Sobre la dificultad de mantener la fe en este sutra: según Nisshō¹, usted le dijo: “He estado practicando este sutra correctamente desde el año pasado, cuando usted me dijo que aquellos que abracen este sutra disfrutarán de paz y seguridad en esta vida y de buenas circunstancias en la próxima. Pero, por el contrario, me han llovido dificultades”. ¿Es esto cierto, o él me dio un informe falso? En cualquier caso, aprovecharé esta oportunidad para resolver cualquier duda que tenga.
Un pasaje del Sutra del Loto reza: “[...] difícil de creer y difícil de comprender”.² Muchos oyen hablar de este sutra y lo aceptan, pero pocos continúan en su fe al enfrentarse a grandes obstáculos.
Aceptar es fácil; continuar es difícil. Pero una fe constante llevará a uno a la budeidad. Aquellos que abracen este sutra deben estar preparados para encontrar dificultades. Es una certeza, sin embargo, que “obtendrán rápidamente la iluminación suprema”.³ “Mantener la fe” significa valorar Nam-Myoho-Renge-Kyo, la enseñanza mediante la cual todos los Budas del pasado, presente y futuro logran la iluminación.
El sutra reza: “Mantendremos en alto lo que el Buda nos ha confiado”.⁴ El Gran Maestro T’ien-t’ai afirmó: “Uno acepta por el poder de la fe y continúa por el poder de la oración”.⁵ Otra parte del sutra reza: “Es difícil mantener la fe en este sutra. Aquel que lo abrace, aun por corto tiempo, me deleitará a mí y a todos los otros Budas”.⁶
Una fogata arde más intensamente cuando se le añade leña, y un viento fuerte hace que los gura⁷ se hinchen. Las ramas del pino longevo se doblan y se tuercen a medida que envejece. El devoto del Sutra del Loto es como el fuego y la gura, mientras que sus persecuciones son como la leña y el viento. El devoto del Sutra del Loto es el Buda de la vida eterna; con razón su práctica se ve obstaculizada, al igual que las ramas del pino se doblan o se rompen. De ahora en adelante, usted siempre debe recordar las palabras: “Es difícil mantener la fe en este sutra”.
Con mi profundo respeto,
Nichiren
El sexto día del tercer mes del duodécimo año de Bun’ei (1275)
Notas:
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Nisshō (1221–1323). Uno de los seis discípulos más cercanos a Nichiren Daishonin, conocidos colectivamente como los seis sacerdotes mayores.
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Sutra del Loto, cap. 10.
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Sutra del Loto, cap. 11.
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Sutra del Loto, cap. 13.
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Jokke Mongu, vol. 8.
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Sutra del Loto, cap. 11.
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Gura: insectos imaginarios que se hinchan rápidamente con vientos fuertes.
Antecedentes históricos:
Entre las decenas de cartas personales incluidas en el Gosho, hay muchas en las cuales el lector puede verse reflejado en las circunstancias que describe el Daishonin. Nos causa cierto asombro que documentos escritos hace unos setecientos años sean presagios del destino que enfrenta toda la humanidad y que, por lo tanto, resulten apropiados para las personas que practican el budismo verdadero hoy en día.
El tema de esta respuesta a Shijō Kingo es la dificultad de mantener la práctica. En vista de que Shijō Kingo recibió treinta y siete cartas de este tipo (que aún existen), el título se deriva del contenido. De ahí “La dificultad de mantener la fe”, escrita en marzo de 1275.
Shijō Kingo se encontraba entonces en una situación precaria. Su señor y sus compañeros de armas le demostraban abiertamente su resentimiento. El mensaje que recibió de Nichiren Daishonin fue corto y conciso: sea firme y no permita que nada perturbe su fe.
Nichiren Daishonin expresa su sorpresa de que Shijō Kingo, al enfrentarse a los problemas de la vida, no recordara las predicciones del Sutra del Loto de que sus seguidores, en la época del Último Día de la Ley, enfrentarían una oposición áspera y severa. Incluso se pregunta si el informe que escuchó sobre la preocupación de Kingo es cierto o no. En cualquier caso, le dice que la única solución es una disciplina estricta en su práctica del budismo. El beneficio, añade, será la fortaleza del carácter.
He aquí otro asunto importante: el sutra ofrece la promesa de “[...] paz y seguridad en esta vida y buenas circunstancias en la próxima [...]”. La felicidad no es la ausencia de problemas; ese es el punto que enfatiza el Daishonin. El sutra promete la felicidad al dotar al sincero practicante del budismo de vitalidad, fortuna y sabiduría, ya que estas son las claves para la felicidad en este mundo real.
