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sábado, 21 de febrero de 2026

Gosho - Los Tres Obstáculos y los Cuatro Demonios

 


Los dos Hombres que usted envió llegaron aquí, trayendo sus diversas ofrendas. También recibí un mensaje del sacerdote Nissho1 con respecto a su sinceridad. En esta carta deseo aconsejarle sobre lo que es lo más importante para usted. En los Días Primero y Medio de la Ley, el mundo no cayó en decadencia porque santos y sabios aparecieron con frecuencia, y los dioses celestiales protegían a la gente. Sin embargo, la gente en el Último Día de la Ley se ha vuelto tan codiciosa que los conflictos se desatan incesantemente entre el soberano y sus súbditos, entre los padres y los hijos, entre los hermanos mayores y los menores, y aún más entre personas que no tienen relación entre sí. Cuando dichos conflictos ocurren, los dioses abandonan el país y luego comienzan las tres calamidades y los siete desastres, hasta que uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis o siete soles aparezcan en el firmamento.2 Las plantas se marchitan y mueren, los ríos, tanto grandes como pequeños, se secan, la tierra se abrasa cual carbón encendido, y el mar se vuelve como aceite hirviendo. Al final, las llamas llenan la atmósfera, surgiendo del infierno de incesante sufrimiento y alcanzando el cielo de Brahma. Tal es la devastación que ocurrirá cuando el mundo llegue a su disolución final. Todos, ya sean sabios o ignorantes, lo consideran natural que los hijos obedezcan a sus padres, que los súbditos sean leales a su soberano y que los discípulos sigan a su maestro. Sin embargo, recientemente parece que la gente de nuestra época, embriagada por el vino de la avaricia, la ira y la necedad,3 traiciona habitualmente a su soberano, desprecia a sus padres y se mofa de sus maestros. 

 Usted debe leer repetidas veces la carta anterior4 en la que expliqué que por supuesto uno debe obedecer a sus padres tanto como a su maestro y a su soberano, pero si cometen maldades, el reprenderlos es en efecto ser leal a ellos. Recientemente su hermano mayor, Uemon no Sakan, fue desheredado nuevamente por su padre. Le dije a su esposa cuando vino a visitarme aquí que era inevitable que lo desheredaran de nuevo, y que debido a que la fe de usted era muy inestable, ella debería estar preparada para lo peor. Esta vez estoy seguro que usted abandonará su fe. Si lo hace, no tengo la más mínima intención de reprochárselo. De igual manera, tampoco me debe culpar a mí, Nichiren, cuando usted haya caído en el infierno. No es de modo alguno mi responsabilidad. Es un hecho innegable que el fuego puede reducir inmediatamente a cenizas un pastizal de hasta mil años de antigüedad, y que el mérito que uno ha adquirido durante más de cien años puede ser destruido con una sola palabra dicha con descuido. Su padre ahora parece haberse convertido en enemigo del Sutra del Loto, pero su hermano se convertirá ahora en uno de sus devotos.5 Usted, que solamente está interesado en asuntos del momento, obedecerá a su padre, y la gente ilusa, por consiguiente, elogiará a usted por su devoción filial. Munemori6 obedeció las órdenes tiránicas de su padre y finalmente fue decapitado en Shinojara. Shiguemori desobedeció a su padre y lo precedió en la muerte. ¿Cuál fue realmente mejor hijo? Si usted obedece a su padre, que es un enemigo del Sutra del Loto, y abandona a su hermano, que es un devoto de la enseñanza suprema, ¿está usted entonces siendo filial? En el análisis final, lo que debe hacer es resolverse a proseguir con firme determinación el camino del budismo exactamente como lo está haciendo su hermano. Su padre es como el Rey Mioshogon7 y ustedes dos hermanos son como los príncipes Yozo y Yoguen. La época es diferente pero el principio del Sutra del Loto permanece inalterado. Recientemente, Joyo Ioshimasa,8 el amo de la Provincia de Musashi, abandonó su vasto territorio y a sus numerosos súbditos para retirarse de todos los asuntos mundanos. Si usted se congracia con su padre sólo por el bien de su pequeño patrimonio personal, descuida su fe y cae en los malos estados de vida, no debe echar la culpa a mí, Nichiren. No obstante, a pesar de esta advertencia, siento que esta vez usted abandonará su fe. 

Digo esto por misericordia, porque usted ha sido fiel hasta ahora, pero puede caer en los malos estados de vida a pesar de su fe en el pasado. Si, por un chance entre cien o aun mil, se decidiera a seguir mi enseñanza, entonces enfréntese a su padre y dígale: “Debido a que usted es mi padre, por supuesto que debo obedecerle, pero como se ha convertido en enemigo del Sutra del Loto, no estaría cumpliendo mi deber filial con usted si lo obedezco en este asunto. Por ello, he decidido desobedecerlo a usted y seguir a mi hermano. Si lo deshereda, tenga presente que me está desheredando a mí al mismo tiempo”. Haga esto con corazón valiente, sin el menor temor. Es la falta de coraje la que impide que uno logre la budeidad, aunque haya profesado muchas veces la fe en el Sutra del Loto desde el pasado remoto. Definitivamente existe algo extraordinario en el flujo y reflujo de la marea, en la salida y puesta de la luna, y en la manera en que el verano, el otoño, el invierno y la primavera siguen su curso uno tras otro. Algo extraordinario ocurre también cuando una persona común logra la budeidad. En ese momento, invariablemente aparecerán los tres obstáculos y los cuatro demonios9, y los sabios se regocijarán mientras que los tontos retrocederán. He estado esperando durante mucho tiempo para decirle esto, ya sea a través de mi propio mensajero o de alguna otra forma. Por ello, agradezco profundamente que me haya enviado a estos mensajeros. Estoy seguro de que si usted estuviera a punto de abandonar su fe, no los habría enviado. Pensando que aún no es demasiado tarde, le escribo esta carta. De veras, lograr la budeidad es difícil, más difícil que la proeza de colocar una aguja en la cumbre del Monte Sumeru de este mundo y luego lanzar un hilo desde la cumbre del Monte Sumeru de otro mundo y hacerlo pasar por el ojo de esa aguja. Y esta hazaña es mucho más difícil si se debe realizar cuando hay que enfrentar viento en contra. 

El Sutra del Loto afirma: “Durante innumerables millones y millones de eones de inconcebible duración, raras son las veces cuando se ha escuchado este Sutra del Loto. Durante innumerables millones y millones de eones de inconcebible duración, raras son las veces cuando los Budas, los Reverenciados por el Mundo, predican este sutra. Por consiguiente, los que lo practican después de la muerte del Buda, al escuchar un sutra como éste, no deben tener duda alguna”. Este pasaje es extremadamente insólito aun dentro de los veintiocho capítulos del Sutra del Loto. Desde el capítulo Yo hasta el capítulo Josshi, los humanos, los seres celestiales, las cuatro clases de creyentes y las ocho clases de seres inferiores que estaban en la etapa de togaku10 fueron muchos, pero hubo un solo Buda, Shakiamuni. Por lo tanto, estos capítulos son más importantes [que las enseñanzas anteriores al Sutra del Loto] pero menos importantes [que los capítulos del Sutra del Loto que describen la ceremonia en el aire.] Los doce capítulos del Joto al Zokurui son los más importantes de todos, porque en presencia del Buda Shakiamuni apareció una torre adornada de muchos tesoros.11 Fue como si el sol hubiese salido frente a la luna. Todos los Budas del universo estaban sentados bajo los árboles, y parecía como si la luz de una fogata iluminara toda la hierba y los árboles del universo. Fue en este escenario que se expuso el pasaje citado arriba. El Sutra del Nirvana afirma: “La gente ha estado sufriendo desde hace incontables eones. Los huesos que cada individuo deja atrás durante un eón se apilan para formar un cúmulo tan alto como el Monte Vipula en Rayagrija, y la leche que mama es igual a las aguas de los cuatro océanos.12 La sangre que se derrama, y también las lágrimas que se vierten de pena por las muertes de los padres, hermanos, esposas, hijos y otros familiares, son más abundantes que la cantidad de agua de los cuatro océanos. Uno no podría contar el número de padres que ha tenido en sus pasadas existencias de vida aunque utilizara palitos de diez centímetros hechos de todas las plantas y árboles que crecen sobre la tierra”. Éstas son las palabras que el Buda pronunció tendiéndose en la arboleda en el último día de su vida terrenal. 

Debe usted concentrar en ellas su máxima atención. Significan que el número de padres que le dieron vida desde hace innumerables eones no se podrían contar incluso con palitos de diez centímetros hechos cortando todas las plantas y todos los árboles que crecen en todos los mundos de las diez direcciones. Así que usted ha tenido un sinnúmero de padres en existencias pasadas, pero jamás ha encontrado el Sutra del Loto durante ese tiempo. Al considerar eso, vemos que es fácil tener padres, pero muy difícil encontrar el Sutra del Loto. Si ahora usted desobedece las palabras de un padre, lo cual se consigue fácilmente, y sigue a un amigo del Sutra del Loto, que raramente se puede encontrar, no sólo podrá lograr la budeidad, sino que también podrá conducir a la iluminación al padre que usted desobedeció. Por ejemplo, el Príncipe Siddhartha13 fue el hijo mayor del Rey Shuddhodana. Su padre quería que él lo sucediera en el trono y que gobernara la nación, y de hecho le cedió el trono, pero el príncipe, en contra de los deseos del rey, escapó del castillo en la noche. El rey se puso furioso con él por no ser filial, pero Siddhartha, después de alcanzar la budeidad, primero que todo salvó a sus padres, el Rey Shuddhodana y la Dama Mahia. Ningún padre jamás animaría a su hijo a retirarse del mundo para lograr la iluminación. Pero aun así, en el caso suyo, los sacerdotes y los seguidores de las sectas Ritsu y Nembutsu han tratado de incitar a su padre de unirse a ellos para poder hacerles abandonar la fe tanto a usted como a su hermano. Me han dicho que el sacerdote Rioka-bo14 está convenciendo a otros a que invoquen un millón de Nembutsu en un intento por sembrar discordia entre la gente y destruir las semillas del Sutra del Loto. Joyo Shiguetoki, quien hizo construir el templo Gokuraku-yi para Riokan, parecía ser una persona respetable. Sin embargo, engañado por los seguidores del Nembutsu, me trató como un enemigo, y como resultado de ello, él y casi todo su clan fueron arruinados. Sólo Joyo Naritoki, el amo de la Provincia de Echigo, ha sobrevivido. 

Usted puede pensar que los que creen en Rioka-bo están pros perando, pero ¡debería usted ver lo que ha sido del clan Nagoe15 que pagó la construcción del templo Zenko-yi, el templo Choraku-yi y un templo para albergar una enorme imagen del Buda! De nuevo, Joyo Tokimune16 es el gobernante del Japón pero por su conducta ha atraído sobre sí a un enemigo casi tan grande como el mundo entero. Aunque usted abandone a su hermano y reemplace a él en el favor de su padre, nunca prosperará en diez millones de años. No se sabe qué será de usted aun en breve; puede que enfrentará la ruina en esta misma vida. Por eso, usted debe hacer la determinación de pensar profundamente en su próxima existencia. Habiendo escrito todo esto, se me ocurre que esta carta podría ser inútil, y me cansa proseguir. Pero podría servirle como recordatorio en el futuro. 

Con mi profundo respeto, Nichiren 

El vigésimo día del décimo tercer mes 


Notas: 

1. Nissho (1221-1323): uno de los seis sacerdotes que eran los discípulos principales de Nichiren Daishonin. Se dedicó a la prédica del budismo principalmente en Kamakura, pero después de la muerte del Daishonin, cayó bajo la influencia de la secta Tendai a la cual había pertenecido antes y se volvió en contra las enseñanzas del Daishonin y Nikko Shonin. 
2 Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis o siete soles aparecen en el firmamento: Esto se refiere a un fenómeno inusual en el que el sol se ve como una imagen múltiple. Tales ilusiones con respecto al sol han aparecido como muchos discos brillantes, formando halos por fuera del sol. Los científicos dicen que las causan la reflexión o refracción de la luz, por cristales de hielo que flotan en la estratosfera. 
3 Avaricia, ira y necedad: generalmente conocidos como los tres venenos, son los males fundamentales inherentes en la vida que dan origen al sufrimiento humano. 
4. La carta anterior: Indica la “Carta a los Hermanos”, fechada 16 de abril de 1275. 
5. El hermano mayor Munenaka ya era por supuesto un de voto del Sutra del Loto porque había estado practicando el sutra de acuerdo a la enseñanza del Daishonin. Esta aseveración implica que debido a que Munenaka voluntariamente aceptaría ser desheredado, junto con el desprecio social que eso implicaba, en vez de renunciar su fe, con esto estaba en efecto dando su vida por el Sutra del Loto. 
6. Munemori (1147–1185) y Shiguemori (1138–1179): Her manos y guerreros pertenecientes al clan Taira, que tomó el control de la corte japonesa a mediados del siglo XII, y ejercieron el poder supremo hasta que fue derrotado por el clan Minamoto en 1185. El jefe del clan gobernante, Taira no Kihiomori, se nombró a sí mismo en el cargo más alto del gobierno y abusó de su autoridad. Su hijo mayor, Shiguemo ri, virtuoso y amable, amonestó a su padre cuando trató de confinar al emperador retirado, Goshirakawa, mientras que el segundo hijo, Munemori, obedeció a su padre y recluyó al emperador en prisión después que Shiguemori murió de una enfermedad. Este encarcelamiento del emperador desencadenó el ataque a los Tairas por el clan Minamoto. Munemori fue decapitado en 1185. 
7. Yozo y Yoguen: Dos hijos del Rey Mioshogon quienes son descritos en el capítulo Mioshogonno (27°) del Sutra del Loto. Su madre era la Dama Yotoku. El Sutra del Loto les fue enseñado por un Buda llamado Unraionno, quien los exhortó a que su madre fuese a visitarle. La madre los instó a llevar también a su padre, seguidor del Brahmanismo. Luego desplegaron poderes místicos ante su padre y le hicieron sentir sed por el Budismo. 
8. Joyo Ioshimasa (1243–1281): Un alto funcionario del gobierno de Kamakura quien ocupó cargos importantes tales como consejero del regente y gobernador encargado. Renunció a su posición para entrar al sacerdocio en 1277. 
9. Tres obstáculos y cuatro demonios: (japonés, sansho shima) Varios obstáculos en la práctica del budismo. Los tres obstáculos son (1) bonno-sho: obstáculos que se de ben a los tres venenos: la avaricia, la ira y la necedad; (2) go-sho: oposición por parte de la esposa y de los hijos; (3) jo-sho: obstáculos causados por los superiores (soberano, padres, etc.). Los cuatro demonios son: (1) bonno-ma: obs trucciones que se originan en los tres venenos; (2) on-ma: el obstáculo de los cinco componentes: forma, percepción, concepción, volición y conciencia; el cuerpo y la mente hu manos llegan a existir a través de la combinación temporal de estos cinco componentes que son la causa de muchas clases de sufrimiento; (3) shi-ma: el obstáculo de la muerte, que pone fin a la práctica del budismo, o la muerte inoportuna de un creyente que provoca dudas en otros; (4) tenyi-ma: obstrucción por el Demonio del Sexto Cielo. Esta obstrucción ocurre en forma de opresión por personas de influencia y poder y es la más difícil de conquistar. 
10. Togaku: Quincuagésima primera etapa de la práctica del bodisatva. T’ien-t’ai clasificó la práctica del bodisatva en cincuenta y dos etapas, siendo la última miokaku, o la plena iluminación. Así que Togaku es el estado más alto de un bodisatva. 
11. Torre adornada de muchos tesoros: La Torre de los Tesoros del Buda Tajo que aparece en el capítulo Joto (11°) del Sutra del Loto. La Torre, que representa la naturaleza de Buda, apareció para señalar que Shakiamuni estaba comenzando a exponer la enseñanza esencial. 
12. Cuatro océanos: En el budismo, los océanos que rodean el Monte Sumeru por sus cuatro costados. 
13. Siddhartha: El nombre de Shakiamuni Buda antes de que renunciara al mundo. 
14. Rioka-bo (1217–1303): Gokuraku-yi Riokan, un sacer dote de la secta Ritsu. Rioka de Rioka-bo es un cambio fonético de Riokan y significa “dos fuegos”. En marzo de 1275, se produjo un incendio en el templo Gokuraku-yi en donde Riokan estaba viviendo por esa época, y las llamas se propagaron al palacio del shogunato. El templo y una parte del palacio se quemaron completamente. Sarcásticamente, por lo tanto, Nichiren Daishonin llamó a Riokan “Rioka”-bo (el sacerdote doble fuego). 
15. Clan Nagoe: Clan de Joyo Tomotoki (1193–1245), hermano menor de Joyo Iasutoki, tercer regente del gobierno de Kamakura. Su clan fue llamado el clan Nagoe por su lugar de residencia. Él y su clan, que fueron fervorosos creyentes de la secta Nembutsu, tuvieron muertes trágicas. 
16. Hoyo Tokimune (1251-1284): Octavo regente del gobierno de Kamakura. En el siglo XIII una nueva y cruel raza de conquistadores, los Mongoles, apareció en la escena de Asia. En 1268, cuando el Imperio Mongol envió al primero de una sucesión de mensajeros al Japón para exigir que éste reconociera su lealtad a los Mongoles, Nichiren Daishonin escribió a Tokimune una carta en la que le dijo que el gobierno debería suspender su patrocinio a las sectas heréticas y comenzar a creer en el budismo verdadero, pero su advertencia no fue escuchada. En 1274 y 1281, las fuerzas mongoles atacaron las zonas meridionales del Japón, lo que extendió olas de terror por todo el país. Los japoneses sufrieron pérdidas terribles, aunque una gran parte de la flota del enemigo fue destruida por tormentas. 


Antecedentes históricos: 

Esta carta fue escrita a Jioe no Sakan Munenaga, el menor de los hermanos Ikegami, el 20 de noviembre de 1277, tres años después de que Nichiren Daishonin regresara del exilio en la Isla de Sado. Los dos hermanos Ikegami, Uemon no Sakan Munenaka y Jioe no Sakan Munenaga, fueron convertidos al budismo del Daishonin casi al mismo tiempo que Shiyo Kingo. El mayor, Munenaka, fue el primero en comenzar a creer en el budismo, probablemente en 1265, y su hermano menor, Munenaga, le siguió poco después. Ambos fueron funcionarios en el shogunato de Kamakura, y su padre, Iasumitsu, ocupó un puesto importante en el departamento gubernamental de construcción. Iasumitsu fue un fanático creyente de Riokan, el sacerdote principal de la secta Ritsu quien era sumamente activo en asuntos políticos. Por consiguiente, Munenaka y Munenaga se encontraron con una obstinada oposición por parte de su padre en el curso de su práctica budista. En abril de 1275, Iasumitsu desheredó a su hijo mayor, quien era más fuerte y más seguro en su fe. 

Al oír las noticias, el Daishonin escribió la “Carta a los Hermanos” para alentarlos, diciéndoles que el desheredamiento de Munenaka era un obstáculo que invariablemente surge cuando uno persigue la iluminación con ahínco, y que al superar este obstáculo ambos podían cambiar su destino y lograr la felicidad. Por muy ofensiva que le pareciera a Iasumitsu la religión de sus hijos, debe de haber habido alguna otra provocación para tan extrema medida. El Daishonin sospechaba la participación de Riokan en este asunto. Riokan hacía tiempo que había renunciado a realizar cualquier ataque directo contra Nichiren Daishonin, pero podía fácilmente aplicar presión sobre sus seguidores. Hay documentos que indican que él persuadió al padre, Iasumitsu, a tomar medidas en contra de sus hijos. Al desheredar a Munenaka, Iasumitsu, en efecto, estaba seguro de provocar una desavenencia entre los dos hijos, que podría tentar fácilmente a Munenaga, el más débil, a que abandonara sus creencias a cambio del derecho a los bienes de su padre. Pero Iasumitsu falló en su intento y perdonó a Munenaka. Sin embargo, lo desheredó nuevamente en 1277, lo que parece haber perturbado mucho la confianza del hermano menor Munenaga. A través de esta carta, “Los Tres Obstáculos y los Cuatro Demonios”, Nichiren Daishonin enseñó a Munenaga el verdadero significado del amor filial, esto es, convertir a los propios padres a la fe en el Budismo Verdadero, y lo alentó a continuar en la fe durante toda su vida, citando el ejemplo de Yozo y Yoguen. Después, apoyado por la orientación y aliento del Daishonin, Munenaga mantuvo su fe junto con su hermano, y en 1278, tras una práctica de veintidós años, sus esfuerzos mancomunados llevaron finalmente a que su padre aceptase la fe en el budismo de Nichiren Daishonin.