El gran maestro Kobo del Japón afirma: «El Sutra del loto es inferior incluso al Sutra de la guirnalda de flores, así que, desde luego, ni siquiera puede compararse con el Sutra Mahavairochana».4 Y sostiene también: «El Sutra del loto fue predicado por Shakyamuni, en tanto que el Sutra Mahavairochana fue predicado por El Que Así Llega Mahavairochana. Entonces, estos sutras fueron enseñados por dos budas diferentes, y El Que Así Llega Shakyamuni es un simple emisario de El Que Así Llega Mahavairochana. El primero predicó las doctrinas exotéricas, que representan nada más que el primer paso hacia las doctrinas esotéricas».5 Luego Kobo establece: «El Buda del capítulo “Duración de la vida”, corazón del Sutra del loto, es un buda desde la perspectiva de las enseñanzas exotéricas; pero, desde el punto de vista de las enseñanzas esotéricas, no es más que un mortal común sujeto a las ilusiones y a los deseos».6
Al cabo de ponderar la cuestión, yo, Nichiren, digo lo siguiente: el Sutra Mahavairochana es una de las traducciones más recientes;7 fue transmitido a la China por el maestro del Tripitaka Shan-wu-wei de la India, durante el reinado del emperador Hsüang-tsung de la dinastía T’ang, en el cuarto año de la era K’ai-yüan (716). El Sutra del loto es una de las traducciones más antiguas, transmitida a la China por el maestro del Tripitaka Kumarajiva, durante la dinastía Ch’in posterior (384-417). Entre ambas traducciones hay un intervalo de más de trescientos años.
La escuela Guirnalda de Flores se inició con los diversos maestros de la China septentrional y meridional, antes del advenimiento de T’ien-t’ai. Esos maestros declararon que el Sutra de la guirnalda de flores era superior al Sutra del loto, pero, en ese momento, no se refirieron a sí mismos como «escuela Guirnalda de Flores». Este nombre, en cambio, fue usado por primera vez por los maestros del Dharma Fa-tsang y Ch’eng-kuan, quienes vivieron durante el reinado de la emperatriz Wu, consorte del emperador Kao-tsung de la dinastía T’ang.
En sus interpretaciones doctrinales, esta escuela postula las cinco enseñanzas; en lo concerniente a sus prácticas de meditación, establece el principio de los diez misterios y las seis formas. Todas estas enseñanzas se presentan como algo admirable; uno pensaría que Ch’eng-kuan podría haber refutado las enseñanzas de T’ien-t’ai valiéndose de ellas. Pero, en realidad, lo que Ch’eng-kuan hizo fue tomar prestada la doctrina de T’ien-t’ai sobre los tres mil aspectos contenidos en cada instante vital y decir que esa era la verdadera intención del pasaje del Sutra de la guirnalda de flores que expresa: «La mente es como un diestro pintor». Cabe afirmar, entonces, que la escuela Guirnalda de Flores en realidad fue derrotada por T’ien-t’ai; o quizás deberíamos decir que esa escuela fue culpable de robar la doctrina de los tres mil aspectos contenidos en cada instante vital. No hay duda de que Ch’eng-kuan observó estrictamente los preceptos: no violó uno sólo de ellos, ya fuesen del código del Mahayana o del canon del Hinayana. Así y todo, robó la doctrina de los tres mil aspectos contenidos en cada instante vital, hecho que debe darse a conocer en forma amplia y extensa.
Existen serias dudas de que el término «escuela Palabra Verdadera» se haya empleado de verdad en la India. Dado que existe un grupo de textos conocidos como los «sutras de la Palabra Verdadera», es posible que Shan-wu-wei y otros hayan agregado el término «escuela» a las enseñanzas basadas en dichos sutras cuando los difundieron en la China. Es un punto que corresponde tener muy presente.
En especial, debe notarse que cuando Shan-wu-wei se puso a juzgar comparativamente las virtudes del Sutra del loto y del Sutra Mahavairochana, interpretó que los dos eran iguales en cuanto a sus principios, pero que el último era superior con respecto a la práctica. Con eso quiso decir que, aunque el principio de los tres mil aspectos contenidos en cada instante vital era el mismo en ambos sutras, el Sutra del loto no mencionaba mudras ni mantras, por lo cual era inferior al Sutra Mahavairochana en cuanto a la práctica que debía llevarse a cabo. En la medida en que el Sutra del loto no describe fórmulas para la práctica, no puede decirse que represente las enseñanzas esotéricas, ni en la teoría ni en la práctica.9
Me inspira muchas dudas la lógica que hay en los argumentos de Shan-wu-wei. El maestro del Tripitaka Shan-wu-wei declara que el Sutra del loto y el Sutra Mahavairochana son iguales en cuanto a sus principios, pero que este último es superior en cuanto a la práctica. Toma la doctrina de los tres mil aspectos contenidos en cada instante vital, enunciada originalmente por el gran maestro T’ien-t’ai, y cree leerla en el Sutra Mahavairochana; sobre esa base, declara en forma arbitraria que los dos sutras son iguales. Pero ¿debemos aceptar una afirmación así?
A modo de ejemplo, hace mucho tiempo Hitomaro10 compuso el siguiente poema:
Al alba tenue
en la bahía de Akashi
y entre la bruma,
un barco de nostalgias
tras las islas se pierde.
Ki no Shukubo, Minamoto no Shitago11 y otros alabaron este poema y declararon que era «padre y madre de la Poesía». Ahora bien, supongamos que alguien sostuviera haber compuesto un poema y que, sin cambiar una sola sílaba, se lanzara a recitar estos versos de Hitomaro, tras lo cual se jactara de tener el mismo talento que su verdadero autor. ¿Sería posible que alguien le creyera? Sólo podría hacerlo una persona inculta, como un montañés o un pescador.
Pues bien, el principio de los tres mil aspectos contenidos en cada instante vital, expuesto por primera vez por el gran maestro T’ien-t’ai, es el padre y la madre de los budas. Sin embargo, más de un siglo después, el maestro del Tripitaka Shan-wu-wei robó esta doctrina y declaró en sus escritos que el Sutra Mahavairochana y el Sutra del loto eran iguales en cuanto a sus principios, y que el principio que tenían en común era el de los tres mil aspectos contenidos en cada instante vital. ¿Qué persona en su sano juicio daría crédito a semejante aseveración?
Luego, sostiene que el Sutra Mahavairochana es superior en lo que respecta a la práctica, porque el Sutra del loto no menciona mudras ni mantras. Ahora bien: ¿se refiere al valor comparativo entre las versiones sánscritas del Sutra Mahavairochana y del Sutra del loto? ¿O habla del valor comparativo entre las versiones chinas de estos dos sutras?
La traducción hecha por el maestro del Tripitaka Pu-k’ung de Reglas de los ritos basados en el «Sutra del loto» indica que el Sutra del loto, en efecto, contiene mudras y mantras. Del mismo modo, la traducción del Sutra de los reyes benevolentes hecha por Kumarajiva no menciona ningún mudra o mantra, aunque en una traducción posterior del mismo sutra, realizada por Pu-k’ung, aparecen mudras y mantras.
Todos esos sutras, tal como eran conocidos en la India, seguramente contenían menciones a esas prácticas. Pero entre la India y la China hay una enorme distancia; y como era muy difícil transportar todas las escrituras completas, los sutras se introdujeron en la China en su versión abreviada.
Si comparamos en importancia la doctrina sobre el logro de la Budeidad en las personas de los dos vehículos con la cuestión de los mudras y mantras, vemos que las separa un abismo tan grande como la distancia que hay entre el cielo y la tierra. En los diversos sutras que predicó el Buda durante más de cuarenta años antes de exponer el Sutra del loto, se dice que las personas de los dos vehículos son como semillas podridas que jamás germinarán. Se las condena no sólo en una o dos palabras, sino en innumerables frases de uno y otro sutra. El Sutra del loto, sin embargo, refuta todos esos pasajes y proclama que las personas de los dos vehículos, efectivamente, pueden lograr la iluminación.
En cuanto a los mudras y mantras, ¿en qué parte de qué sutra hay una sola cita que los condene? Dado que nunca han sido impugnados, el Sutra Mahavairochana —al igual que otros sutras— no elude la mención de mudras y mantras, y, por tal motivo, los enseña.
Un mudra es un gesto hecho con la mano. Pero, si la mano no se convierte en un buda, ¿cómo podrían conducirnos a la Budeidad los mudras que ella realiza? Un mantra es un movimiento realizado con la boca. Pero si la boca no se convierte en un buda, ¿cómo podrían guiarnos a la Budeidad los mantras que ella pronuncia? Si las personas de los dos vehículos no encuentran el Sutra del loto, aunque lleven a cabo durante incalculables kalpas los mudras y mantras de los más de mil doscientos honorables,12 jamás obtendrán la Budeidad en el cuerpo, la boca o la mente.
Quien declare la superioridad de un texto que no menciona la iluminación de las personas de los dos vehículos —pese a que esta es una enseñanza superior— y, en cambio, sólo describe mudras y mantras —pese a que estos son temas de importancia menor— es un ladrón en lo que concierne a los principios, y en cuanto a la práctica, es un no budista que considera superior lo inferior. Justamente por haber cometido este error, Shan-wu-wei fue censurado por Yama, amo del infierno. Entonces se arrepintió, honró al gran maestro T’ien-t’ai y depositó su fe en el Sutra del loto; de ese modo, pudo escapar del camino del mal.13
En el Sutra Mahavairochana, ni siquiera se insinúa la iluminación original del Buda en el remoto pasado. Y sin embargo, esa iluminación primigenia es el origen del cual derivan todos los budas. Entonces, si el vasto océano simboliza la iluminación original del Buda en el remoto pasado, los peces y las aves que lo habitan serían los más de mil doscientos honorables que mencionan las enseñanzas de Palabra Verdadera. Sin el anuncio de la iluminación alcanzada por el Buda hace un tiempo incalculable, los más de mil doscientos honorables serían meras plantas acuáticas a la deriva, sin raíz, o serían como el rocío nocturno que sólo dura hasta la salida del sol.
Las personas de la escuela Tendai no entienden esta cuestión y por eso se dejan engañar por los maestros de la escuela Palabra Verdadera; a su vez, estos últimos, incapaces de advertir los errores de su escuela, acumulan inútilmente ideas distorsionadas que sólo pueden empujarlos a los malos caminos.
De la censura de Yama no pudo escapar ni siquiera alguien [como Shan-wu-wei,] que declaró que el Sutra del loto y el Sutra Mahavairochana eran iguales en sus principios. Si alguien afirmara, entonces, que el Sutra de la guirnalda de flores es inferior al Sutra Mahavairochana, y que, a su vez, el Sutra del loto es inferior al Sutra de la guirnalda de flores, ¿cómo evitaría ser acusado de denigrar la enseñanza correcta? Aunque las personas implicadas sean distintas, la falta es la misma. Esto nos permite discernir por qué razón el administrador sacerdotal Kakinomoto no Ki, discípulo principal de Kukai, se convirtió en un demonio azul.14 Kukai todavía ha de estar en los malos caminos, con toda seguridad, a menos que se haya arrepentido de sus opiniones erróneas y las haya enderezado. ¿Qué destino pueden esperar sus seguidores, entonces?
Pregunta: ¿Por qué usted es el único que habla tan mal de otras personas?
Respuesta: Yo, Nichiren, no condeno a los demás. Sólo señalo los aspectos cuestionables de sus doctrinas. ¡Si quieren enfadarse conmigo, que lo hagan!
En el pasado, las doctrinas no budistas ganaron terreno en las cinco regiones de la India, donde prevalecieron durante ochocientos o mil años; y a lo largo de ese período todos, desde los reyes que hacen girar la rueda hasta el último plebeyo, inclinaron la cabeza ante ellas en señal de reverencia. Y, sin embargo, estas noventa y cinco escuelas en su totalidad, desde la primera hasta la última, fueron refutadas por el Buda. [En la China,] durante más de cien años florecieron las doctrinas falaces expuestas por los sacerdotes de la escuela Síntesis del Mahayana, pero, finalmente, fueron derrotadas.15 Del mismo modo, también fueron impugnadas las ideas erróneas postuladas por los líderes budistas del norte y del sur, al cabo de trescientos años de aceptación. En el Japón, las doctrinas de las seis escuelas de Nara fueron invalidadas, pese a que habían prevalecido durante más de doscientos sesenta años. De hecho, el gran maestro Dengyo las refuta en algunos de sus escritos.16
En el Japón, hay cinco escuelas pertenecientes al budismo Mahayana: Características del Dharma, Tres Tratados, Guirnalda de Flores, Palabra Verdadera y Tendai. Y hay tres escuelas que responden al Hinayana: Tesoro del Análisis del Dharma, Establecimiento de la Verdad, y Preceptos. Pero, aunque las escuelas Palabra Verdadera, Guirnalda de Flores, Tres Tratados y Características del Dharma deriven del budismo Mahayana, cuando uno las examina en detalle ve que, en realidad, todas pertenecen al Hinayana.
Una escuela se caracteriza por abarcar los tres tipos de conocimientos: los preceptos, la meditación y la sabiduría. Dejando a un lado la meditación y la sabiduría, es posible identificar claramente las diversas escuelas con el budismo Hinayana o con el Mahayana, en función de los preceptos que postulan. Ni la rama To-ji de la escuela Palabra Verdadera ni las escuelas Características del Dharma, Tres Tratados o Guirnalda de Flores poseen su propia plataforma de ordenación para administrar los preceptos; por lo tanto, deben utilizar la plataforma del templo Todai-ji.17 Esto significa que quedan sujetas a los mandamientos de la escuela Preceptos, perteneciente al Hinayana, que son como leche de burra o como excrementos malolientes. Así pues, desde el punto de vista de los preceptos que observan, todas esas escuelas corresponden a la categoría del Hinayana.
La escuela Tendai del Loto se conoce como la escuela fundada por el Buda, porque fue establecida por el mismísimo buda Shakyamuni. La escuela Palabra Verdadera, en cambio, fue una invención de personas comunes; los que comenzaron a emplear el término «escuela» para denominarse a sí mismos fueron los eruditos y maestros de épocas posteriores. Sin embargo, estos atribuyeron a Mahavairochana El Que Así Llega y al bodhisattva Maitreya la creación de su corriente religiosa. Sea como fuere, sólo la única escuela consagrada al Sutra del loto responde a la verdadera intención del buda Shakyamuni.
Las enseñanzas del Hinayana se dividen en dos, en dieciocho o incluso en veinte escuelas,19 pero, en esencia, todas exponen el mismo principio, que es la transitoriedad de todos los fenómenos.
La escuela Características del Dharma enseña que la mente es el único origen de todos los fenómenos y que estos poseen existencia real. Las enseñanzas del Mahayana guardan relación con un sinfín de escuelas; pero podríamos agrupar en una sola a todas aquellas que reconozcan esta concepción; es decir, que la mente es el origen de todos los fenómenos y que todos los fenómenos poseen existencia real. La escuela Tres Tratados enseña que todos los fenómenos surgen de la mente y que no poseen existencia real. Reitero: hay muchas escuelas distintas que pertenecen al Mahayana, pero en la medida en que suscriban a esta concepción —que la mente es el único origen de todos los fenómenos, y que estos no poseen existencia real—, debe considerárselas una sola escuela. Así pues, todas ellas ponen el acento en alguna de las dos verdades parciales del Mahayana: que los fenómenos poseen existencia real, o bien que su naturaleza es la no sustancialidad.20
Ya que estamos viviendo en la última época, cuyos habitantes se caracterizan por el orgullo pese a tener una sabiduría superficial, es poco probable que alguien dé crédito a los argumentos que acabo de señalar. Pero cuando aparezca un venerable o surja un sabio, la verdad de esta cuestión quedará ampliamente demostrada, sin lugar a dudas. Como siento aprecio por usted, le he escrito esta carta a modo de guía. Espero que la estudie cuando disponga de tiempo.
Los puntos que he desarrollado aquí son cuestiones doctrinales de gran importancia. Cuando presente sus respetos al bodhisattva Arca Sideral,22 lea esto en voz alta como práctica habitual.
Para Shomitsu-bo
Nichiren
Notas
1. Esta opinión consta en el Comentario sobre el «Sutra Mahavairochana», de Shan-wu-wei, y en otros comentarios sobre los sutras esotéricos.
2. Liang-hsü (s. f.), Kuang-hsiu (771-843) y Wei chüan (s. f.) fueron sacerdotes de la escuela T’ien-t’ai en la China. Liang-hsü enseñó las doctrinas de T’ien-t’ai a Chisho (quien luego llegaría a ser quinto prior del Enryaku-ji, templo principal de la escuela Tendai japonesa), cuando este visitó el templo K’ai-yüan-ssu, en 851. Se cree que Kuang-hsiu y su discípulo Wei-chüan respondieron a las preguntas que formuló Encho (segundo prior del Enryaku-ji) sobre las doctrinas de la escuela Tendai.
3. Se desconoce la fuente.
4. Kobo hace esa afirmación en su obra Tratado sobre los diez niveles de la mente, aunque la del Daishonin no es una cita textual.
5. Recapitulación de conceptos que expone Kobo en su obra Comparación entre el budismo exotérico y el esotérico, donde establece una diferencia entre los dos budas, y en La preciada llave del tesoro secreto, también de Kobo, donde este considera que las enseñanzas exotéricas son una introducción en las enseñanzas de la escuela Palabra Verdadera.
6. Este concepto aparece en La preciada llave del tesoro secreto.
7. El término «traducciones más recientes» alude a los sutras traducidos al chino por Hsüan-tsang (602-664) y por otros que vinieron después. En contraste, se denomina «antiguas traducciones» a las realizadas con anterioridad a Hsüan-tsang; estas serían, por ejemplo, las que efectuaron Kumarajiva (344-413) y Paramartha (499-569). Estas últimas son más libres, mientras que las traducciones más recientes tienden a ser más literales.
8. La expresión «ocho estados» se refiere a los diez estados sin contar los dos vehículos; es decir, los que escuchan la voz y los que toman conciencia de la causa. El Daishonin dice que las escuelas Tres Tratados y Características del Dharma siguen «la doctrina de los ocho estados», porque no enseñan el logro de la Budeidad por parte de los que escuchan la voz y de los que han tomado conciencia de la causa.
9. El esoterismo de la escuela Tendai considera que los tres vehículos son enseñanzas exotéricas, y que el vehículo único es una enseñanza esotérica. Por lo tanto, afirma que el Sutra del loto y el Sutra de la guirnalda de flores son textos esotéricos; pero como no mencionan mudras ni mantras —que constituyen la forma concreta de la práctica esotérica—, se los denomina enseñanzas esotéricas en teoría, mientras que al Sutra Mahavairochana y al Sutra de la corona de diamantes se los considera enseñanzas esotéricas tanto en la teoría como en la práctica.
10. Kakinomoto no Hitomaro (c. 685-705), célebre poeta incluido en la Colección de las diez mil hojas, la más antigua antología de poesía japonesa, que abarca la historia de la nación nipona desde sus primeros días hasta el año 760. El poema de la cita aparece en la primera de las antologías patrocinadas por el imperio, Kokinshu (Colección de poemas japoneses antiguos y modernos; obra cit., pág. 173), donde se afirma que algunas fuentes lo atribuyen a Hitomaro.
11. Ki no Shubuko (m. 919) y Minamoto no Shitago (911-983) fueron nobles y poetas de la Corte durante el período Heian. Shitago fue elegido para colaborar en la recopilación de la segunda antología imperial, Nueva selección de poesía japonesa; también se consagró al estudio del Man’yoshu o Colección de las diez mil hojas.
12. Los «más de mil doscientos honorables» son budas, bodhisattvas y otros seres inscritos en los dos mandalas del Reino de Diamante y del Reino de la Matriz.
14. Kakinomoto no Ki es Shinzei (800-860), sacerdote de la escuela Palabra Verdadera. En 856, fue nombrado administrador sacerdotal; fue el primer monje en recibir dicho título. Según Surgimiento y caída de los Genji y los Heike, cuando estaba orando por la recuperación del quincuagésimo quinto emperador, Montoku, se enamoró de la consorte del soberano y, ya muerto, se convirtió en un demonio azul para poder acercarse a ella.
15. La escuela Síntesis del Mahayana fue una de las trece escuelas principales del budismo de la China. Se basó en Síntesis del Mahayana, obra donde Asanga expone la doctrina de la conciencia como origen. Síntesis del Mahayana fue traducida al chino por Paramartha y propagada por los seguidores de este; la escuela se creó como resultado de esta propagación. Durante la dinastía T’ang anterior, sin embargo, Hsüan-tsang emprendió una nueva traducción de Síntesis del Mahayana, y su discípulo Tz’u-en fundó la escuela Características del Dharma, que también predicaba la doctrina de la conciencia como origen. A partir de ese momento, la escuela Síntesis del Mahayana comenzó a declinar paulatinamente.
16. Dengyo refutó las doctrinas de las seis escuelas de Nara en varios escritos, entre ellos, Clarificación de las escuelas basadas en la doctrina de T’ien-t’ai y Principios sobresalientes del «Sutra del loto».
17. Todai-ji es el templo principal de la escuela Guirnalda de Flores. En 754, Ganjin estableció en dicho templo una plataforma de ordenación del Hinayana.
18. En Reglas para los alumnos de la Escuela de la Montaña, Dengyo especifica las reglas que debían observar los alumnos elegidos anualmente por la Corte para estudiar las enseñanzas de la escuela Tendai en el monte Hiei; allí establece los preceptos del Mahayana en los que estos debían ser iniciados en el momento de su ordenación. A partir de ese momento, los alumnos debían permanecer en el monte Hiei durante doce años y realizar dos clases de práctica: la «concentración e introspección» y la «disciplina de Vairochana».
19. El primer cisma en la orden budista se produjo unos cien años después de la muerte de Shakyamuni, debido a una disputa sobre cinco nuevas interpretaciones de la doctrina planteadas por un monje llamado Mahadeva. Como resultado, la comunidad se dividió en la escuela conservadora Theravada y en la escuela Mahasamghika, más liberal. Ambas se dividieron, más adelante, en diez y en ocho escuelas, respectivamente. El término «veinte escuelas» indica las escuelas Theravada y Mahasamghika, y sus dieciocho ramas derivadas.
20. Es decir que, de las tres verdades, estas escuelas hacen hincapié en la verdad de la existencia temporal o bien la verdad de la no sustancialidad. La primera posición está representada por la escuela Características del Dharma, que sostiene que todos los fenómenos se originan sólo en la conciencia alaya, pero poseen realidad temporal. La última posición está representada por la escuela Tres Tratados, que afirma que como todos los fenómenos surgen del origen dependiente, la naturaleza de su existencia, en sí misma, es la no sustancialidad. Ambas enseñanzas corresponden a la enseñanza de conexión o Mahayana introductorio, que no revela aún la verdad del Camino Medio.
21. Alusión a la doctrina de la enseñanza específica, que corresponde a un nivel elevado del Mahayana, dirigido específicamente a los bodhisattvas. Las enseñanzas de esta categoría revelan las tres verdades —el Camino Medio, la no sustancialidad y la existencia temporal—, pero las presentan como términos separados e independientes entre sí.
22. El bodhisattva Arca Sideral era el objeto de veneración original del templo Seicho-ji —donde Nichiren Daishonin había estudiado el budismo en su infancia—, en tiempos del sacerdote Fushigi, quien en 771 había tallado una imagen del bodhisattva y la había entronizado en el templo.
Antecedentes
Esta carta, escrita en Minobu el tercer año de Kenji (1277), fue dirigida a Shomitsu-bo. Al parecer, este era un discípulo de Nichiren Daishonin que vivía en el templo Seicho-ji, en la provincia de Awa. Pero también se cree que fue un sacerdote de la escuela Palabra Verdadera, oriundo de un área cercana al Seicho-ji, que profesaba gran respeto por el Daishonin. No existe información detallada sobre él, pero se piensa que fue un monje del mencionado templo que se convirtió a las enseñanzas del Daishonin y que, de vez en cuando, recibía instrucción de él. Al parecer, en ese momento, el prior del templo Seicho-ji era Joken-bo (algunas fuentes dicen que Gijo-bo), un superior del Daishonin que, luego, lo adoptó como maestro. En otra carta dirigida a este prelado, el Daishonin le indica que exponga a Shomitsu-bo cualquier dificultad que esté atravesando el templo y le dice que este último tiene un gran conocimiento de los asuntos mundanos.
En la presente carta, el Daishonin recalca la supremacía del Sutra del loto, tema muy importante para Shomitsu-bo ya que este vivía en un templo donde la influencia de la escuela Palabra Verdadera había distorsionado la devoción original de la escuela Tendai por el Sutra del loto. Primero, el Daishonin cita las concepciones erróneas que albergaban los sacerdotes de Palabra Verdadera en la India, la China y el Japón con respecto al Sutra del loto. En especial, impugna la afirmación de Shan-wu-wei de que el Sutra Mahavairochana y el Sutra del loto eran iguales en sus principios, pero que el primero era superior en cuanto a la práctica. «Iguales en sus principios» se refiere aquí al principio de los tres mil aspectos contenidos en cada instante vital. Pero el Daishonin señala que dicho principio no deriva en absoluto del Sutra Mahavairochana; fue establecido por el gran maestro T’ien-t’ai, quien se basó en el Sutra del loto. Shan-wu-wei ordenó que esa doctrina fuese incorporada a las enseñanzas de la escuela Palabra Verdadera, y al afirmar que el Sutra Mahavairochana era superior en cuanto a la práctica, quiso decir que ese sutra mencionaba mudras y mantras, mientras que el Sutra del loto no lo hacía. El Daishonin asevera, no obstante, que los mudras y mantras son detalles insignificantes cuando se los compara con las dos revelaciones del Sutra del loto, nunca antes formuladas: que incluso las personas de los dos vehículos podían lograr la Budeidad y que el buda Shakyamuni había logrado la iluminación originariamente en el remoto pasado.
