Nichiren, el devoto del Sutra del loto
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Ya que este es el caso, cuando las personas comunes que viven en la última era creen, aunque sea en una o dos palabras del Sutra del loto, están abrazando la enseñanza a la cual han dado crédito los budas de las diez direcciones. Me pregunto qué karma habremos creado en el pasado para haber renacido como personas así, y siento que me embarga la dicha. Las palabras de Shakyamuni que antes he mencionado indican que los beneficios resultantes de hacer ofrendas a cien mil millones de budas son tan grandes que, aunque uno haya creído en otra enseñanza distinta del Sutra del loto y aunque a causa de esta acción contra la Ley uno haya tenido que nacer en un hogar pobre y humilde, así y todo le será posible creer en el sutra en esta existencia. Un comentario de [la escuela] T’ien-t’ai señala: «Es como la persona que cae al suelo, pero se incorpora apoyándose sobre esa misma tierra [en la cual cayó]».3 Alguien que cae al suelo se recupera y vuelve a ponerse de pie sobre esa misma tierra. Los que actúan contra el Sutra del loto caerán al suelo de los tres malos caminos o de los reinos humano y celestial, pero finalmente, con ayuda del Sutra del loto serán capaces de manifestar la Budeidad.
En lo que respecta a ustedes, malditos demonios, ¿qué se proponen al permitir que este hombre sufra? ¿Tragarse una espada de punta, abrazar un incendio devorador o convertirse en archienemigos de los budas de las diez direcciones en el pasado, presente y futuro? ¡Qué terrible sería esto para ustedes! Antes bien, ¿no deberían curar de inmediato la dolencia de este hombre, brindarle toda su protección y, de esa forma, salvarse del sufrimiento espantoso que suelen padecer los demonios? Si dejaran de hacerlo, ¿no saben que la cabeza se les partirá en siete pedazos en esta existencia6 y que, en su próxima vida, caerán en el gran infierno del sufrimiento incesante? Piénsenlo profundamente. Piénsenlo... Si ignoran mis palabras, tengan la plena seguridad de que luego se arrepentirán.
En el vigésimo octavo día del segundo mes, quinto año de Koan (1282).
Entregado por Hoki-bo7
Notas
1. Esto se menciona en el capítulo «Maestro de la Ley» del Sutra del loto.
2. Sutra del loto, cap. 11.
3. Comentario sobre «Palabras y frases del “Sutra del loto”», de Miao-lo.
4. El Daishonin dice esto porque los guerreros, por profesión, están expuestos a matar a seres humanos.
5. El término original con que se dice «funciones malignas» es gedo, que, literalmente, quiere decir «fuera del Camino» y, en general, se aplica a los herejes y no budistas. En este caso, la palabra denota a las cosas o personas que causan desastres y, por eso, ha sido traducida como «fuerzas malignas».
6. Referencia a un pasaje del capítulo «Dharani» del Sutra del loto.
7. Hoki-bo es otro de los nombres con que se conocía a Nikko Shonin, el sucesor y discípulo más fiel de Nichiren Daishonin.
Antecedentes
Esta carta fue escrita en Minobu a Nanjo Shichiro Jiro, más conocido como Nanjo Tokimitsu, en el segundo mes de 1282, cuando el Daishonin se encontraba gravemente enfermo.
Nanjo Tokimitsu era aún adolescente cuando, debido a la muerte de su padre, tuvo que asumir los deberes de este último como administrador del distrito Ueno. Su jurisdicción cubría una vasta zona lindera al monte Fuji. En especial, durante la persecución de Atsuhara, Tokimitsu había hecho muchos sacrificios para defender a los seguidores del Daishonin que vivían en su señorío. Por su coraje, este lo había honrado con el título «Ueno el Sabio», en una carta escrita en el sexto día del undécimo mes de 1279, titulada El Portal del Dragón.
Al enterarse de la grave enfermedad del joven, el Daishonin aparentemente pidió a un discípulo que escribiera una carta de aliento en su nombre, ya que él mismo, debido a su estado crítico de salud, no podía hacerlo. Pero, incapaz de acallar su preocupación por este joven creyente, de todas formas tomó el pincel y redactó esta carta, que envió a Tokimitsu por intermedio de Nikko Shonin, para animarlo a superar su enfermedad.
El Daishonin declara que, de acuerdo con lo que afirma el Sutra del loto, Tokimitsu es una persona que, en sus existencias pasadas, ha hecho ofrendas a cien mil millones de budas. Luego, amonesta con rigor a los demonios que están provocando la dolencia de su discípulo y les dice que, si no lo curan, tendrán que sufrir en el gran infierno Avichi.
