usted envió. Le voy a conferir a usted el Gohonzon. Acerca del problema de su traslado a otras tierras: he estudiado la carta que le envió el Amo Ema y la carta que usted me envió y las comparé. Yo preveía este problema aun antes de que llegara su carta. Ya que su amo considera este asunto como de suma importancia, deduzco que los otros subalternos han hablado mal de usted, diciéndole: “Iorimoto¹ muestra falta de respeto hacia usted al no querer trasladarse a otras tierras. Existen muchas personas egoístas, pero él lo es más que nadie. Le aconsejaríamos que no le haga más favores por ahora”. Debe darse cuenta de dónde radica el verdadero problema y actuar con cautela.

Como vasallos, usted, su familia y los demás parientes tienen una profunda deuda con su amo. Además, él le demostró gran clemencia al no tomar acción alguna contra su familia cuando fui exiliado a Sado y la nación entera me odiaba. El gobierno se apoderó de los dominios de muchos de mis discípulos y luego fueron desheredados o desterrados por sus amos. Aunque él nunca más le demuestre consideración alguna, usted no debe guardarle rencor a su amo. Es demasiado esperar que le haga otro favor sólo porque usted no está dispuesto a mudarse a otras tierras. Un hombre verdaderamente sabio no se deja llevar por ninguno de los ocho vientos: prosperidad, decadencia, desgracia, honor, alabanza, censura, sufrimiento y placer. Ni se siente engreído por la prosperidad, ni se acongoja por la decadencia. Los dioses celestiales con seguridad protegerán a quien no se deje doblegar ante los ocho vientos. Pero si usted guarda un rencor irracional contra su amo, ellos no lo protegerán, ni tan siquiera por todas las oraciones que usted ofrezca.

Si una persona comparece ante una corte, puede ganar su pleito, como también perderlo, cuando habría podido obtener el resultado deseado fuera de la corte. Analicé cómo los guardias nocturnos podrían ganar su pleito. Sentí gran pesar por ellos; estaban profundamente perturbados y sus casas y tierras les fueron confiscadas sólo porque eran discípulos de Nichiren. Sin embargo, les dije que oraría por ellos si no acudían a la corte. Estuvieron de acuerdo y prometieron no hacerlo. Cuando de hecho presentaron la demanda, temí que no se tomara acción alguna, por la cantidad de gente que está presentando peticiones ante las cortes y está enredada en enconados litigios. Hasta ahora, su pleito continúa pendiente. Las oraciones de Jiki Yoshimoto² e Ikegami Munenaka³ fueron contestadas porque siguieron mis consejos. Jakiri Sanenaga⁴ parece creer en mis enseñanzas, pero ignoró mis sugerencias acerca de su demanda y, por lo tanto, estuve preocupado por su desarrollo. Algo bueno parece haber resultado de ello, quizás porque le advertí que perdería a menos que siguiera mis consejos. Pero decidió no hacerlo, y el resultado ha sido menos provechoso de lo que él esperaba. Si el maestro y el discípulo oran con intenciones diferentes, sus oraciones serán tan inútiles como tratar de encender fuego en el agua. Incluso si oran con una sola intención, sus oraciones no serán respondidas si han calumniado por mucho tiempo al budismo verdadero profesando enseñanzas inferiores.

Finalmente, los dos irán a la ruina. Miohun fue el quincuagésimo sucesor como sumo sacerdote de la Secta Tendai. Fue castigado por el emperador retirado en el quinto mes del segundo año de Anguen (1176) y enviado al exilio en Izu. En el camino, sin embargo, fue rescatado en Otsu por sus monjes del Templo Enriaku-ji⁵ del Monte Hiei. Asumió nuevamente la posición de sumo sacerdote, pero en el décimo primer mes del segundo año de Juei (1183) fue capturado por Minamoto no Yoshinaka⁶ y decapitado. Al decir que fue desterrado y ejecutado, no deseo imputarle falta alguna. Hasta los santos y los sabios pasan por estas cosas. Cuando estalló la guerra civil entre Yoritomo del clan Minamoto y Kiyomori del clan Taira, más de veinte de los familiares de Kiyomori firmaron una promesa y le pusieron sus sellos. Prometieron: “Consideraremos a Enriaku-ji como el templo de nuestro clan. Veneraremos a los tres mil monjes como si fueran nuestros padres. Las alegrías y los sufrimientos del templo serán nuestras alegrías y sufrimientos”. Donaron los veinticuatro distritos de la provincia de Omi al templo. Luego Miohun y sus discípulos utilizaron los ritos esotéricos de la Secta Shingon en sus oraciones para vencer al enemigo, e incluso ordenaron a sus monjes armados que lanzaran flechas a los soldados de Minamoto. No obstante, Minamoto no Yoshinaka y uno de sus subalternos, Higuchi, acompañados de sólo cinco o seis hombres, escalaron el Monte Hiei e irrumpieron en el salón principal. Arrastraron a Miohun del altar donde se encontraba rezando por la victoria, lo ataron con sogas, lo hicieron rodar por la cuesta occidental de la montaña como si fuera una gran piedra y luego lo decapitaron. Pero, con todo esto, los japoneses aún no rechazan a la Secta Shingon, ni se han cuestionado alguna vez por qué sus oraciones no son respondidas. Durante el quinto, el sexto y el séptimo meses del tercer año de Jokyu (1221), la Corte Imperial de Kioto hizo la guerra contra el régimen de Kamakura.⁷ En esa época, los templos Enriaku-ji, To-ji, Onjo-ji y los siete grandes templos de Nara, cada uno practicó los ritos más esotéricos de la Secta Shingon en sus oraciones a los dioses Tensho Daijin, Hachiman y Sanno.⁸

Cuarenta y uno de los más renombrados sacerdotes, incluyendo al fallecido arzobispo Yihen de la Secta Tendai, los obispos de To-ji y Ninna-ji, y Yoyuin del Templo Onjo-ji, rezaron repetidamente por la derrota de Hojo Yoshitoki. El segundo hijo del emperador Gotoba también comenzó a rezar en el Salón de Ceremonias Estatales el octavo día del sexto mes. La Corte Imperial proclamó que lograría la victoria en siete días. Pero en ese séptimo día de oración, siendo el décimo cuarto día del sexto mes, la batalla culminó en derrota, y el segundo hijo murió de dolor extremo porque su querido paje, Setaka, había sido decapitado. Y, a pesar de todo esto, nadie se preguntó alguna vez qué pasaba con las doctrinas del Shingon.

Las dos ceremonias religiosas que incorporaron todos los rituales esotéricos del Shingon, la primera dirigida por Miohun y la segunda por Yihen, tuvieron como resultado el colapso total de la Corte Imperial japonesa. Ahora, por tercera vez, una ceremonia religiosa especial se está llevando a cabo para evitar la invasión de los mongoles. El actual régimen, con seguridad, sufrirá el mismo destino, pero usted debe mantener esto estrictamente en secreto. En cuanto a su propio problema, le aconsejo que no acuda a la corte. No le guarde rencor a su amo, ni abandone sus terrenos actuales. Quédese en Kamakura. Visite a su amo con menos frecuencia que antes; atiéndalo sólo de vez en cuando. Entonces se le puede cumplir su deseo. Nunca pierda su compostura. No se deje influenciar por sus deseos, ni por su preocupación por la posición social, ni por su carácter.


Notas:

  1. Iorimoto: El nombre propio de Shiyo Kingo.

  2. Jiki Yoshimoto (1202–1286): Maestro oficial del confucianismo, que se dice que se convirtió al Budismo Verdadero cuando el Daishonin le mostró un borrador del “Rissho ankoku-ron”.

  3. Ikegami Munenaka: Funcionario del gobierno en Kamakura que se convirtió en discípulo del Daishonin alrededor de 1256.

  4. Jakiri Sanenaga (1222–1297): Amo del área de Minobu. Fue convertido por Nikko Shonin, pero abandonó la fe después de la muerte del Daishonin.

  5. Templo Enriaku-ji: El Templo Onjo-ji (también llamado Mii-dera) en Kioto llegó a ser la sede de la escuela Jimon de la secta Tendai en 993, cuando los discípulos posteriores de Chisho abandonaron el templo Enriaku-ji, localizado en el Monte Hiei. Enriaku-ji llegó entonces a ser el templo principal de la escuela Sanmon de la secta Tendai.

  6. Minamoto no Yoshinaka (1154–1184): Primo de Yoritomo, cabeza del clan Minamoto, quien ayudó a este último en su rebelión contra el clan Taira.

  7. La guerra contra el régimen de Kamakura: Un incidente conocido como la Rebelión Jokyu, que estableció claramente el poder de la regencia Hojo.

  8. Sanno: Se dice que era el dios guardián del Monte Hiei.


Antecedentes históricos:

En 1276, el amo de Shiyo Kingo le había ordenado trasladarse de sus tierras cerca de Kamakura a la lejana provincia de Echigo. Kingo, sin embargo, permaneció en Kamakura, como explica este Gosho escrito en 1277. El Daishonin percibió directamente el meollo del asunto y le dio a Kingo la orientación que necesitaba para cambiar su actitud y congraciarse nuevamente con el Amo Ema. En primer lugar, le dice a Kingo que el Amo Ema en realidad merece su agradecimiento y no su rencor. Le puntualiza que el Amo Ema protegió a Kingo durante la época en que toda la nación perseguía al Daishonin y a sus discípulos. Luego le dice a Kingo que no se deje influenciar por las vicisitudes de la vida. Sólo si pone su fe ante todo y reprime sus sentimientos de resentimiento contra su amo podrá esperar resolver su problema. El Daishonin le dice que las cortes de justicia y recursos similares son secundarios a la fe y que, si ha de ganar, debe practicar exactamente como le enseña el Daishonin.

Los creyentes en la Secta Shingon en esa época disfrutaban del favor del gobierno y eran ampliamente respetados en la sociedad. El Daishonin le da a Kingo varios ejemplos históricos de la influencia negativa de esa doctrina para demostrarle que la rectitud del Sutra del Loto con seguridad se probará con el tiempo. Señala que el gobierno de Kamakura está repitiendo su error a pesar de la inminente invasión de los mongoles. Finalmente, le dice a Shiyo Kingo que mantenga un estado mental confiado, sin odiar ni adular a su amo, y que sea prudente hasta que la situación se torne a su favor.