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viernes, 20 de febrero de 2026

Gosho - El palacio real

 


He recibido un kan¹ y medio de monedas. Me siento muy complacido de que me haya informado en detalle sobre el incendio que destruyó el templo Gokuraku-ji.² La conflagración se menciona en el Sutra Ninno como el tercero, y en el Sutra del Loto como el primero de los siete desastres.³ Ninguna espada puede cortar el aire, y ningún fuego puede quemar el agua. De igual forma, ningún incendio puede hacerle daño a un erudito, a un hombre digno de respeto, a un hombre afortunado o a un hombre de gran sabiduría.

Se dice que la ciudad amurallada de Rajagriha⁴ en la antigua India albergaba 900.000 viviendas, pero fue destruida por grandes incendios que se desataron en siete ocasiones. Cuando el rey vio que la gente estaba a punto de huir de la ciudad por la desesperación, su pena no tuvo límites. En aquel entonces, un sabio le aconsejó, diciéndole: “La conflagración, por ser uno de los siete desastres, ocurre cuando un erudito ha abandonado su país y la buena fortuna del rey se ha agotado. En este caso, no obstante, aunque los sucesivos incendios han destruido las casas del pueblo, nunca han consumido el palacio real ni una sola vez. Esto es indicio de que la culpa recae no sobre el rey, sino sobre la gente. Por lo tanto, si le da el nombre de ‘el palacio real’ a toda la ciudad, el dios del fuego temerá quemar sus casas”.

El rey pensó que este consejo era razonable y llamó a la ciudad “Rajagriha” (Palacio Real), y los incendios nunca más volvieron a repetirse a partir de entonces. Esta historia nos enseña que el fuego no puede destruir a un hombre que tiene gran fortuna.

En este país, sin embargo, el palacio del shogun acaba de ser destruido por un incendio, una señal de que la buena fortuna del Japón está a punto de acabarse. Las calamidades están azotando a este país con creciente frecuencia, probablemente porque los sacerdotes, saturados de transgresiones, están ofreciendo fervientes oraciones con la intención de doblegarme a mí, Nichiren.

El nombre revela la esencia de una cosa. El “santo” transgresor Ryokan-bo⁵ (Sacerdote Doble Fuego) es el maestro de la gente que vive en Kamakura, ya sea de rango alto o bajo. Uno de los dos incendios lo reclamó como víctima, convirtiendo a Gokuraku-ji (Templo del Paraíso) en Jigoku-ji (Templo del Infierno). El otro incendio saltó de ahí para devorar el palacio del gobernante. Además, este doble incendio no solamente ha arrasado al país en esta vida, sino que también es un augurio de que en la próxima vida el maestro de todo el Japón y sus discípulos caerán al infierno de sufrimiento incesante y se quemarán en sus llamas kármicas.

Los ignorantes sacerdotes no hicieron caso a las palabras de un hombre de gran sabiduría, y este incendio se produjo como consecuencia de ello. ¡Cuán lamentable! Ya le he escrito sobre esto antes.

A propósito, puse a pastar la yegua que usted me regaló, y ella encontró un compañero y parió un potro color castaño. ¡Qué caballo más formidable! Quiero que lo vea, por cierto.

También he oído muchas cosas sobre Nagoe no-ama.⁶ Me dijeron que alguien por casualidad se encontró con ella y la reprendió fuertemente por alabar la enseñanza teórica [de T’ien-t’ai].

En cuanto a las oraciones de su esposa, sospecho que su fe pueda ser débil, a pesar de que no tiene dudas sobre el Sutra del Loto. Me he dado cuenta de que puede que aun aquellos que parecen creer tal como lo enseña el sutra en realidad no tengan una fe muy fuerte, como ya lo habrá notado. Además, es más fácil agarrar el viento que sondear la mente de una mujer.

El hecho de que las oraciones de Nichigetsu-nio no hayan sido contestadas es como un arco fuerte con una cuerda débil o una excelente espada en manos de un cobarde. Esto no es en absoluto culpa del Sutra del Loto.

Explíquele en detalle que ella misma debe descartar las enseñanzas Nembutsu y Ritsu de una vez para siempre, y que utilice toda su capacidad para enseñarles a otros a hacer lo mismo, al igual que usted ha cumplido con su fe constantemente a pesar del odio hacia Nichiren por parte de los demás.

No importa cuánto ella crea en el Sutra del Loto, dudo que odie al enemigo del sutra tanto como odiaría a una cortesana.

En todos los asuntos mundanos, aquellos que se oponen a sus padres o desobedecen a su gobernante sentirán la ira del cielo por su conducta no filial o desleal. No obstante, si un padre o gobernante se convierte en enemigo del Sutra del Loto, entonces la desobediencia es un acto de devoción filial y retribuye la deuda de agradecimiento de la persona para con la nación.

Por eso, desde que leí el Sutra del Loto por primera vez, he preservado mi fe sin desmayar, aun cuando mis padres me imploraron, juntando las palmas de sus manos, que desistiera; a pesar de que mi maestro me rechazó y que el regente me exilió dos veces⁷ y casi me ejecutó. Debido a que perseveré, ahora hay personas que piensan que mis enseñanzas pueden ser verdaderas.

Yo bien podría ser la única persona en todo el Japón que ha desobedecido al soberano, al padre y al maestro y aun así recibe la protección de los dioses celestiales. Observe lo que sucederá en el futuro.

Si esos sacerdotes que abusan de mí, Nichiren, oran por la paz del país, lo que harán será acelerar la ruina de la nación. Finalmente, si las consecuencias se tornan realmente graves, todos los japoneses, desde el gobernante hasta la gente del común, se convertirán en esclavos de los mongoles de moños atados y se arrepentirán amargamente.

Aparte de la agonía que aguarda a los transgresores en la próxima vida, he encarecido a Bonten, Taishaku, a los dioses del sol y la luna y a los Cuatro Reyes Celestiales a que castiguen en esta vida a aquellos que se han convertido en enemigos del Sutra del Loto, como una advertencia a la gente.

Usted verá por los resultados de mi predicción⁸ si yo, Nichiren, soy o no el devoto del Sutra del Loto. Cuando hablo de esta manera, el gobernante y los demás podrán creer que estoy haciendo amenazas, pero de manera alguna hablo porque sienta odio. Hablo por mi profunda misericordia, para que ellos eliminen en esta vida las torturas del infierno de sufrimiento incesante en las que de otra manera estarán destinados a caer.

El Gran Maestro Chang-an dijo: “Él hace posible que el ofensor se deshaga del mal y así actúa como un padre para el ofensor”.⁹

Yo, Nichiren, quien los reprendo por su maldad, soy el padre y la madre del gobernante y el maestro de toda la humanidad.

Hay mucho más que quisiera decirle, pero terminaré aquí. Agradezco sus ofrendas de la carga de trigo cernido y jengibre llevada a caballo.

El décimo segundo día del cuarto mes del primer año de Kenji (1275).


Notas: 

1. Kan: Antigua unidad monetaria compuesta de 1,000 monedas ensartadas en una cuerda. Los agujeros de algunas monedas japonesas modernas se derivan de esta tradición. 

2. Gokuraku-yi: Un templo de la secta Shingon-Ritsu en Kamakura, construido en 1259 por Joyo Shoiguetoki. Más tarde, Joyo Nagatoki invitó a Riokan a actuar como el sacerdote jefe, y en 1281 el templo fue designado por Joyo Tokimune como el lugar oficial de oración del gobierno. En 1332 se afilió a la corte imperial.

3. Los siete desastres: Los desastres que se dice son causa dos por ofensas contra la Ley Verdadera. En el Sutra Ninno se enumeran como sigue: (1) cambios insólitos del sol y de la luna, (2) cambios insólitos de las estrellas y de los planetas., (3) conflagraciones, (4) inundaciones fuera de temporada, (5) tormentas, (6) sequía y (7) guerra, incluyendo ataques desde el extranjero y rebelión dentro del país mismo. El capítulo Kannon (25°) del Sutra del Loto también enumera siete desastres de los cuales uno se puede salvar por medio del poder del Bodisatva Kannon: (1) conflagraciones, (2) inundaciones, (3) demonios rakshiasa, (4) ataque por es padas y varas, (5) ataque por los iaksha y otros demonios, (6) encarcelación y (7) salteadores. 

4. Rayagrija: El capital del reino de Magadha, en donde el Rey Bimbashara y su hijo Ayatashatru vivieron y en donde Shakiamuni a menudo predicaba sus doctrinas. Fue una de las más grandes ciudades de la India en tiempos de Shakia muni y el centro de varios nuevos movimientos culturales y filosóficos. Rayagrija ahora es Rayguir en Bijar. 

5. Rioka-bo: Referencia a Riokan, sacerdote jefe del templo Gokuraku-yi. El Daishonin hace un juego de palabras con los nombres Riokan y Rioka, que quiere decir “dos fuegos”. 

6. Nagoe-no-ama: Esposa del amo provincial de Awa, Joyo Tomotoki (1193–1245). También llamada O-ama. Ella creyó en el budismo del Daishonin al principio, pero abandonó su fe alrededor de la época de la Persecución de Tatsuno kuchi en 1271. 

7. Exilió dos veces: El Exilio a Izu, impuesto a Nichiren Daishonin de mayo de 1261 a febrero de 1263, y el Exilio a Sado, que duró desde octubre de 1271 hasta marzo de 1274. 

8. Predicción: La predicción que hizo el Daishonin en el “Rissho Ankoku Ron”, presentado a Joyo Tokihiori en 1260. Esta profecía se materializó en el ataque de las fuerzas mon goles al sur del Japón en octubre de 1274 y sus continuas amenazas de otra invasión. 

9. Nejanguio Sho. 


Antecedentes históricos: 

Esta carta fue escrita el 12 de abril de 1275, en respuesta a un informe de Shijo Kingo acerca de unos incendios que se habían desatado en el templo Gokuraku-yi, así como en el palacio del shogun, o gobernante militar. El original de este Gosho se extravió y solamente quedan copias. Hay cierta incertidumbre en cuanto al año en que fue escrito y determinada explicación sostiene que pudo haber sido escrito en 1276 en vez de en 1275. El Japón por esa época estaba en un estado de conmoción. En octubre de 1274, los mongoles lanzaron un masivo ataque militar contra el sur del país, aunque el intento de invasión fue frustrado por una tormenta fuera de temporada. Además, grandes incendios y disturbios esporádicos estaban estallando en Kamakura. Todos estos factores contribuyeron a la extrema ansiedad de la gente. La amenaza de los mongoles continuó cuando otro enviado de Khubi lai Khan llegó en abril de 1275 para exigir que los japoneses juraran lealtad al Imperio Mongol o tener que sufrir otro ataque. En la primera parte de la carta, el Daishonin atribuye los incendios que arrasaban a Kamakura y otras calamidades a la pérdida de la buena fortuna de la gente, a raíz de la transgresión o a la distorsión de las enseñanzas budistas. 

El título de este Gosho se deriva de la historia antigua de Rayagrija (Palacio Real), la que el Daishonin cita para afianzar su punto de vista. Esta historia aparece en el Jokke Mongu de T’ien-t’ai. En un juego de palabras, el Daishonin se refiere al sacerdote jefe de Gokuraku-yi, Riokan-bo (el Sacerdote Riokan) como Rioka-bo (el Sacerdote Doble Fuego) para mostrar que el incendio que destruyó Gokuraku-yi y el palacio del shogun provino de la herejía en la mente de Riokan. Esta frase “doble fuego” tiene dos significados. Primero, indica el incendio que destruyó tanto Gokuraku-yi como el palacio, los centros de la religión y del gobierno. También significa que la herejía de Riokan no so lamente causó la conflagración, uno de los siete desastres en este mundo, sino que hará que él y sus seguidores caigan en el “fuego”, o en el estado de Infierno, en su próxima existencia. En la siguiente parte del Gosho, hablando en términos que Shiyo Kingo como samurai podía entender fácilmente, el Daishonin le sugiere cómo animar a su esposa, Nichiguen-nio. Explica que no es suficiente simplemente creer en el Sutra del Loto, sino que uno también tiene que descartar las prácticas erróneas. Además, uno debe practicar no solamente por el bien de uno mismo sino también por el bien de otros. El Daishonin luego discute el verdadero significado de la lealtad. 

El último párrafo indica que él posee las tres virtudes del Buda –soberano, maestro y padre de toda la gente– porque hace posible que ellos se deshagan de las causas fundamentales de la infelicidad. Shiyo Kingo, el destinatario de esta carta, era samurai y seguidor de Nichiren Daishonin. Estaba al servicio de la familia Ema, una rama del clan Joyo. Era diestro tanto en las artes médicas como en las marciales, y en temperamento era honesto, franco, directo, leal y apasionado. Se dice que se convirtió a las enseñanzas del Daishonin alrededor de 1256, por la misma época en que los hermanos Ikegami y Kudo Ioshitaka ingresaron. En 1271, cuando ocurrió la Persecución de Tatsunokuchi y el Daishonin estaba a punto de ser decapitado, Kingo lo acompañó al lugar de ejecución, decidido a morir a su lado. Más tarde, cuando el Daishonin fue exiliado a la Isla de Sado, Shiyo Kingo envió a un mensajero con varias ofrendas. Por medio de este mensajero, el Daishonin le confió su tratado, “La Apertura de los Ojos”, uno de sus escritos más importantes, que reveló su iluminación. Shijo Kingo viajó dos veces a Sado para visitar al Daishonin. Kingo también trató de convertir a su amo, quien era para entonces un seguidor del sacerdote Riokan. El Amo Ema desaprobaba profundamente la fe de Kingo, y sus colegas celosos aprovecharon la oportunidad para llenarle la cabeza de calumnias al Amo Ema en contra de él. Ema le ordenó trasladarse a una provincia remota o renunciar a su fe. Kingo le informó al Daishonin que prefería morir antes de abandonar su fe. Entre tanto, sin embargo, una epidemia azotó a Kamakura y el Amo Ema cayó enfermo. A éste no le quedó otra opción que acudir a Shijo Kingo por ayuda para curarse. Se recuperó bajo los cuidados de Kingo y de ahí en adelante colocó mayor y renovada confianza en él. Después, Kingo recibió de él tierras tres veces mayores que las anteriores. Cuando el Daishonin enfermó en sus años tardíos, Shiyo Kingo lo atendió hasta el último momento. Esta carta fue escrita cuando las dificultades personales de Shiyo Kingo con su amo y sus compañeros samuráis recién se iniciaban.