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Díganles a Joken-bo, Gijo-bo y los demás sacerdotes, de mi parte: «Nichiren ha estado varias veces a punto de ser asesinado. Dos veces sufrió el exilio y una vez, casi muere decapitado. Pero no es porque haya cometido faltas. [De joven,] recibió una gran sabiduría del bodhisattva viviente Arca Sideral, a quien él había estado orando para llegar a ser la persona más sabia del Japón. Seguramente este se apiadó, entonces, pues le obsequió una gran joya, brillante como el lucero de la mañana, que Nichiren guardó en su manga derecha. De allí en adelante, tras indagar en todo el conjunto de los sutras, pudo discernir, en esencia, el valor relativo de las ocho escuelas y de todas las escrituras».
En realidad, los sutras de la Palabra Verdadera pertenecen a las enseñanzas provisionales predicadas antes que el Sutra del loto, y son inferiores, incluso, al Sutra de la guirnalda de flores o a los Sutras de la sabiduría. Sin embargo, Jikaku y Kobo, confundidos acerca de este punto, sostuvieron que las enseñanzas de la escuela Palabra Verdadera eran iguales o superiores al Sutra del loto. Por ende, la ceremonia de apertura de los ojos realizada sobre las imágenes recién hechas del Buda2 se lleva a cabo con el mudra de Ojo del Buda, el Honrado, y con el mantra del buda Mahavairochana. Como resultado de ello, en todo el Japón las imágenes del Buda pintadas o talladas en madera están desprovistas de alma y de visión. En consecuencia, encarnan la función del demonio celestial y causan la ruina a aquellos que las veneran. Por este motivo, la Corte Imperial [de Kioto] está a punto de perecer. Ahora, la enseñanza perniciosa de la escuela Palabra Verdadera ha hecho irrupción en Kamakura y amenaza con destruir el país entero.
Las escuelas Zen y Tierra Pura también postulan ideas extremadamente distorsionadas. Sabía que si declaraba algo así, con toda seguridad acabaría perdiendo la vida. Y, sin embargo, mi determinación era retribuir los favores recibidos del bodhisattva Arca Sideral. Con esto en mente, el vigésimo octavo día del cuarto mes, quinto año de Kencho (1253), señalé por primera vez los errores de las diversas escuelas a un sacerdote llamado Joen-bo y a otras personas, en el sector sur del salón de las imágenes que hay en el ala de Dozen-bo, dentro del templo Seicho-ji, situado en la aldea de Tojo, provincia de Awa. Desde entonces, durante más de veinte años vine diciendo lo que debía con celo inquebrantable, y por eso fui expulsado de mi morada y enviado al exilio. En otros tiempos, el bodhisattva Jamás Despreciar fue azotado con palos; hoy, a Nichiren le toca enfrentar la espada.
Y muy en especial, si los sacerdotes del monte Kiyosumi me tratan con menos respeto que el que deparan a sus padres o a los tres tesoros, en esta vida terminarán siendo mendigos miserables, y en la próxima, caerán en el infierno del sufrimiento incesante. Y les explicaré por qué. El perverso Tojo Saemon Kagenobu en una época cazaba ciervos y otros animales que vivían en los predios del Seicho-ji, y solía presionar a los sacerdotes de los diversos albergues para que se convirtieran a la fe en el Nembutsu. En ese momento, me planté en contra de Tojo y apoyé al señor de la finca.6 Redacté un fervoroso juramento que decía: «¡Si los dos templos Kiyosumi y Futama7 llegan a caer en manos de Tojo, abandonaré el Sutra del loto!». Y lo até a la mano del objeto de devoción al cual yo oraba en forma incesante. Antes de que pasara un año, ambos templos quedaron completamente a salvo de las ambiciones de Tojo. Es seguro que el bodhisattva Arca Sideral jamás se olvidará de esto; entonces, esos sacerdotes que me desprecian ¿cómo podrán evitar que las deidades celestiales los abandonen? Tal vez los más necios de ustedes al oírme decir esto piensen que les estoy lanzando una maldición, pero en verdad no es así. Les estoy advirtiendo tan sólo porque sería una lástima que cayeran en el infierno del sufrimiento incesante después de morir.
Quisiera decir unas palabras sobre la monja laica, la esposa del señor de la finca. Por ser mujer y necia, cuando se vio amenazada por otros no dudó en pensar que lo que decían de mí debía de ser cierto. La compadezco, porque, al olvidar su deuda de gratitud, se ha condenado a caer en los malos caminos en su próxima existencia. Sin embargo, a pesar de todo, fue muy amable con mis padres, así que estoy orando para poder, de algún modo, salvarla de esa retribución.
El Sutra del loto es la escritura que revela que Shakyamuni llegó a ser un buda hace kalpas numerosos como las partículas de polvo de incontables grandes sistemas planetarios. También predice que Shariputra y los demás discípulos serán budas en el futuro. Los que no crean en el sutra caerán en el infierno del sufrimiento incesante. No sólo lo declaró Shakyamuni, sino que el buda Muchos Tesoros también dio testimonio de su veracidad, y los budas de las diez direcciones extendieron la lengua para corroborar que todo era cierto. Además, el Sutra del loto enseña que el devoto de este sutra será protegido por los bodhisattvas que irrumpieron de la tierra, numerosos como las partículas de polvo de mil mundos, por los bodhisattvas Manjushri y Percibir los Sonidos del Mundo, por Brahma, Shakra, las deidades del Sol y de la Luna, los cuatro reyes celestiales y las diez demonios. Por lo tanto, no existe otra forma de lograr la Budeidad. Sólo en el Sutra del loto verdadero [el Buda] trata correctamente los asuntos del pasado y del futuro.
En el undécimo día del primer mes.
A los sacerdotes del Seicho-ji, en la provincia de Awa
Esta carta deberá ser leída en voz alta por los sacerdotes Sado y Acharya Suke,8 ante la estatua del bodhisattva Arca Sideral, para que la escuchen todos los sacerdotes del templo Seicho-ji.
Notas
1. Los «dieciocho caminos» se refieren a la veneración de mandalas pertenecientes a la escuela Palabra Verdadera. Cada uno de los dos mandalas de esta escuela —el del Reino de la Matriz y el del Reino de Diamante— contienen nueve objetos primarios de devoción. Los practicantes deben unir sus dedos de dieciocho formas distintas cuando meditan sobre estos dieciocho objetos.
2. Alusión a la ceremonia para imbuir de propiedades espirituales una imagen recién hecha del Buda, a partir de lo cual esta se convierte en objeto de devoción. Ojo del Buda, el Honrado, descrito en la enseñanza esotérica de la escuela Palabra Verdadera, representa las virtudes de las «cinco clases de visión». Véase el Glosario.
3. Referencias al terremoto que azotó Kamakura en 1257 y al cometa aparecido en 1264.
4. Referencia a Hojo Yoshitoki (1163-1224), segundo regente del gobierno de Kamakura, quien venció a las fuerzas imperiales durante los disturbios de Jokyu (1221) y estableció el control de la regencia sobre la región occidental del Japón. Las «luchas internas» se refieren a los levantamientos perpetrados en el segundo mes de 1272, cuando Hojo Tokisuke orquestó una rebelión fallida contra su medio hermano menor, el regente Hojo Tokimune.
5. Alusión al Imperio mongol.
7. Templos situados en la aldea de Tojo, provincia de Awa. Kiyosumi es otra denominación del Seicho-ji. De Futama, en cambio, no hay más datos.
8. Sado es otro de los nombres de Niko (1253-1314), uno de los seis principales sacerdotes discípulos del Daishonin. Se cree que Acharya Suke fue seguidor del Daishonin y confidente del señor de la aldea de Tojo. Pero, de acuerdo con otra fuente, habría sido uno de los sacerdotes del templo Seicho-ji.
Antecedentes
Esta misiva fue escrita en el primer mes del segundo año de Kenji (1276), mientras Nichiren Daishonin se encontraba viviendo en Minobu. Como lo indica su título, está dirigida a los sacerdotes del templo Seicho-ji, situado en el monte Kiyosumi, donde el Daishonin había sido enviado de niño a estudiar.
El Seicho-ji había sido fundado en 771 por un sacerdote llamado Fushigi, quien consagró allí una imagen del bodhisattva Arca Sideral que había tallado en el tronco de un roble. Se creía que este bodhisattva poseía una sabiduría y una buena fortuna tan inmensas como el universo.
Al principio, este templo, perteneciente a la escuela Tendai, fue un centro dedicado con exclusividad al estudio del Sutra del loto. Pero luego cayó bajo la influencia de la escuela Palabra Verdadera, que postulaba ritos esotéricos, y por fin adoptó las enseñanzas de la escuela Tierra Pura, basada en el culto al buda Amida. Nichiren Daishonin ingresó formalmente en la vida religiosa a los dieciséis años y luego dejó el templo para visitar los grandes centros del saber budista, a fin de profundizar en el estudio de esa filosofía. En esta carta, dice que había obtenido «una gran joya», y con ello se refiere a la sabiduría de Buda que había podido desarrollar.
Luego, siguió ahondando en sus conocimientos sobre los sutras y las demás obras pertenecientes a la tradición budista. Finalmente, en 1253, veinte años después de haber ingresado en el Seicho-ji, proclamó por primera vez la enseñanza de Nam-myoho-renge-kyo.
