Había dos hermanos llamados Suri y Jandoku.1 Ambos respondían al nombre Suri Jandoku. Ustedes tres creyentes son como ellos. Cuando cualquiera de ustedes viene, siento como si los tres estuvieran aquí conmigo. El Sutra del Nirvana enseña el principio de disminuir los efectos kármicos negativos. Si el karma pesado del pasado no se expía en esta existencia, uno deberá soportar los sufrimientos del infierno en el futuro; pero si experimenta dificultades extremas en esta vida, los sufrimientos del infierno desaparecerán instantáneamente. Cuando muera, obtendrá los beneficios de Éxtasis y Tranquilidad, así como los de los tres vehículos y del vehículo supremo. El Bodhisattva Fukyo no fue maltratado y vilipendiado, apedreado y golpeado con varas por nada. Probablemente había transgredido la Ley Verdadera en el pasado. La frase “después de expiar sus pecados”2 indica que, debido a que el Bodhisattva Fukyo sufrió persecuciones, pudo erradicar sus pecados cometidos en existencias anteriores. Los veinticuatro sucesores3 fueron todos emisarios del Buda, quien había predicho el advenimiento de ellos. De éstos, el décimo quinto, el Bodhisattva Kanadeva, fue asesinado por un brahmán, y el vigésimo cuarto, Aryasimha, fue decapitado por el rey Dammira. Budamitra y el Bodhisattva Nagarjuna también sufrieron muchas persecuciones. Pero otros propagaron el budismo bajo la protección de reyes devotos, sin enfrentar persecuciones.
Esto parecería mostrar que existen tanto países buenos como malos en el mundo y, por consiguiente, hay dos formas de propagación: shoyu y shakubuku. Las persecuciones ocurrieron incluso durante el Primero y el Medio Días de la Ley, e incluso en la India, el centro del budismo. Ahora estamos al principio del Último Día de la Ley, y este país queda lejos de la India. Por lo tanto, yo esperaba que surgieran persecuciones y las he estado esperando largo tiempo. Expuse este principio hace mucho tiempo, de modo que no debe ser nuevo para ustedes. Kangyo-soku es una de las seis etapas de la práctica de la enseñanza perfecta. Significa que uno actúa como habla y habla como actúa. Aquellos en las etapas de ri-soku y myoji-soku creen en la enseñanza perfecta, pero, a pesar de que la alaban, sus acciones no reflejan sus palabras. Por ejemplo, muchas personas estudian los libros de los Tres Grandes Gobernantes4 y los Cinco Emperadores, pero no hay siquiera un caso entre diez millones en que la sociedad sea gobernada como enseñaron aquellos antiguos sabios chinos. Así que es muy difícil establecer la paz en la sociedad. Uno puede recitar el Sutra del Loto al pie de la letra, pero es mucho más difícil practicar tal como éste enseña.
El capítulo Jihi afirma: “Despreciarán, odiarán, envidiarán y guardarán rencor contra los que leen, recitan, transcriben y abrazan este sutra”. El capítulo Hosshi reza: “En vista de que el odio y la envidia abundan aun durante la vida del Buda, ¿cuánto peor será en el mundo después de su muerte?” El capítulo Kanji reza: “Nos atacarán con espadas y garrotes […] seremos desterrados una y otra vez”. El capítulo Anrakugyo afirma: “La gente estará llena de hostilidad y será extremadamente difícil creer [en este sutra]”. Estas citas provienen del sutra, pero no hay manera de saber cuándo estas profecías se cumplirán. En el pasado, el Bodhisattva Fukyo y el sacerdote Kakutoku leyeron y vivieron estos pasajes. Pero, aparte del Primero y Medio Días de la Ley, ahora, en el Último Día, en todo el Japón sólo Nichiren parece haber hecho lo mismo.
Por mi situación actual, puedo imaginarme bien cómo los seguidores, parientes, discípulos y creyentes debieron haber sufrido cuando tantos de sus santos enfrentaron persecuciones en los antiguos días de los reyes malvados. Ahora Nichiren ha leído la totalidad del Sutra del Loto. Aun una sola frase o pasaje asegurará la iluminación; debido a que he leído el sutra entero, mis beneficios serán mucho más grandes. Aunque pueda parecer presuntuoso, mi más ferviente deseo es permitir que toda la nación logre la iluminación. Sin embargo, en una época en que nadie me presta atención, está más allá de mi poder. Termino ahora para ser breve.
Nichiren
El quinto día del décimo mes del octavo año de Bun’ei (1271).
Notas:
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Suri y Jandoku: hijos de una familia brahmán en la época de Shakyamuni que, se dice, eran tan tontos que no podían distinguirse entre sí; ambos venían corriendo cuando se llamaba a cualquiera de ellos. El Daishonin compara su íntima relación con la fuerte unidad de los tres creyentes de Shimosa.
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Sutra del Loto, cap. 20.
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El número y el orden de los sucesores del Buda difieren levemente de acuerdo con diferentes documentos. Esta traducción se basa en una lista completa de ellos hecha por el Daishonin, que aparece en la pág. 1103 del Gosho Zenshu.
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Los libros de los Tres Grandes Gobernantes y los Cinco Emperadores: escritos que se atribuyen popularmente a ocho legendarios emperadores de la antigua China. Se piensa tradicionalmente que Confucio los incorporó en su libro, el Libro de Documentos, uno de sus Cinco Clásicos. Se conoce muy poco acerca del contenido de estos escritos, pero se dice que estos legendarios emperadores realizaron un gobierno modelo.
Antecedentes históricos:
La doctrina del karma es básica en la filosofía budista. Ésta manifiesta que cada ser vivo lleva una acumulación de efectos debidos a causas creadas no sólo en esta vida, sino a través del pasado infinito. Cada palabra, pensamiento o acción queda grabado en la vida del individuo y contribuye a su destino total como una invisible hoja de balance de débitos y créditos. La práctica del budismo es lo suficientemente poderosa como para anular esta vasta acumulación y puede minimizar sus efectos negativos; de ahí el título de esta carta: “Disminuir los Efectos Kármicos Negativos”. El 5 de octubre de 1271, solamente tres semanas después de que estuvo a punto de ser ejecutado en Tatsunokuchi, Nichiren Daishonin escribió esta carta y la envió a tres de sus principales discípulos: Ota Saemon, Soya Nyudo y Kimbara Jokkyo.
Uno de ellos quizá haya visitado al Daishonin mientras éste estaba detenido en Echi. Existen documentos que indican que vivían en Shimosa, al noroeste de Kamakura, y esta carta fue una expresión de agradecimiento por su visita y su preocupación por la seguridad del Daishonin. La frustrada ejecución del Daishonin y su detención en la mansión de Homma Rokurozaemon les causaron graves preocupaciones a sus seguidores. Inmediatamente después de que el gobierno del shogunato fallara en su intento de decapitar a Nichiren Daishonin, no se pudo decidir qué hacer con él, así que lo detuvieron provisionalmente en dicha mansión.
Mientras tanto, los fanáticos adherentes del Nembutsu y otras sectas prendieron fuego a algunas casas en Kamakura y echaron la culpa del incendio que habían provocado a los seguidores del Daishonin para que el gobierno no lo liberara. Por eso el gobierno decidió finalmente exiliarlo a la isla de Sado. Parece que, cuando esta carta fue redactada, el exilio ya había sido decidido. Los practicantes del Budismo Verdadero se sentían descorazonados. El Daishonin anticipó su ansiedad y envió un constante flujo de cartas de aliento.
Les explicó que los incidentes no fueron simple hostigamiento, sino que fueron altamente significativos porque confirmaron las predicciones en el Sutra del Loto y así comprobaron el hecho de que él era el Buda original. Sus sufrimientos fueron una parte importante e inevitable de esa revelación. En esta carta exhorta a sus seguidores a borrar su propio karma “leyendo” el Sutra del Loto con sus vidas. Les asegura que el poder de la Ley suprema es tan grande que puede minimizar e incluso borrar los efectos de las causas negativas.
