𝑨𝑵𝑨́𝑳𝑰𝑺𝑰𝑺 𝑫𝑬 𝑳𝑨 𝑭𝑰𝑹𝑴𝑨 𝑫𝑬 𝑵𝑰𝑪𝑯𝑰𝑹𝑬𝑵 𝑬𝑵 𝑺𝑼𝑺 𝑴𝑨𝑵𝑫𝑨𝑹𝑨𝑺: 𝑳𝑨 𝑯𝑰𝑷𝑶́𝑻𝑬𝑺𝑰𝑺 𝑫𝑬𝑳 𝑪𝑨𝑹𝑨́𝑪𝑻𝑬𝑹 𝑺𝑨́𝑵𝑺𝑪𝑹𝑰𝑻𝑶 𝑴𝑨𝑵𝑰
La firma autógrafa de Nichiren (Kao) (1222-1282), fundador de la escuela budista que lleva su nombre, constituye un elemento emblemático de sus mandaras escritos (denominados Gohonzon). Entre las diversas hipótesis sobre su origen gráfico, destaca la que postula una inspiración en el carácter sánscrito mani (मणि), que significa "joya" o "perla preciosa" en la tradición indoeuropea y budista. Examinando las similitudes gráficas, los antecedentes doctrinales y los relatos hagiográficos que sustentan esta proposición, aclarando previamente que el sánscrito es una lengua, mientras que el Śiddham, es un sistema de caligrafía utilizado para transcribirla.
En los ejemplares conservados de los mandaras de Nichiren, la firma del maestro se sitúa habitualmente en la porción superior derecha del compendio gráfico. El mani es un carácter de la lengua sánscrita —lengua clásica indoeuropea de los textos budistas, védicos y filosóficos indios—, que puede ser transcrito con diferentes sistemas de escritura. Destaca el Śiddham, que no es una lengua, sino un estilo de caligrafía ritual desarrollado específicamente para registrar textos sagrados en sánscrito, utilizado principalmente en el budismo esotérico.
Al comparar la firma de Nichiren con la escritura del carácter mani en el sistema Śiddham, se observan coincidencias estructurales notables. El carácter sánscrito mani presenta una configuración central redondeada, flanqueada por elementos lineales que se extienden simétricamente. Esta disposición se asemeja a la forma de la firma de Nichiren, la cual combina trazos angulares y curvos en una composición compacta y simbólica. Además, en algunos mandaras complejos, la firma se integra con representaciones en Śiddham (transcribiendo términos sánscritos) de figuras como Acala (Fudō Myōō, el Buddha de la perseverancia inquebrantable) y Rāgarāja (Aizen Myōō, el Buddha del amor transformador), colocadas a ambos lados de un elemento central que evoca la Cintāmaṇi (la joya que concede deseos, un símbolo central en el budismo mahāyāna).
Los mandaras de Nichiren tienen una estructura dual: por un lado, están compuestos por caracteres chinos que representan las figuras budistas del Hokkekyō (Sutra del Loto), especialmente las que aparecen en el Capítulo 11, "La Torre de los Tesoros", donde Shakyamuni Buddha y Prabhutaratna Buddha se sientan juntos como símbolo de la eternidad del Dharma. Por otro lado, incorporan elementos de tradición esotérica (mikkyō) transcritos en Śiddham —caligrafía para el sánscrito—, lo que sugiere una sinergia entre el budismo del Loto y las prácticas esotéricas japonesas de la época.
Si la firma de Nichiren deriva del carácter sánscrito mani, esta dualidad adquiere nueva profundidad: la sección en caracteres chinos representaría la transmisión del Sutra del Loto al bodhisattva Viśiṣṭacāritra (Jōgyō Bosatsu), mientras que la porción transcrita en Śiddham evocaría la transmisión de la Cintāmaṇi como emblema de la sabiduría y la capacidad de manifestar el bienestar. La elección del sánscrito —lengua litúrgica del budismo indio y transmisor de la tradición esotérica— podría responderse como un gesto de vinculación con las fuentes originarias del Dharma, mientras que el uso del Śiddham resalta la precisión ritual requerida para la preservación y manifestación del Dharma.
La conexión entre Nichiren y la imagen de la joya se encuentra documentada en fuentes hagiográficas de la tradición Nichiren. Según el Minobu Soson (Crónica del Monasterio de Minobu), el maestro realizó prácticas de oración dirigidas al bodhisattva Akāśagarbha (Kokuzo Bosatsu, el guardián del espacio y la sabiduría) desde su juventud. El relato afirma que Kokuzo le concedió "gran sabiduría" y una "joya como una estrella brillante", que Nichiren llevaba en la manga derecha y que le permitió comprender la totalidad de los sutras y distinguir la superioridad del Hokkekyō frente a las ocho escuelas budistas existentes en Japón en su época.
Aunque no se conservan manuscritos autógrafos de Nichiren que mencionen explícitamente esta joya como mani (término sánscrito), el texto Zenmui Sanzosho (Tres Tratados sobre la Doctrina y la Práctica) —atribuido a discípulos cercanos— refuerza esta narrativa: se indica que Nichiren fue "nombrado monje supremo ante el bodhisattva Kokuzo" y recibió la "joya de la sabiduría" como sello de su misión. Estas fuentes sugieren que la imagen de la joya tuvo un papel central en la autocomprensión del maestro y en la percepción de su comunidad.
Si bien no existe evidencia documental directa que confirme que la firma de Nichiren se base específicamente en el carácter sánscrito mani, la convergencia entre las similitudes gráficas, la estructura doctrinal de los mandaras y los relatos hagiográficos hace que esta hipótesis sea académicamente pertinente y no desechable. La figura de la Cintāmaṇi y el carácter sánscrito mani podría haber servido como referente simbólico para la configuración de la firma, convirtiéndola en un emblema que une la transmisión textual del Sutra del Loto con la potencia transformadora de la sabiduría esotérica.
Texto Extraído: Biblioteca de Guillermo Cabanelas