Notas
1. Yen Yüan (514-483 a. C.), también llamado Yen Hui, fue uno de los discípulos más respetados de Confucio.
2. Seres que se congregaron en la ceremonia en donde se predicó el Sutra del loto. Los «dos mundos» —el mundo del deseo y el mundo de la forma— son dos de las divisiones que integran los tres mundos. Los «ocho grupos» se refieren a las deidades del mundo del deseo, a los dioses del mundo de la forma, a los reyes dragones y a sus seguidores, a los reyes kimnaras y a sus seguidores, a los reyes gandharvas y a sus seguidores, a los reyes asuras y a sus seguidores, a los reyes garudas y a sus seguidores, y al rey del mundo humano (Ajatashatru) y a sus seguidores.
3. Sutra del loto, cap. 2.
4. El escalpelo de diamante.
5. Declaración atribuida a T’ien-t’ai, aunque la fuente no ha sido identificada.
6. Se dice que esta cita deriva del Tratado sobre las enseñanzas secretas y sagradas.
7. Sutra del loto, cap. 3.
8. La novena conciencia, o conciencia amala, es la naturaleza de Buda o fuerza purificadora fundamental, libre de todo impedimento kármico. Aquí, el Daishonin la asocia con Nam-myoho-renge-kyo.
9. La palabra japonesa con que se designa el término «fe» consta de dos ideogramas chinos.
10. Sutra del loto, cap. 3.
11. Esta frase aparece en el segundo capítulo del Sutra del loto.
12. Esta frase aparece en el tercer capítulo del Sutra del loto.
13. Emperador Kuang-wu (6 a. C.-57 d. C.), fundador de la dinastía Han posterior. Antes de ascender al trono, sufrió una derrota militar y, en plena retirada, él y sus tropas se vieron arrinconados contra un ancho río. Su edecán de confianza, Wang Pa, le mintió adrede; le aseguró que el río estaba congelado y que podían cruzarlo. El futuro Emperador creyó en el informe y, en efecto, encontró que las aguas del río se habían helado.
14. Esto, presuntamente, remite a un pasaje del capítulo «Poderes sobrenaturales» del Sutra del loto que dice: «Cuando yo haya pasado a la extinción, deberéis aceptar y mantener este sutra. Quien lo haga accederá al Camino del Buda con toda certeza y sin ninguna duda».
Antecedentes
En la primera mitad de la carta, el autor observa dos características del Gohonzon: que es sumamente importante y que es extraordinario o muy poco frecuente. Cita el Sutra del loto y otras obras para mostrar que el Gohonzon es la corporificación del «verdadero aspecto de todos los fenómenos» y de los «tres mil aspectos contenidos en cada instante vital». En la segunda mitad, puesto a describir el gran beneficio de la fe en el Gohonzon, declara: «Jamás busque este Gohonzon fuera de usted misma», y agrega que este se encuentra sólo en la fe. Luego, narra dos ejemplos de la tradición secular para recordarle a Nichinyo que la fe es, absolutamente, el elemento más importante para manifestar «el Gohonzon» en nuestra vida. Concluye enfatizando que entonar Nam-myoho-renge-kyo con fe es la forma más completa de práctica budista.
