Sin embargo, ya que su fe es profunda, las Diez Diosas deben de haber acudido en su ayuda y así haber causado la enfermedad de su amo. Él no lo considera a usted como su enemigo, pero puesto que cierta vez él actuó en su contra al creer las falsas acusaciones de sus colegas, se ha enfermado, y el mal persiste. Riuzo-bo,7 con quien estas personas cuentan como el pilar de su fortaleza, ya ha sido derribado, y los que hablaron falsamente de usted han contraído la misma enfermedad que la de su amo. Riokan es aún más calumniador que ellos. Probablemente sufrirá algún percance serio, o provocará grandes problemas y se encontrará en una situación grave. No cabe duda de que no escapará sano y salvo. Estando las cosas cómo están ahora, tengo la fuerte sensación de que usted corre peligro. Sus enemigos ciertamente atentarán contra su vida. En el juego de backgammon, cuando dos piezas del mismo color se colocan lado al lado, una pieza contrincante no puede darles. Una carreta, siempre que tenga dos ruedas, no irá por el camino dando tumbos. Del mismo modo, un enemigo vacilará en atacar si dos hombres andan juntos. Por ello, no importa qué fallas usted encuentre en sus hermanos menores, no permita que lo dejen sólo ni siquiera por un instante. Su rostro acusa claros signos de mal carácter. Pero sepa que los dioses no protegerán a una persona de mal genio, no importa cuán importante puedan pensar que es. Si usted fuera asesinado, aun cuando usted lograra la budeidad después su muerte, sus enemigos saltarían de alegría mientras que nosotros sólo sentiríamos profunda congoja. Esto sería más que lamentable. Mientras que sus enemigos se ocupan tramando toda suerte de intrigas contra usted, su amo coloca mayor confianza en usted que antes.
En consecuencia, aunque ellos den la impresión de haberse apaciguado, por dentro son sin duda alguna un hervidero de odio. Por ende, compórtese de manera discreta a toda hora en su presencia. Guarde más respeto que antes hacia los otros subalternos de su clan. Por ahora, absténgase 87 de visitar a su amo cuando los miembros del clan Joyo lo están visitando, aun cuando él lo mande a llamar. Si ocurriera lo peor y su amo muriera, sus enemigos quedarían a la deriva, sin patrón a quien acudir, pero parece que no han considerado ese hecho. ¡Son tan irracionales! Cuando ven que usted se reporta al trabajo con más y más frecuencia, sus corazones se llenan de envidia, y su respiración se agita. Si los jóvenes nobles del clan Joyo o las esposas de los que tienen poder preguntan por la enferme dad de su amo, sean quienes fueren, arrodíllese uniendo las palmas de sus manos y responda de este modo: “Su enfermedad está totalmente más allá de mi pobre habilidad para curarla. Pero por más que me rehúse, él insiste en que sea yo quien lo trate. Puesto que estoy a su servicio, no puedo dejar de hacer lo que él me pida”. Deje su cabello desarreglado, y absténgase de usar trajes de gala bien almidonados, mantos de color brillante u otra ropa colorida. Por el momento, persista con paciencia de esta manera. Quizás esté bien consciente de ello, pero déjeme citar la predicción del Buda sobre cómo será el Último Día de la Ley. En esencia, él dice: “Será una época caótica en la que inclusive un sabio encontrará que es difícil vivir. Será como una piedra en un gran incendio, la que por un momento parece resistir el calor pero finalmente se calcina y se desmorona en cenizas. Los sabios expondrán los cinco grandes principios de la humanidad,8 pero ellos mismos hallarán difícil practicarlos”. De ahí el dicho: “No permanezca en el asiento de honor por demasiado tiempo”. Mucha gente conspiró para causar su ruina, pero usted eludió sus intrigas y emergió victorioso. Si ahora pierde su compostura y cae en la trampa, usted será, como dice la gente, como el barquero que rema con todas sus fuerzas sólo para zozobrar precisamente antes de llegar a la orilla, o como una persona a la que no se le sirve té al final de su comida. Mientras usted esté en la mansión de su amo, si permanece en la habitación que se le asignó, nada le ocurrirá. Pero camino a su trabajo al amanecer o de regreso al crepúsculo, sus enemigos estarán a su acecho, esperándolo. Además, tenga extremo cuidado en su casa y alrededor de ella, no sea que haya alguien escondiéndose tras las puertas corredizas, dentro del santuario familiar, bajo el piso o en el desván. Esta vez sus enemigos utilizarán aún más astucia que antes en sus maquinaciones.
Al fin y al cabo, nadie será más digno de confianza en una emergencia que los vigilantes nocturnos de Egara9 en Kamakura. Por más desagradable que le parezca, debería asociarse de manera amistosa con ellos. Minamoto no Yoshitsune10 encontraba totalmente imposible derrotar al Jeike hasta que se ganó a Shiguehioshi11 e hizo alianza con él para así vencer al clan rival. El Shogun Minamoto no Ioritomo12 trató de vengarse de Osada13 por la muerte de su padre, pero no decapitaría al asesino sino hasta después de haber conquistado al Jeike. Es aún más vital que usted controle sus emociones y haga alianza con sus cuatro hermanos. Ellos habían arriesgado sus vidas para adquirir sus mansiones, y éstas les fueron confiscadas por su amo a causa de su fe en el Sutra del Loto, y su creencia en Nichiren. Sea considerado con los que creen en Nichiren y en el Sutra del Loto, no importa lo que puedan haber hecho en el pasado. Además, si ellos frecuentan su casa, sus enemigos temerán atacarlo de noche. No es como si estuvieran tratando de vengar las muertes de sus padres; ciertamente no desean que su conspiración quede al descubierto. Para una persona como usted, que debe evitar que otros lo observen, estos cuatro son los guerreros en quienes usted más puede confiar. Mantenga siempre relaciones amistosas con ellos. Pero puesto que usted es una persona malgeniada, puede que no siga mi consejo. En ese caso, salvarlo estará más allá del poder de mis oraciones. Riuzo-bo y su hermano mayor conspiraron contra usted. Por consiguiente, los dioses celestiales hicieron que la situación se desarrollara exacta mente como usted deseaba. Entonces, ¿cómo se atreve, ahora, a actuar en contra de los deseos de los dioses celestiales? Aunque hubiera acumulado mil o diez mil o cien mil tesoros, ¿de qué le servirían si su amo lo abandona? Él ya lo mira a usted como si usted fuera su propio padre, y lo sigue de la misma manera en que el agua toma la forma de su recipiente, lo anhela como el ternero anhela a su madre, depende de usted al igual que una persona anciana se apoya en su bastón. ¿No será que la amiración que él siente por usted es el resultado del apoyo que el Sutra del Loto le brinda a usted? ¡Qué envidiosos de usted deben de estar sus compañeros subalternos! Apresúrese a ganarse la amistad de los cuatro vigilantes e infórmeme cómo le resulten las cosas. Entonces, oraré fervientemente a los dioses celestiales por su protección. Ya les he informado cuán intensamente usted lamenta las muertes de su padre y de su madre. El Buda Shakiamuni seguramente los acogerá con especial consideración. Una y otra vez recuerdo el momento,14 inolvidable incluso ahora, en que yo estaba a punto de ser decapitado y usted me acompañó, tomando las riendas de mi caballo con lágrimas en sus ojos y pena en su rostro. En cualquier vida en el futuro, ¿cómo podría olvidar eso? Si usted cayera al infierno por alguna ofensa grave, por más vehementemente que Shakiamuni me instara a convertirme en un Buda, me negaría a hacerlo; preferiría caer con usted al infierno. Porque si usted y yo cayéramos juntos al infierno, nos encontraríamos con el Buda Shakiamuni y el Sutra del Loto allá. Sería como la luz de la luna iluminando la oscuridad, el agua fría vertida en agua caliente, un fuego derritiendo hielo, o como el sol despejando la oscuridad. Pero si se aparta de mis consejos, aunque sea ligeramente, entonces no me culpe de lo que pueda ocurrir. La epidemia de peste que actualmente está haciendo estragos, como usted predice, llegará hasta los que ocupan una alta posición social al término del año. Esto quizás es debido a la disposición de las Diez Diosas. Por el momento, mantenga la calma y observe cómo se desarrollan las cosas. No ande quejándose sobre cuán difícil es para usted vivir en este mundo, pues sería un acto totalmente indigno de una persona recta. Si un hombre se comporta de esa manera, después de su muerte, su esposa, abrumada por el dolor de su muerte, les dirá a las demás personas todas las cosas vergonzosas que hizo, aunque ella realmente no tenga la mínima intención de hacerlo. Y no será de manera alguna culpa de ella, sino únicamente el resultado del propio comportamiento reprensible del esposo. Es raro nacer como ser humano. El número de los que están dotados de la vida humana es tan limitado como la cantidad de tierra que se puede colocar sobre la uña de un dedo. La vida como humano es difícil de mantener, tan difícil como lo es para el rocío permanecer sobre la hierba. Pero es mejor vivir un solo día con honor que vivir hasta los ciento veinte años sólo para morir en la ignominia. Viva su vida de manera que todo el pueblo de Kamakura elogie a Shiyo Kingo por ser diligente en su servicio a su amo, su práctica del budismo y su preocupación por otras personas. Más valiosos que los tesoros en un almacén son los tesoros del cuerpo, y los tesoros del corazón son los más valiosos entre todos. A partir del momento en que lea esta carta, ¡esfuércese por acumular los tesoros del corazón! Quisiera relatarle un episodio que habitualmente se mantiene en secreto. En la historia japonesa, hubo dos emperadores que fueron asesinados. Uno de ellos fue el trigésimo tercer Emperador Sushun. Él fue hijo del Emperador Kimmei y tío del Príncipe Shotoku.15
Un día llamó al Príncipe Shotoku y le dijo: “Oímos decir que vos sois un hombre de insuperable sabiduría. Leed mi fisonomía y decidme lo que veis”. El príncipe declinó tres veces, pero el emperador insistió en que Shotoku obedeciera el mandato imperial. Finalmente, no pudiendo rehusarse más, el príncipe respetuosamente leyó la fisonomía de Sushun y luego informó: “Su Majestad, usted tiene en su semblante el presagio de ser asesinado”. La tez del emperador cambió de color. “¿Qué evidencia tenéis para sustentar semejante aseveración?” preguntó. El príncipe respondió: “Veo venas rojas cruzando sus ojos. Ésta es una señal de que usted provocará la enemistad de otras personas”. Acto seguido, el emperador preguntó: “¿Qué podemos hacer para escapar de este sino?” El príncipe respondió: “Es difícil de evadir, pero hay unos soldados conocidos como los cinco grandes principios de la humanidad. En tanto mantenga estos guerreros a su lado, estará fuera de peligro. Las escrituras budistas se refieren a estos soldados como la ‘paciencia’ uno de los seis paramitas”. Durante algún tiempo después, Sushun observó fielmente la práctica de la paciencia. Mas un día, siendo irascible por naturaleza, violó el precepto cuando uno de sus súbditos le obsequió un joven y tierno jabalí. Retiró la vara de metal que estaba sujeta a la vaina de su espada y la clavó en el ojo del animal, diciendo: “Algún día haremos lo mismo con ese tipo al que odiamos”. El Príncipe Shotoku, quien se encontraba presente por casualidad, exclamó: “¡Cielos, qué cosa tan deplorable ha hecho usted! Su Majestad sin duda se ganará el rencor de otras personas. Las propias palabras que ha pronunciado serán la espada que lo hiera”. El príncipe ordenó entonces traer artículos de valor, los que repartió entre los que habían escuchado las palabras del emperador, [para tratar de comprar su silencio]. Sin embargo, uno de ellos le contó el episodio al ministro Soga no Umako.16 Umako, creyendo que era él a quien el Emperador odiaba, convenció a Atai Goma, hijo de Azumanoahia no Atai Iwai, a que matara al emperador. Es evidente entonces que hasta el gobernante en el trono debe cuidarse de no dar libre expresión a sus pensamientos. El digno Confucio se adhería al proverbio: “Nueve pensamientos para cada palabra”, lo que significa que reconsideraba nueve veces antes 89 de hablar. Tan, el Duque de Chou,17 era tan sincero al recibir a sus visitantes que escurría su cabello tres veces mientras lo lavaba, o escupía su comida tres veces durante una cena, para no hacerlos esperar. Considere cuidadosamente lo que quiero decir con esto, para que no tenga motivo para reprocharme después. Tal consideración y tal prudencia definitivamente son parte del budismo. El corazón de todas las enseñanzas de Shakiamuni es el Sutra del Loto, y el corazón de la práctica del Sutra del Loto está expuesto en el capítulo Fukio. ¿Qué es lo que significa el respeto del Bodisatva Fukio [el Bodisatva que Nunca Desprecia] por la gente? El significado real del advenimiento del Buda Shakiamuni en este mundo radica en su comportamiento como ser humano. ¡Cuán profundo! A los sabios se les puede llamar humanos, pero los tontos no son más que animales.
Nichiren
El undécimo día del noveno mes en el tercer año de Kenyi, signo cíclico jinoto-ushi
Notas:
1. Amo Toki: Funcionario del shogunato de Kamakura. Entró al sacerdocio pero vivió en su casa. A tales sacerdotes se les llamaba niudo. Se convirtió al Budismo de Nichiren Daishonin en 1253.
2. Yivaka: Excelente médico de la época de Shakiamuni. Tenía fe devota en el budismo y fue ministro de Ayatashatru. Cuando éste mató a su padre Bimbashara, y estaba a punto de matar a su madre, Vaideji, Yivaka lo disuadió de cometer el segundo asesinato. Más tarde, cuando Ayatashatru estuvo con llagas por todo su cuerpo, Yivaka hizo que se arrepintiera de sus malos actos.
3. Daiyo Kishin Ron: “Despertando la Fe en el Majahiana”. Esta escritura predica las doctrinas fundamentales del Budismo Majahiana e intenta despertar a la gente a la verdadera fe. Fue ampliamente leída por las sectas Majahiana y existen comentarios sobre ella.
4. El aspecto de la vida que se llama la Propiedad de la Ley: Una de las tres propiedades de la vida del Buda.
5. El Iuga-Ron de Maitreya: “Tratado sobre la Práctica Iogachara”, traducido del sánscrito al chino por Jsüan tsang, durante la dinastía T’ang. Se dice que Maitrehia se lo dictó a Asanga (no el contemporáneo y discípulo cercano de Shakiamuni sino un estudioso budista del siglo tres o cuatro en la India).
6. Esa mentira absurda: El informe hecho por los colegas de Shiyo Kingo al Amo Ema en donde falsamente se le reportó que Kingo había tratado de perturbar el debate de Kuwagahiatsu a la fuerza para causarle problemas a Riuzo-bo.
7. Riuzo-Bo: Sacerdote de la secta Tendai. Primero vivió en el Templo Enriaku-yi sobre el Monte Jiei, templo principal de la secta Tendai, pero fue expulsado del Monte Hiei por haber comido, supuestamente, carne humana. Más tarde, apareció en Kamakura y continuó predicando desde una cabaña en Kuwagahiatsu. Aunque llegó a disfrutar de gran popularidad, fue derrotado en debate por Sanmi-bo, un discípulo del Daishonin, en junio de 1277.
8. Cinco grandes principios de la humanidad: También llamados las cinco virtudes constantes: benevolencia, rectitud, propiedad, sabiduría y sinceridad. Fueron predicados por el confucionismo como los principios que siempre debían guiarlo a uno.
9. Vigilantes nocturnos de Egara: Los cuatro hermanos menores de Shiyo Kingo. Sus tierras les fueron confiscadas a raíz de su fe en las enseñanzas del Daishonin, obligándolos a aceptar puestos humildes como vigilantes nocturnos.
10. Minamoto no Ioshitsune (1159–1189): Medio hermano menor de Minamoto no Ioritomo, fundador del gobierno de Kamakura. En 1180, cuando Ioritomo formó un ejército para luchar contra el clan rival Taira o Jeike, Ioshitsune se unió a él y luego derrotó al ejército de los Taira. Después de la batalla, Ioshitsune se ganó el desagrado de Ioritomo y escapó a la parte norte del Japón, pero finalmente fue asesinado por una poderosa familia de ese distrito.
11. Shiguehioshi: Taguchi Shiguehioshi, jefe de una pode rosa familia de Awa, provincia del sur del Japón. A pesar de que era miembro del clan Taira, informó a Ioshitsune sobre las condiciones internas del ejército de los Taira así como los puntos débiles de su posición. Esto ayudó a causar la caída del clan Taira.
12. Minamoto no Ioritomo (1147–1199): Fundador del shogunato de Kamakura. Derrotó el clan rival Taira en la batalla final de Dannoura en 1185, y estableció un gobierno militar en Kamakura. Sin embargo, no hizo intento alguno por desmantelar la maquinaria gubernamental que ya existía en Kioto e intencionalmente buscó reconocimiento del emperador y de la de corte por sus acciones. En 1192 logró obtener el prestigioso título militar de shogun.
13. Osada: Osada Tadamune, samurai de la Provincia de Owari en el Japón central. En 1159 Minamoto no Ioshi tomo, quien era el padre de Ioritomo, combatió contra el ejército de los Taira y fue derrotado. En la retirada, se ocultó en la casa de Osada Tadamune. Bajo las órdenes de los Taira, Osada llevó a Ioshitomo al baño y allí lo mató. Luego, cuando Ioritomo reclutó un ejército, Tadamune y su hijo, Kaguemune, se unieron a Ioritomo. Sin embargo, después de la caída del clan Taira, ambos fueron muertos por orden de Ioritomo.
14. El inolvidable momento en que yo iba a ser decapitado: Significa la persecución de Tatsunokuchi,
15. Shotoku (574–622): Segundo hijo del trigésimo primer emperador Iomei, quien era famoso por su aplicación del espíritu del budismo al gobierno. Como regente de la Em peratriz Suiko, llevó a cabo varias reformas. Reverenciaba al Sutra del Loto, el Sutra Shrimala y el Sutra Vimalakirti, y escribió comentarios sobre ellos.
16. Soga no Umako (m. 626): Principal ministro, que as cendió a ese puesto en 570 cuando murió su padre, Soga no Iname. En 587, derrotó a la familia Mononobe, los más fuertes oponentes al budismo. Al año siguiente, el príncipe que había sido escogido por Umako ascendió al trono para convertirse en el Emperador Sushun. Bajo la protección del clan Soga, el budismo pronto comenzó a florecer, y para los fines del siglo VI, ya estaba bien establecido en el área de Iamoto. Desafortunadamente, los antecedentes políticos de Soga no Umako no fueron a la par con los píos esfuerzos de promover el budismo, pues procedió a consolidar su poder por medio de atroces e indignantes actos de traición. Hizo que asesinaran al Emperador Sushun, y lo reemplazó con su propia sobrina, la Emperatriz Suiko.
17. Tan, el Duque de Chou: Hermano menor del Emperador Wu. Después de la muerte de Wu, Ch’eng, el hijo del Empe rador Wu, todavía era un niño, así que Tan administró los asuntos del estado en su lugar como regente.
Antecedentes históricos:
Esta carta lleva la fecha del 11 de septiembre de 1277 y fue dirigida a Shiyo Kingo en Kamaku ra. Se llama “Las Tres Clases de Tesoros” porque el Daishonin se refiere a los tesoros guardados en los cofres, los tesoros del cuerpo y los tesoros del corazón, declarando la superioridad de los tesoros del corazón. También a veces se le llama “La Historia del Emperador Sushun” porque en esta carta el Daishonin alude a la historia del emperador de ese nombre quien causó su propia ruina por su carácter irascible. Alrededor de 1274, Shiyo Kingo comenzó a tratar de convertir a su amo al budismo del Daishonin. El Amo Ema no se tomó a bien estos esfuerzos, e instigado por informes calumniosos recibidos de los colegas de Kingo, le redujo el feudo al creyente Kingo. La situación empeoró en junio de ese año cuando Kingo asistió a un debate entre Sanmi-bo Nichiguio, un discípulo del Daishonin y Riuzo-bo, un seguidor de la secta Tendai. Los colegas de Kingo una vez más lo calumniaron, afirmando que había intentado perturbar el debate a la fuerza para poner a Riuzo-bo en aprietos. El Daishonin le escribió a Kingo varias cartas e incluso elaboró un borrador de petición al amo Ema en nombre de Kingo. En estas cartas, el Daishonin le ofrece muchos consejos prácticos a Kingo así como orientación en la fe. Le dijo a Kingo que debía consagrarse al servicio de su amo con la misma dedicación que mostraba hacia la práctica del budismo. Más tarde, ese mismo año, el amo Ema cayó enfermo, y Shijo Kingo empleó sus habilidades médicas para curarlo.
En 1278, el agradecido amo le restableció las tierras a Kingo e incluso se las incrementó. Shijo Kingo había permanecido firme en su fe a través de toda su rigurosa prueba. Al comienzo de esta carta, Nichiren Daishonin le dice a Shijo Kingo que debe recordar la deuda de gratitud para con su amo y enfatiza en la enseñanza budista que cambios fundamentales dentro de uno mismo resultan en cambios en el ambiente externo. También le aconseja a Kingo hacer un esfuerzo por controlar su temperamento y no dejarse llevar por sus emociones. Seguidamente, el Daishonin alienta cálidamente a Shijo Kingo diciendo “Si usted y yo cayéramos juntos al infierno, nos encontraríamos con el Buda Shakiamuni y el Sutra del Loto allá.” Cuando el Daishonin estaba a punto de ser ejecutado en Tat sunokuchi, Shijo Kingo hizo el voto de morir a su lado. Ahora que Kingo estaba padeciendo un severo suplicio, el Daishonin se esfuerza al máximo de su poder para protegerlo. Este espíritu de apoyarse el uno al otro es fundamental al budismo. El Daishonin luego dice que ya que Kingo fue lo suficientemente afortunado como para nacer como humano y encontrar la Ley Verdadera, debería acumular “los tesoros del corazón” y ganarse el respeto de otros. Final mente, al citar la historia del Emperador Sushun y otros ejemplos de sabios tales como Confucio, el Daishonin le enseña a Kingo que él, como practicante del budismo verdadero, debería conducir su vida diaria admirablemente y ser considerado con los demás.
