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miércoles, 18 de febrero de 2026

Gosho - Las Dos Clases de Fe

 


He recibido su ofrenda de taro, caquis secos en pincho, arroz tostado, castañas, tallos de bambú y recipientes de bambú con vinagre.

Vivió una vez en la India un rey llamado Ashoka el Grande. Envolviendo una cuarta parte del mundo¹ en las palmas de sus manos, conquistó a los reyes dragones², quienes, como sus vasallos, producían lluvia acatando sus órdenes. Incluso demonios poderosos³ le obedecían. Aunque al principio era tirano, después de su conversión al budismo hacía ofrendas diarias a sesenta mil sacerdotes y erigió ochenta y cuatro mil stupas de piedra.

Al investigar sobre las encarnaciones previas de este gran rey, encontramos que, durante la época del Buda Shakyamuni, había dos niños, Tokusho Doyi y Musho Doyi⁴, quienes ofrecieron al Buda una torta de barro que habían hecho. Como resultado de este meritorio acto, Tokusho Doyi nació, antes de que transcurrieran cien años, como el gran rey Ashoka.

Verdaderamente, el Buda es digno de respeto y, sin embargo, comparado con el Sutra del Loto, es como una luciérnaga al lado del sol y la luna. El uno está por encima del otro a una distancia tan grande como la que separa el cielo y la tierra.

Si tan inmenso mérito resultó de una humilde ofrenda al Buda Shakyamuni, entonces ¿cuánto mayores serán los beneficios de sus ofrendas al Sutra del Loto? La ofrenda de una torta de barro incomestible trajo recompensas tan asombrosamente enormes; los tan necesitados alimentos que me ha suministrado le traerán recompensas aún mayores. Mientras que Shakyamuni no carecía de alimento, actualmente hay gran escasez en esta tierra.

Es solo lógico que el Buda Shakyamuni y el Buda Taho, así como las Diez Diosas⁵, vendrán sin falta a protegerlo.

Entre los creyentes contemporáneos del Sutra del Loto, hay algunos que tienen fe como fuego y otros que tienen fe como agua que fluye. Aquellos con fe como fuego arden fervorosamente de pasión cuando escuchan las enseñanzas del Sutra del Loto, pero cuando están solos, son propensos a abandonar su fe.

Por otro lado, los que tienen fe como agua que fluye siempre son constantes en su práctica del Sutra del Loto y nunca descartan su fe. Puesto que usted continúa visitándome sin importar sus circunstancias, se puede decir que su fe se asemeja al agua que fluye. Esto merece mi genuino y sincero respeto.

He escuchado informes de enfermedad en su familia. ¿Es cierto? Si es así, no es obra de un demonio. Las Diez Diosas deben de estar poniendo a prueba su fe. Si realmente fuese un demonio, ¿hostigaría a un devoto del Sutra del Loto sabiendo que hacerlo sería la causa de que su propia cabeza se partiera? Mantenga su fe con la profunda convicción de que no hay nada falso en las palabras del Buda Shakyamuni ni en las enseñanzas del Sutra del Loto.

Con mi profundo respeto,
Nichiren

El día veinticinco del segundo mes


Notas:

  1. En el Gosho original, la palabra es ichienbudai (sánscrito Yambudvipa). Según la concepción de la antigua India, el mundo tiene cuatro lados: norte, sur, este y oeste, con el monte Sumeru en el centro. Yambudvipa se localizaba al sur y se cree que también se refería a la India.

  2. Animales míticos que se decía residían en el fondo del mar. Se creía que poseían poderes sobrenaturales, como la habilidad de llamar a las nubes y ordenar que cayeran las lluvias. El jefe de los reyes dragones se llama Ryu-o, el Gran Rey Dragón. Los hindúes de la antigüedad veneraban originalmente a los reyes dragones como dioses serpiente. Más tarde fueron incorporados al budismo y elevados en importancia como protectores del budismo.

  3. Estos no son seres semejantes específicamente a los seres humanos, como se conciben en el sentido occidental o cristiano. En el budismo hay dos clases de demonios: buenos y malvados. Los demonios malvados son aquellas influencias o fenómenos que interfieren en la vida y en la fe de quienes practican el budismo verdadero. Los buenos demonios son las influencias o fenómenos benéficos que protegen la vida de quienes abrazan el Sutra del Loto.

  4. Hermanos que, según el Sutra de Discursos Conectados (Zo-agon-kyo), conocieron a Shakyamuni. Tokusho Doyi hizo una torta de barro y se la dio al Buda, mientras Musho Doyi unía las palmas de sus manos con reverencia. El mérito que recibieron ambos como resultado de esta ofrenda incluyó que Tokusho Doyi renaciera como el rey Ashoka y Musho Doyi como su reina.

  5. También conocidas como las Diez Hijas del Demonio. Todos los sutras, con excepción del Sutra del Loto, describen a las Diez Diosas como demonios malvados. Sin embargo, en el capítulo Dharani (26.º) del Sutra del Loto se revela que lograrían la budeidad en el futuro. Por eso, las Diez Diosas juraron proteger a los devotos del Sutra del Loto.


Antecedentes históricos:

En octubre de 1274, las fuerzas mongolas arrasaron las islas de Tsushima e Iki y atacaron Kyushu, la parte sur de Japón. Los japoneses temían que los mongoles invadieran nuevamente el país en la próxima oportunidad. Durante este período de desasosiego, los discípulos de Nichiren Daishonin se esforzaron por avanzar en la propagación de sus enseñanzas, especialmente en el área alrededor del monte Fuji.

El movimiento de shakubuku progresaba rápidamente allí bajo el liderazgo de Nikko Shonin, quien más tarde se convirtió en el segundo sumo sacerdote. Muchos nuevos creyentes, tanto sacerdotes como laicos, vivían en un área cercana llamada Atsuhara. Enfurecidos por el éxito de los esfuerzos de Nikko Shonin, los sacerdotes de un templo local Tendai comenzaron a hostigar a los nuevos creyentes.

Eventualmente, bajo el pretexto de una disputa sobre derechos de propiedad, enviaron una banda de guerreros para atacar a varios campesinos desarmados que pertenecían al grupo de creyentes. Veinte de los campesinos fueron arrestados y enviados a Kamakura para ser enjuiciados por las autoridades gubernamentales. Los torturaron y les ordenaron abandonar su fe, pero resistieron sin temor. Finalmente, tres de ellos fueron decapitados. Este incidente se conoce como la Persecución de Atsuhara.

Es significativo que, mientras las persecuciones anteriores habían sido dirigidas principalmente contra el Daishonin, esta fue dirigida contra sus seguidores. Debido a que los campesinos se rehusaron a ceder, el Daishonin estaba convencido de que sus discípulos habían desarrollado una fe lo suficientemente fuerte como para arriesgar sus vidas, si fuera necesario, con el fin de defender la Ley Mística.

Esto lo motivó a inscribir el Dai-Gohonzon, el verdadero objeto de veneración para toda la humanidad por toda la eternidad, el 12 de octubre de 1279.

Esta carta fue escrita el 25 de febrero de 1278 a Nanjo Tokimitsu, el señor del distrito de Ueno, en la provincia de Suruga. Tokimitsu había sido excepcionalmente fiel desde su niñez frente a todas las dificultades y tenía el coraje necesario para proteger el budismo del Daishonin. Durante la Persecución de Atsuhara desempeñó un papel crucial en la protección de los creyentes que estaban sufriendo. Su propio hogar fue el principal refugio para ellos.

Como señor feudal, tenía cierto grado de influencia y la utilizó para proteger a los sacerdotes y seguidores del Daishonin. El gobierno de Kamakura desaprobaba sus acciones y gravó con impuestos sus tierras. Eventualmente ya no pudo mantener un caballo —lo que era motivo de sufrimiento para un samurái— ni comprar ropa para su esposa e hijos. Además, a Nanjo Tokimitsu, al igual que a la mayoría de la gente de Japón, le resultaba arduo suplir aun las necesidades básicas, pues el país atravesaba una etapa de hambruna general.

A pesar de sus dificultades económicas, continuó enviando suministros al Daishonin en Minobu. Esta carta es una respuesta en la cual Nichiren Daishonin expresa su agradecimiento por las ofrendas del señor Nanjo y lo alaba por su profunda sinceridad.

Gosho - La Dificultad de Mantener la Fe

 


Sobre la dificultad de mantener la fe en este sutra: según Nisshō¹, usted le dijo: “He estado practicando este sutra correctamente desde el año pasado, cuando usted me dijo que aquellos que abracen este sutra disfrutarán de paz y seguridad en esta vida y de buenas circunstancias en la próxima. Pero, por el contrario, me han llovido dificultades”. ¿Es esto cierto, o él me dio un informe falso? En cualquier caso, aprovecharé esta oportunidad para resolver cualquier duda que tenga.

Un pasaje del Sutra del Loto reza: “[...] difícil de creer y difícil de comprender”.² Muchos oyen hablar de este sutra y lo aceptan, pero pocos continúan en su fe al enfrentarse a grandes obstáculos.

Aceptar es fácil; continuar es difícil. Pero una fe constante llevará a uno a la budeidad. Aquellos que abracen este sutra deben estar preparados para encontrar dificultades. Es una certeza, sin embargo, que “obtendrán rápidamente la iluminación suprema”.³ “Mantener la fe” significa valorar Nam-Myoho-Renge-Kyo, la enseñanza mediante la cual todos los Budas del pasado, presente y futuro logran la iluminación.

El sutra reza: “Mantendremos en alto lo que el Buda nos ha confiado”.⁴ El Gran Maestro T’ien-t’ai afirmó: “Uno acepta por el poder de la fe y continúa por el poder de la oración”.⁵ Otra parte del sutra reza: “Es difícil mantener la fe en este sutra. Aquel que lo abrace, aun por corto tiempo, me deleitará a mí y a todos los otros Budas”.⁶

Una fogata arde más intensamente cuando se le añade leña, y un viento fuerte hace que los gura⁷ se hinchen. Las ramas del pino longevo se doblan y se tuercen a medida que envejece. El devoto del Sutra del Loto es como el fuego y la gura, mientras que sus persecuciones son como la leña y el viento. El devoto del Sutra del Loto es el Buda de la vida eterna; con razón su práctica se ve obstaculizada, al igual que las ramas del pino se doblan o se rompen. De ahora en adelante, usted siempre debe recordar las palabras: “Es difícil mantener la fe en este sutra”.

Con mi profundo respeto,
Nichiren

El sexto día del tercer mes del duodécimo año de Bun’ei (1275)


Notas:

  1. Nisshō (1221–1323). Uno de los seis discípulos más cercanos a Nichiren Daishonin, conocidos colectivamente como los seis sacerdotes mayores.

  2. Sutra del Loto, cap. 10.

  3. Sutra del Loto, cap. 11.

  4. Sutra del Loto, cap. 13.

  5. Jokke Mongu, vol. 8.

  6. Sutra del Loto, cap. 11.

  7. Gura: insectos imaginarios que se hinchan rápidamente con vientos fuertes.


Antecedentes históricos:

Entre las decenas de cartas personales incluidas en el Gosho, hay muchas en las cuales el lector puede verse reflejado en las circunstancias que describe el Daishonin. Nos causa cierto asombro que documentos escritos hace unos setecientos años sean presagios del destino que enfrenta toda la humanidad y que, por lo tanto, resulten apropiados para las personas que practican el budismo verdadero hoy en día.

El tema de esta respuesta a Shijō Kingo es la dificultad de mantener la práctica. En vista de que Shijō Kingo recibió treinta y siete cartas de este tipo (que aún existen), el título se deriva del contenido. De ahí “La dificultad de mantener la fe”, escrita en marzo de 1275.

Shijō Kingo se encontraba entonces en una situación precaria. Su señor y sus compañeros de armas le demostraban abiertamente su resentimiento. El mensaje que recibió de Nichiren Daishonin fue corto y conciso: sea firme y no permita que nada perturbe su fe.

Nichiren Daishonin expresa su sorpresa de que Shijō Kingo, al enfrentarse a los problemas de la vida, no recordara las predicciones del Sutra del Loto de que sus seguidores, en la época del Último Día de la Ley, enfrentarían una oposición áspera y severa. Incluso se pregunta si el informe que escuchó sobre la preocupación de Kingo es cierto o no. En cualquier caso, le dice que la única solución es una disciplina estricta en su práctica del budismo. El beneficio, añade, será la fortaleza del carácter.

He aquí otro asunto importante: el sutra ofrece la promesa de “[...] paz y seguridad en esta vida y buenas circunstancias en la próxima [...]”. La felicidad no es la ausencia de problemas; ese es el punto que enfatiza el Daishonin. El sutra promete la felicidad al dotar al sincero practicante del budismo de vitalidad, fortuna y sabiduría, ya que estas son las claves para la felicidad en este mundo real.

Gosho - La Felicidad en Este Mundo

 


No hay mayor felicidad para los seres humanos que la de entonar Nam-Myoho-Renge-Kyo. El Sutra afirma: “La gente allá [en mi tierra] está contenta y tranquila”.¹ “Contenta y tranquila” aquí significa la felicidad derivada de la Ley. Obviamente, usted está incluido entre la “gente”, y “allá” indica el mundo entero, que incluye a Japón. “Contenta y tranquila” quiere decir saber que nuestras vidas, nuestros cuerpos al igual que nuestras mentes, nosotros y nuestro ambiente, son las entidades de ichinen sanzen y el Buda de la libertad absoluta. No hay mayor felicidad que la de tener fe en el Sutra del Loto. Nos promete “paz y seguridad en esta vida y buenas circunstancias en la próxima”.²

Nunca deje que las dificultades de la vida lo perturben. Después de todo, nadie puede evitar los problemas, ni siquiera los santos ni los sabios. Solo entone Nam-Myoho-Renge-Kyo y, cuando tome sake, quédese en casa con su esposa. Sufra lo que tenga que sufrir; disfrute lo que haya para disfrutar. Considere tanto el sufrimiento como la felicidad como hechos de la vida y continúe entonando Nam-Myoho-Renge-Kyo, no importa lo que suceda. Entonces experimentará la felicidad ilimitada que proviene de la Ley. Refuerce su fe más que nunca.

Con mi profundo respeto,
Nichiren

El vigésimo séptimo día del sexto mes del segundo año de Kenji (1276)


Notas:

  1. Sutra del Loto, cap. 16.

  2. Ibid., cap. 5.


Antecedentes históricos:

Esta carta fue escrita en Minobu el 27 de junio de 1276 y dirigida a Shijō Kingo, cuya vida estaba en grave peligro. Sus compañeros de armas buscaban la oportunidad para matarlo y su señor censuraba fuertemente su fe en el budismo verdadero. El Daishonin alienta a Shijō Kingo a soportar sus dificultades y a lograr la verdadera felicidad que inevitablemente proviene de vivir con fe en la Ley Mística.

Gosho - Carta a Domio Zemmon

 


He recibido su petición para que ore por su padre y, conforme a ella, ofreceré oraciones en presencia del Buda. Con respecto a las oraciones, existen la oración específica y la respuesta concreta, la oración específica y la respuesta indirecta, la oración no específica y la respuesta indirecta, y la oración no específica y la respuesta concreta. Sin embargo, el punto esencial es que, mientras uno continúe teniendo fe en este Sutra, todos sus deseos serán cumplidos tanto en la existencia actual como en las futuras. El tercer volumen del Sutra del Loto declara: “Aunque el demonio y sus súbditos estén presentes, protegerán la Ley budista”.¹ Y el séptimo volumen manifiesta: “[…] su enfermedad desaparecerá inmediatamente y encontrará la juventud perpetua y la vida eterna”.² Usted no debe dudar de estas palabras doradas. Profundamente aprecio la visita de Myōichi-ama³ a esta montaña. Le he dado un pergamino que me gustaría que usted leyera. Nam-Myoho-Renge-Kyo.

Nichiren

El décimo día del octavo mes del segundo año de Kenji (1276), signo cíclico hinoe-ne.


Notas:

  1. Sutra del Loto, cap. 6. Los demonios aparecen en los escritos budistas, el más formidable y poderoso de los cuales es el Demonio del Sexto Cielo. Se interpretan como las funciones que trabajan para obstaculizar la práctica budista de las personas o incluso impedirla.

  2. Ibid., cap. 23. La oración entera reza: “Si uno está enfermo y puede oír este sutra, su enfermedad desaparecerá inmediatamente y encontrará la juventud perpetua y la vida eterna”.

  3. Myōichi-ama: seguidora de Nichiren Daishonin que vivió en Kamakura. Era pariente de Ben Ajari Nisshō, uno de los seis importantes discípulos del Daishonin, y fue la destinataria del Gosho “El invierno siempre se convierte en primavera”.


Antecedentes históricos:

Esta carta fue escrita en Minobu en el octavo mes de 1276. Muy poco se sabe acerca de Dōmyō Zemmon, su destinatario. (Zemmon quiere decir sacerdote laico y es equivalente a nyūdō). Según varias conjeturas, podría haber sido un subalterno de Myōichi-ama, un subalterno de Endō Saburō Zaemon Sukenobu, un hermano mayor de Ben Ajari Nisshō o el esposo de Sairiki Nyōbō; sin embargo, no existe información confiable al respecto.

De cualquier modo, Dōmyō, por lo visto, le había confiado a Myōichi-ama una carta en la que le pedía al Daishonin que orara por su padre, quien estaba enfermo. En esta breve respuesta, el Daishonin clarifica la relación entre la oración y el beneficio resultante. “Oración específica” significa la oración que se ofrece con un objetivo o propósito claro. “Oración general” significa la oración que uno ofrece sin meta específica alguna, entonando el daimoku continuamente sin finalidad concreta ni urgente en mente. “Respuesta concreta” indica el cumplimiento directo e inmediatamente perceptible de sus oraciones. “Respuesta indirecta” indica el beneficio que no se manifiesta de inmediato, pero que se realiza con el transcurso del tiempo, como por ejemplo la purificación paulatina de la vida.

Aunque hay cuatro combinaciones posibles de oración y respuesta, el Daishonin enfatiza que lo importante es simplemente mantener una fe fuerte en el Gohonzon. A quien lo haga, declara él, definitivamente se le cumplirán todos sus deseos tanto en la presente como en futuras existencias.

Gosho - La Estrategia del Sutra del Loto

 


He leído cuidadosamente su carta en la cual usted describe su reciente escaramuza con enemigos poderosos. Así que finalmente lo atacaron. Es causa de regocijo que su acostumbrada prudencia y coraje, así como su fe firme en el Sutra del Loto, le hayan permitido salir ileso. Cuando a uno se le acaba la buena fortuna, no hay estrategia que le sirva. Cuando los beneficios de uno se agotan, hasta sus criados dejan de seguirlo. Usted sobrevivió porque todavía posee buena fortuna. Más aún, en el capítulo Zokurui, los dioses celestiales prometieron proteger al devoto del Sutra del Loto.

De todas las deidades guardianas del cielo, son los dioses del Sol y de la Luna quienes nos protegen de manera visible. ¿Cómo podemos dudar de su protección? Marishiten¹, en particular, sirve al dios del Sol. ¿Podría la vasalla Marishiten abandonar al devoto del Sutra del Loto cuando su amo, el dios del Sol, lo protege? En el primer capítulo, Taishaku aparece con sus veinte mil dioses aliados. El dios de la Luna, el dios de las estrellas, el dios del Sol y los Cuatro Reyes Celestiales estuvieron sentados junto con sus diez mil dioses partidarios. Marishiten debía de haber estado entre los treinta mil dioses celestiales que estuvieron presentes en la ceremonia.

De otro modo, ella solo podría morar en el infierno. Usted debe de haber escapado de la muerte gracias a la protección de esta deidad. Ella le concedió destreza con la espada, mientras que Nichiren le ha conferido los cinco caracteres de Myōhō-Renge-Kyō. Jamás dude de que todos los dioses protegen a quienes abrazan el Sutra del Loto. Marishiten también abraza el Sutra del Loto y así ayuda a toda la gente.

Hasta el conjuro: “Aquellos que se unen a la batalla están todos en el frente”² está relacionado con el Sutra del Loto, donde dice: “…la erudición, el gobierno, el lenguaje y la vida cotidiana concordarán con la Ley Verdadera”.³ Por consiguiente, usted debe manifestar más que nunca el poder de la fe. No culpe a los dioses celestiales si se le agota la buena fortuna y pierde su protección. Masakado⁴ tuvo renombre como valiente general que había dominado el arte de la guerra, pero fue derrotado por las tropas del emperador. Fan Kuai y Zhang Liang⁵ también fracasaron al final. Solo la fe es lo que realmente importa. Por más insistentemente que Nichiren ore por usted, si usted carece de fe, será como tratar de prender fuego a yesca mojada. Anímese y ármese del poder de la fe.

Considere su supervivencia como algo extraordinario. Emplee la estrategia del Sutra del Loto antes que cualquier otra. Entonces, tal como dice el Sutra: “Todos los enemigos serán aplastados”.⁶ Estas palabras doradas jamás resultarán falsas. Crea en ellas con todo el corazón. La esencia de la estrategia y del manejo de la espada se deriva de la Ley Mística. Un cobarde no puede hacer que ninguna de sus oraciones sea contestada.

Con mi profundo respeto,
Nichiren

El día veintitrés del décimo mes


Notas:

  1. Marishiten: originalmente, la personificación de los rayos del sol. Se describe como una diosa invisible cuyos poderes ocultos le permiten derrotar al enemigo sin ser herida o capturada.

  2. Cita de la literatura taoísta. La utilizaron como conjuro los soldados chinos que creían que recitar esta frase y, a la vez, trazar cuatro líneas verticales y cinco horizontales en el aire con los dedos los protegería contra cualquier daño físico. Esta práctica ritualista se propagó después a Japón y fue ampliamente adoptada por los samuráis del período Kamakura. Aquí el Daishonin indica que el devoto del Sutra del Loto será protegido en todas sus actividades.

  3. Sutra del Loto, cap. 19.

  4. Masakado (m. 940): distinguido guerrero del clan Taira que ejerció el poder en el Japón oriental. En el año 939 se rebeló contra la Corte Imperial y se proclamó a sí mismo nuevo emperador. Sin embargo, su primo Taira no Sadamori aplastó sus tropas y lo mató.

  5. Fan Kuai (m. 189 a. C.) y Zhang Liang (fallecido en 168 a. C.): generales que prestaron servicio sobresaliente durante la unificación de China y el establecimiento de la dinastía Han anterior. Fan Kuai, aunque con regularidad salía victorioso de las batallas, fue despojado de su rango a raíz de cargos falsos en su contra. Zhang Liang fracasó después de una larga campaña tratando de derrotar al emperador Qin Shi Huang de la dinastía Qin.

  6. Sutra del Loto, cap. 23.


Antecedentes históricos:

Esta carta fue escrita a Shijō Kingo el 23 de octubre de 1279. Nichiren Daishonin tenía entonces 58 años de edad. Debido a que el señor Ema había depositado tanta confianza en Kingo, este fue objeto de exacerbada envidia por parte de sus compañeros samuráis. Finalmente, la situación culminó cuando fue emboscado por sus enemigos. Él le informó al Daishonin acerca del ataque y recibió esta carta en respuesta. El Daishonin le dice a Kingo que sobrevivió gracias a la buena fortuna creada por su fe en el Sutra del Loto. Aunque la cautela de Kingo, así como su proeza física, desempeñaron un papel, sin la protección de los dioses budistas nunca podría haber ganado la batalla. Así, el Daishonin le enseña que la fe siempre debe ser lo primordial, por encima de cualquier otra táctica o estrategia.

Gosho - El Invierno Siempre se Convierte en primavera

 

Si el sol y la luna no estuvieran en el cielo, ¿cómo podrían crecer las plantas? Los niños usualmente tienen un padre y una madre, y es difícil para ellos cuando uno de sus padres muere. Su esposo tuvo que dejar atrás a una hija, a un hijo enfermo y a usted, su esposa, que es enfermiza.

¿A quién podría confiarle su familia antes de dejar este mundo? Al final de su vida, el Señor Buda se lamentó: “Ahora estoy a punto de entrar al nirvana. Lo único que inquieta a mi corazón es el rey Ajatashatru”. El bodhisattva Kashyapa¹ entonces le preguntó: “Como la misericordia del Buda es imparcial, su pesar y tristeza al morir deben provenir de su misericordia hacia toda la humanidad. ¿Por qué piensa solamente en el rey Ajatashatru?”

El Buda respondió: “Supongamos que una pareja tiene siete hijos y uno de ellos se enferma. A pesar de que los padres aman a todos los hijos por igual, se preocupan más por el niño enfermo”.² T’ien-t’ai citó este pasaje en el Maka Shikan. Para el Buda, todas las personas son sus hijos. Al igual que los padres que se preocupan por el hijo enfermo, de toda la gente el Buda se preocupa más por un hombre lo suficientemente malvado como para asesinar a sus propios padres y convertirse en enemigo de las enseñanzas del Buda. El rey Ajatashatru era el soberano de Magadha. Asesinó a su padre, el rey Bimbisara, un poderoso patrocinador de Shakyamuni, y se convirtió en enemigo del Buda. Como consecuencia, los cielos lo abandonaron, el sol y la luna cambiaron su ritmo y la tierra se estremeció violentamente como si quisiera desecharlo. Todos sus súbditos llegaron a oponerse al budismo, y los reinos vecinos comenzaron a atacar a Magadha.

Todo esto sucedió porque el rey Ajatashatru tomó al malvado Devadatta como su maestro. Finalmente, el día quince del segundo mes, llagas de lepra le brotaron por todo el cuerpo y se predijo que moriría y caería en el infierno de sufrimiento incesante el séptimo día del tercer mes. Entristecido por eso, el Buda estaba renuente a entrar en el nirvana. Se lamentó diciendo: “Si solo puedo salvar al rey Ajatashatru, toda la otra gente malvada también puede salvarse”. Su difunto esposo tuvo que dejar atrás a su hija y a su hijo enfermo. Debió de haberle preocupado profundamente que su anciana esposa, tan débil como un árbol mustio, quedara sola para ocuparse de sus hijos. Las persecuciones que padeció Nichiren también debieron de haber pesado mucho sobre su corazón.

Puesto que las palabras del Buda no son falsas de manera alguna, el Sutra del Loto se propagará sin falta. Sabiendo eso, su esposo debió de haber sentido que algo maravilloso pasaría y que este sacerdote un día sería altamente respetado. Cuando me exiliaron, él debió de haberse preguntado cómo era posible que el Sutra del Loto y las Yurasetsu permitieran que eso ocurriera. Si todavía estuviera vivo, ¡qué dichoso estaría al ver que habían perdonado a Nichiren! ¡Cuán contento se sentiría al ver mis predicciones cumplidas, ahora que el Imperio mongol ha atacado a Japón y que el país está en crisis! Tales son los sentimientos de los seres mortales. Es como si aquellos que creen en el Sutra del Loto estuvieran viviendo el invierno, que nunca deja de convertirse en primavera. Jamás he visto ni oído que el invierno se convierta en otoño.

Tampoco he oído de creyente alguno del Sutra del Loto que haya permanecido como mortal común. Un pasaje del sutra reza: “Entre aquellos que oyen sobre esta Ley, no habrá ninguno que no logre la budeidad”.³ Su esposo dio su vida por el Sutra del Loto. Su sustento dependía enteramente de un pequeño feudo, y este le fue confiscado debido a su fe. Esto seguramente fue igual a dar su vida por el Sutra del Loto. Sessen Dōji ofreció su vida por tan solo media estrofa de una enseñanza budista, y el bodhisattva Yakuō se quemó los codos como ofrenda al Buda. Ambos eran santos, así que podían soportar estas austeridades tan fácilmente como el agua se vierte sobre el fuego. Pero su esposo era un mortal común, así que estaba a merced de sus sufrimientos, como el papel puesto al fuego. Por tanto, él seguramente recibirá beneficios tan grandes como los de ellos. Él podrá estar mirando a su esposa y a sus hijos en los espejos del sol y la luna a cada momento del día y de la noche. Como usted y sus hijos son mortales comunes, ustedes no lo pueden ver ni oír; pero tampoco un sordo puede oír los truenos ni un ciego ver el sol. No dude de que él está cerca, protegiéndolos. Justo cuando estaba pensando que, si fuera posible, debería ir a verla de alguna manera, usted hizo que me enviaran un manto hasta aquí. Su solícita atención llegó de manera totalmente inesperada.

Dado que el Sutra del Loto es el más noble de todos los sutras, puede ser que yo aún llegue a tener influencia en esta vida. Si resulta así, puede sentirse segura de que cuidaré a sus hijos, esté usted viva o no. Cuando estuve en Sado y durante mi estancia aquí, usted envió a su sirviente para ayudarme. Ni en esta ni en vidas futuras olvidaré jamás lo que usted ha hecho por mí. No fallaré en retribuir mi deuda de gratitud para con usted. Nam-Myoho-Renge-Kyo, Nam-Myoho-Renge-Kyo.

Con mi profundo respeto,
Nichiren

El quinto día del primer mes de Kenji (1275)


Notas:

  1. Kashyapa: figura del Sutra de Nirvana, no el discípulo cercano de Shakyamuni del mismo nombre.

  2. Sutra de Nirvana.

  3. Sutra del Loto, cap. 2.


Antecedentes históricos:

Un año después de que Nichiren Daishonin regresara de la isla de Sado y se retirara al Monte Minobu, le escribió a Myōichi-ama, una creyente que era familiar de Nisshō, uno de los seis principales sacerdotes discípulos del Daishonin. Le envió varias cartas y, a través de ellas, podemos reconocer que ella era una gran creyente, bien educada y, además, de condición física débil. Esta carta data de mayo de 1275.

Habiendo perdido a su esposo, encontró muy difícil criar sola a sus dos hijos. Nichiren Daishonin se preocupaba por Myōichi-ama y la alentó para que no se apesadumbrara por la muerte de su esposo. En un pasaje citado muy a menudo, él dice que es como si los creyentes del Sutra del Loto estuvieran viviendo el invierno, que nunca falla en convertirse en primavera. Es decir, por medio de la fe en el Gohonzon, todos los sufrimientos pueden transformarse inevitablemente en felicidad, y sus creyentes podrán, con toda seguridad, disfrutar de la primavera en sus vidas.

Gosho - Sostener la Fe en el Gohonzon

 

He recibido sus diversas ofrendas. Le estoy confiriendo el Gohonzon para la protección de su pequeño hijo. Este Gohonzon es el corazón del Sutra del Loto y el ojo de todas las escrituras. Es como el sol y la luna en el firmamento, un poderoso gobernante en la tierra, el corazón en el cuerpo humano, la joya que concede los deseos entre los tesoros y el pilar de una casa.

Cuando uno abraza este mándala, todos los Budas y los dioses se reunirán a su alrededor, acompañándolo como una sombra, protegiéndolo día y noche, como los guerreros guardan a su gobernante, como los padres aman a sus hijos, como los peces necesitan el agua, como los árboles y la hierba ansían la lluvia, o como las aves dependen de los árboles. Usted debe confiar en él de todo corazón.

Con mi profundo respeto,
Nichiren

El vigésimo quinto día del octavo mes


Antecedentes históricos:

Nichiren Daishonin escribió esta carta en el Monte Minobu el vigésimo quinto día del octavo mes de 1275, cuando tenía cincuenta y cuatro años de edad. Está dirigida a Myōshin-ama, una creyente que vivía en Nishiyama, en el distrito Fuji de la provincia de Suruga. El Daishonin le dice a Myōshin-ama que le está confiriendo el Gohonzon para la protección de su bebé y explica que el Gohonzon es “el corazón del Sutra del Loto y el ojo de todas las escrituras”. El objeto de veneración revelado por el Daishonin es la manifestación de ichinen sanzen, que está contenido en las profundidades del capítulo Yujutsu (décimo sexto), que es el capítulo clave del Sutra del Loto de veintiocho capítulos. Por lo tanto, el Gohonzon es el “corazón del Sutra del Loto”.

El Sutra del Loto mismo representa la esencia de todas las enseñanzas del Buda Shakyamuni. Por esta razón, el Gohonzon, “el corazón del Sutra del Loto”, también es el “ojo de todas las escrituras”. En la última mitad de este Gosho, el Daishonin exhorta a Myōshin-ama a tener una fe fuerte y declara que quien abrace este Gohonzon disfrutará de la protección constante de todos los Budas y los dioses budistas.

Gosho - Respuesta a Kio’o

Justamente cuando ansiaba saber de usted de nuevo, llegó el mensajero a quien usted se tomó la molestia de enviar. En mis circunstancias actuales, su donación de dinero es mucho más valiosa que cualquier tesoro que se encuentre en la tierra o en el mar. Desde que supe lo de Kio’o Gozen por intermedio suyo, he estado orando por ella a los dioses del Sol y de la Luna en cada momento del día. Atesore siempre el Gohonzon que le envié hace algún tiempo para la protección de ella. Este Gohonzon nunca fue conocido, y mucho menos inscrito, por nadie, ni en el Día Anterior ni en el Día Medio de la Ley.

Se dice que el león, rey de los animales, avanza tres pasos y luego se agazapa para saltar, desplegando el mismo poder, ya sea que atrape una pequeña hormiga o ataque a un feroz animal. Al inscribir este Gohonzon para la protección de ella, Nichiren es igual al rey león. Esto es lo que el sutra quiere decir con “el poder de un león en ataque”.¹ Crea en este mándala con todo su corazón. Nam-Myoho-Renge-Kyo es como el rugido de un león.

Entonces, ¿qué enfermedad puede ser un obstáculo? Está escrito que aquellos que abrazan el daimoku del Sutra del Loto serán protegidos por Kishimojin y sus diez hijas. Disfrutarán de la abundante felicidad de Aizen y de la buena fortuna de Bishamon.² Dondequiera que su hija retoce o juegue, no le sucederá ningún mal; ella estará libre de temor, como el rey león. Entre las diez hijas de Kishimojin, la protección de Kodainyo³ es la más profunda.

Pero solo su fe determinará todas estas cosas. Una espada será inútil en manos de un cobarde. La poderosa espada del Sutra del Loto debe ser esgrimida por alguien valiente en la fe. Entonces será tan fuerte como un demonio armado con un bastón de hierro. Yo, Nichiren, he inscrito mi vida en sumi⁴, así que crea en el Gohonzon con todo su corazón. El propósito del Buda es el Sutra del Loto, pero la vida de Nichiren no es más que Nam-Myoho-Renge-Kyo. Miao-lo dice en sus interpretaciones: “La revelación de la iluminación original del Buda es el corazón del sutra”.⁵ Los infortunios de Kio’o Gozen se convertirán en fortuna. Refuerce su fe y ore a este Gohonzon. Entonces, ¿qué es lo que no se puede lograr? Usted debe creer en el Sutra del Loto cuando le dice: “Este sutra colma los deseos de uno. Es el agua clara y fresca del estanque que calma la sed”,⁶ y “Ellos tendrán paz y seguridad en esta vida y buenas circunstancias en la próxima”.⁷ Cuando sea perdonado del exilio en esta provincia, me apresuraré a ir a Kamakura, donde nos encontraremos.

Si uno reflexiona sobre el poder del Sutra del Loto, encontrará la juventud perpetua y la vida eterna ante sus ojos. Mi única preocupación es que ella pueda morir joven; por eso, estoy orando con todas mis fuerzas para que los dioses la protejan. Críela para que sea como la Dama Yotoku⁸ o la hija del Rey Dragón. Nam-Myoho-Renge-Kyo, Nam-Myoho-Renge-Kyo.

Respetuosamente,
Nichiren


Notas:

  1. Sutra del Loto, cap. 15

  2. Bishamon: uno de los Cuatro Reyes Celestiales

  3. Kodainyo: una de las Yurasetsu, las diez hijas de Kishimojin

  4. Sumi: tinta china negra

  5. Hokke Mongu Ki, vol. 10

  6. Sutra del Loto, cap. 23

  7. Sutra del Loto, cap. 5

  8. Dama Yotoku: creyente fiel mencionada en el capítulo veintisiete del Sutra del Loto. Ella es la madre de Yozo y Yoguen.


Antecedentes históricos:

Este Gosho fue escrito el 15 de agosto de 1273 y fue dirigido a Kio’o, la hija infante de Shijo Kingo. Sin embargo, Kio’o por esa época tenía solamente un año de edad, así que parece muy probable que Nichiren Daishonin se lo estuviera dirigiendo a sus padres, Shijo Kingo y Nichigennyo. Tuvieron dos hijas: Kio’o y otra llamada Tsukimaro, un año mayor.

Aparentemente fue el mismo Daishonin quien dio el nombre a cada una. Shijo Kingo ya tenía cuarenta años cuando nació Tsukimaro, y por eso las niñas debieron haber sido doblemente apreciadas por la pareja. Como se puede deducir del inicio de la carta, esta fue escrita en respuesta a un mensaje de Shijo Kingo o de su esposa, por medio del cual el Daishonin se enteró de la grave enfermedad de la criatura. Por esa época él estaba viviendo en el exilio en Ichinosawa, en la isla de Sado.

La “Respuesta a Kio’o”, aunque relativamente corta, es significativa porque el Daishonin le había otorgado previamente el Gohonzon a Shijo Kingo, y en esta carta explica el significado de ese honor tan singular. Pocos otros individuos habían recibido el objeto de veneración. Él escribe: “Este Gohonzon nunca fue conocido, mucho menos inscrito, por nadie, ni en el Primer ni en el Medio Día de la Ley”.

El Daishonin declara que el Gohonzon es la encarnación de su propia vida y el verdadero objeto de veneración. Exhorta a Kingo y a su esposa a que crean firmemente en él. El Daishonin usa el ejemplo de un león en pleno ataque para explicar que vertió toda su energía en la inscripción del Gohonzon. A continuación, dice que, si se aplica esta misma intensidad a la práctica, Shijo Kingo y su esposa definitivamente podrán ayudar a su hija infante a recuperar la salud y llegar a ser una familia perfectamente feliz y libre de preocupaciones.