Justamente cuando ansiaba saber de usted de nuevo, llegó el mensajero a quien usted se tomó la molestia de enviar. En mis circunstancias actuales, su donación de dinero es mucho más valiosa que cualquier tesoro que se encuentre en la tierra o en el mar. Desde que supe lo de Kio’o Gozen por intermedio suyo, he estado orando por ella a los dioses del Sol y de la Luna en cada momento del día. Atesore siempre el Gohonzon que le envié hace algún tiempo para la protección de ella. Este Gohonzon nunca fue conocido, y mucho menos inscrito, por nadie, ni en el Día Anterior ni en el Día Medio de la Ley.
Se dice que el león, rey de los animales, avanza tres pasos y luego se agazapa para saltar, desplegando el mismo poder, ya sea que atrape una pequeña hormiga o ataque a un feroz animal. Al inscribir este Gohonzon para la protección de ella, Nichiren es igual al rey león. Esto es lo que el sutra quiere decir con “el poder de un león en ataque”.¹ Crea en este mándala con todo su corazón. Nam-Myoho-Renge-Kyo es como el rugido de un león.
Entonces, ¿qué enfermedad puede ser un obstáculo? Está escrito que aquellos que abrazan el daimoku del Sutra del Loto serán protegidos por Kishimojin y sus diez hijas. Disfrutarán de la abundante felicidad de Aizen y de la buena fortuna de Bishamon.² Dondequiera que su hija retoce o juegue, no le sucederá ningún mal; ella estará libre de temor, como el rey león. Entre las diez hijas de Kishimojin, la protección de Kodainyo³ es la más profunda.
Pero solo su fe determinará todas estas cosas. Una espada será inútil en manos de un cobarde. La poderosa espada del Sutra del Loto debe ser esgrimida por alguien valiente en la fe. Entonces será tan fuerte como un demonio armado con un bastón de hierro. Yo, Nichiren, he inscrito mi vida en sumi⁴, así que crea en el Gohonzon con todo su corazón. El propósito del Buda es el Sutra del Loto, pero la vida de Nichiren no es más que Nam-Myoho-Renge-Kyo. Miao-lo dice en sus interpretaciones: “La revelación de la iluminación original del Buda es el corazón del sutra”.⁵ Los infortunios de Kio’o Gozen se convertirán en fortuna. Refuerce su fe y ore a este Gohonzon. Entonces, ¿qué es lo que no se puede lograr? Usted debe creer en el Sutra del Loto cuando le dice: “Este sutra colma los deseos de uno. Es el agua clara y fresca del estanque que calma la sed”,⁶ y “Ellos tendrán paz y seguridad en esta vida y buenas circunstancias en la próxima”.⁷ Cuando sea perdonado del exilio en esta provincia, me apresuraré a ir a Kamakura, donde nos encontraremos.
Si uno reflexiona sobre el poder del Sutra del Loto, encontrará la juventud perpetua y la vida eterna ante sus ojos. Mi única preocupación es que ella pueda morir joven; por eso, estoy orando con todas mis fuerzas para que los dioses la protejan. Críela para que sea como la Dama Yotoku⁸ o la hija del Rey Dragón. Nam-Myoho-Renge-Kyo, Nam-Myoho-Renge-Kyo.
Respetuosamente,
Nichiren
Notas:
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Sutra del Loto, cap. 15
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Bishamon: uno de los Cuatro Reyes Celestiales
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Kodainyo: una de las Yurasetsu, las diez hijas de Kishimojin
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Sumi: tinta china negra
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Hokke Mongu Ki, vol. 10
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Sutra del Loto, cap. 23
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Sutra del Loto, cap. 5
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Dama Yotoku: creyente fiel mencionada en el capítulo veintisiete del Sutra del Loto. Ella es la madre de Yozo y Yoguen.
Antecedentes históricos:
Este Gosho fue escrito el 15 de agosto de 1273 y fue dirigido a Kio’o, la hija infante de Shijo Kingo. Sin embargo, Kio’o por esa época tenía solamente un año de edad, así que parece muy probable que Nichiren Daishonin se lo estuviera dirigiendo a sus padres, Shijo Kingo y Nichigennyo. Tuvieron dos hijas: Kio’o y otra llamada Tsukimaro, un año mayor.
Aparentemente fue el mismo Daishonin quien dio el nombre a cada una. Shijo Kingo ya tenía cuarenta años cuando nació Tsukimaro, y por eso las niñas debieron haber sido doblemente apreciadas por la pareja. Como se puede deducir del inicio de la carta, esta fue escrita en respuesta a un mensaje de Shijo Kingo o de su esposa, por medio del cual el Daishonin se enteró de la grave enfermedad de la criatura. Por esa época él estaba viviendo en el exilio en Ichinosawa, en la isla de Sado.
La “Respuesta a Kio’o”, aunque relativamente corta, es significativa porque el Daishonin le había otorgado previamente el Gohonzon a Shijo Kingo, y en esta carta explica el significado de ese honor tan singular. Pocos otros individuos habían recibido el objeto de veneración. Él escribe: “Este Gohonzon nunca fue conocido, mucho menos inscrito, por nadie, ni en el Primer ni en el Medio Día de la Ley”.
El Daishonin declara que el Gohonzon es la encarnación de su propia vida y el verdadero objeto de veneración. Exhorta a Kingo y a su esposa a que crean firmemente en él. El Daishonin usa el ejemplo de un león en pleno ataque para explicar que vertió toda su energía en la inscripción del Gohonzon. A continuación, dice que, si se aplica esta misma intensidad a la práctica, Shijo Kingo y su esposa definitivamente podrán ayudar a su hija infante a recuperar la salud y llegar a ser una familia perfectamente feliz y libre de preocupaciones.
